El TIAR, los marines y dirigentes políticos sin carburo, por Jesús Seguías - Runrun
El TIAR, los marines y dirigentes políticos sin carburo, por Jesús Seguías

@JesusSeguias 

1. Gustavo Tarre Briceño, embajador designado por Juan Guaidó ante la OEA, acaba de colocar en la dimensión correcta la famosa activación del TIAR para expulsar a Maduro del poder. (Copio abajo el video de la excelente entrevista que le hizo Carla Angola).

2. Ya está definitivamente aclarado que ni un solo país de América está dispuesto a formar parte de una coalición militar para intervenir en Venezuela. Ni uno. Y menos ahora que estamos frente a una pandemia devastadora. (Y todo eso lo sabe Miraflores).

3. Cada día que los venezolanos nos pasamos fantaseando con el TIAR y los “marines”, más nos alejamos de una solución a la crisis del país.

4. Es decepcionante que venezolanos con mediana formación política aún sigan mintiendo al país acerca de soluciones militares imaginarias.

5. Si después de esta aclaratoria de Tarre Briceño siguen apareciendo dirigentes opositores que insistan en una intervención militar internacional en Venezuela, es porque se rindieron en la lucha por buscar una solución a la crisis del país.

6. Toda la comunidad internacional (incluyendo USA) insiste en que la solución debe ser pacífica, democrática y electoral, lo cual implica una negociación ganar-ganar entre la oposición y el chavismo gobernante para hacer que eso funcione. Eso lo saben todos los dirigentes de oposición. Todos.

7. El expresidente de Costa Rica, Oscar Arias, experto en solución de conflictos, nos acaba de dejar dos consejos a los venezolanos:

– “No caigan en la equivocación de que el dictador se va a cansar, y que dentro de algunos años se va a su casa”.

– “Si las elecciones (en Venezuela) son más o menos democráticas, más o menos justas, más o menos limpias, ustedes pueden ganar la elección porque son mucho más gente (que los electores de Maduro)”.  Y eso es absolutamente correcto. Él sabe por qué lo dice.

8. En dos palabras: dirigente opositor que siga invocando el TIAR y a los “marines”, que siga exigiendo en la Venezuela caribe unas reglas electorales suizas, que el CNE sea totalmente equilibrado, y lo peor, que siga poniendo como condición (para ir a unas elecciones) que Maduro se comporte como un demócrata a carta cabal, es porque ya se quedó sin carburo político. Se rindió. Quedó a merced de su adversario, haciendo lo que el adversario quiere que haga.

9. Este dirigente ahora se dedica afanosamente a buscar excusas que justifiquen sus derrotas consecutivas. Está tirando la toalla, y busca desesperadamente que otros le hagan la tarea. En fin, ya no tiene nada qué ofrecerle a los venezolanos, pero lucha con un cuchillo en la boca para preservar sus intereses políticos. No escucha a nadie, y mucho menos permite nuevos actores. Sostiene que después de ellos lo que corresponde a continuación es el diluvio.

10. Es correcto protestar y rechazar con firmeza la intervención canalla que ha hecho recientemente el gobierno contra varios partidos políticos. Pero de allí a salir corriendo a propiciar la abstención electoral y dejar al país en la nada, es colaborar con la continuidad de Maduro en el poder. Está haciendo justo lo que quería Maduro. Por donde lo miren es así.

11. Tarre está disparando el alerta naranja: se están cerrando las opciones para la oposición venezolana y el país en general. Y la comunidad internacional ha dicho que hay que buscar soluciones electorales, “aunque sean más o menos democráticas”.

12. Si ya no habrá soluciones militares, si no hay elecciones democráticas totalmente transparentes, entonces lo que queda es arremangarse la camisa y ponerse a trabajar con lo que se tenga a mano, sacándole el mayor provecho posible a cuanto proceso electoral ocurra (porque es lo que queda), comprendiendo de una buena vez que se están comiendo un elefante, y que por tanto hay que comérselo en rodajas. El todo o nada ya no existe.

13. Y la Asamblea Nacional es una importante rodaja. De no haber participado la oposición en las elecciones parlamentarias de 2015 (porque el CNE era chavista), Juan Guaidó jamás estaría donde está.

14. Lo que viene es tarea para políticos verdaderos. Es hora de abandonar la lloradera y los lamentos ante el juego duro del adversario (¿es que alguien esperaba lo contrario? ¿O pensarán pasar el resto de la vida pidiendo peras al olmo?). Hay que ponerse a trabajar en política real, y comenzar a levantar la esperanza de nuevo. La primera tarea es dejar de mentir y hablarle claro a los venezolanos.

19 de junio 2020.

 

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