Volver, por Orlando Viera-Blanco - Runrun
Orlando Viera Blanco Dic 11, 2018 | Actualizado hace 11 meses
Volver, por Orlando Viera-Blanco

Votar no es un hecho moral. ¡Es un derecho inmensamente táctico y ciudadano! L’état de la question es removilizar y reavalanchar cuestión que no tiene que ver con la moral sino con estrategia y gónadas! ¿Si me entienden? diría JJ Rendón…”

DICIEMBRE ES Y SERÁ EL RECUERDO DE TIEMPOS LIBRES EN CARACAS para sentarnos a escuchar buena música alrededor del buen coñac que Papá sólo destapaba en momentos muy especiales. Desde niño crecí tanto escuchando aguinaldos decembrinos como una larga lista de boleros, tangos y baladas que encendían una nostalgia mágicamente matizada de júbilo.

¿QUE VEINTE AÑOS NO SON NADA?

Uno de los tangos de Gardel preferidos de papá es Volver. Su lírica es maravillosa. “Volver… con la frente marchita, las nieves del tiempo, platearon mi sien. Sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada, que es febril la mirada, errante en las sombras, te busca y te nombra…” Papá con buen oído y gañote, cantaba con fuerza este tango de Gardel convencido que 20 años no eran nada porque había sido feliz … Pero después de los últimos veinte años de revolución, de oscuridad y violencia, 20 años es demasiado, es una pena la vida y a muchos de mi edad se nos marchita la frente con un sinsabor de generación perdida. ¿Por qué? ¿Qué nos pasó? ¿Dónde no paramos o no avanzamos? ¿Cuándo dejamos perder el alma aferrada a la democracia y a la libertad?

Sin duda gran parte del problema es que hemos matado nuestra cultura. Al decir del tango no hemos sabido guardar una esperanza humilde como fortuna del buen corazón. Perdimos el pasado y perdimos la ilusión. Con Chávez se posaron todas las sombras en los hombros de una Venezuela ansiosa de sana inclusión. Veinte años más tarde somos lager, nada, desecho. Arendt dice que el totalitarismo son los horrores del holocausto. La conversión en cenizas del mundo concentracionario-Dixit Alberto Sucasas-quien lo define [lager], como la transformación del hombre-sujeto en cuerpo sin alma ni subjetividad, sin yo, sin inteligencia. “Una sopa que se le mete agua con un tubo y luego se orina”. Nada más. Eso no ha hecho el régimen. Inútiles y superfluos. Se ha orinado en nosotros y nos ha convertido en una sopa que se orina …

 

IBSEN Y SUS FUNDAMENTALISTAS

Ibsen Martínez es un hombre brillante. Lo traigo a colación porque en estos días leí su artículo titulado “Maduro y los Fundamentalistas del Voto” (3/12/18). Al leerlo me sentí aludido. Un ensayo que demuestra como nos han minimizado y enfrentado entre nosotros …

Dice Ibsen: “Según el fundamentalista del voto, la política de oposición ha estado últimamente en manos de aficionados, de gente ingenua e impaciente, imbuida de un inconducente misticismo moral”. Quiero subrayar la idea de misticismo moral porque ciertamente Ibsen da en el clavo pero al revés. Es verdad que el moralismo retórico, lirista, fullero y pantanoso ha engolado la garganta de un sector de la oposición, pero no precisamente fundamentalista del voto sino fundamentalista de la abstención. Lo inconducente de la moral pura y Kantiana en la política es muy típico de novatos. Ibsen trata de reducir la discusión sobre la pertinencia moral de votar o no votar. Esa no es la discusión. Votar no es un hecho moral. ¡Es un derecho inmensamente táctico y ciudadano! L’état de la question es removilizar y re-avalanchar, cuestión que no tiene que ver con la moral sino con estrategia, táctica y gónadas! ¿Si me entienden? diría JJ Rendón …

Entonces los fundamentalistas de la abstención fanáticos de la palabra legitimidad, se montan en un tinglado voluntarista, legalista, semántico, purista, pegajoso y normativo que aburre y bosteza al pueblo. Esta gaita moralista es la que se distancia de las masas y nos inmoviliza. Sin duda otra versión de fundamentalismo de la nada que nos hace mas leger, cenizas …

Puedo consentir a estas alturas del juego que Maduro y sus cuarenta pillos no salen por votos. Lo del domingo fue un parapeto que ni llega al grado de simulacro comicial. Puedo aceptar que no hay salida negociada, ni dialogada o transaccional. Pero aquellos que han hecho de lo estratégico una oda del abstencionismo, a un pastizal de agresiones y acusaciones genéricas y disolventes desde un teclado, un video y una poltrona, les comento que con criticismo iracundo, tuiteo tartufo y confusional más desgarraduras morales sólo conseguiremos esconder la esperanza, encadenar la ilusión, borrar el pasado, abofetear la humildad, marchitar la frente y detener el andar para que las nieves del tiempo plateen nuestras sienes [ambas: pro voto o abstención] y nos pasen por nuestras narices ¡veinte años más de orinada moralista y sinuosidad revolucionaria!

UN DULCE RECUERDO QUE LLORA

El dilema en Venezuela dejó de ser binario. Es multidisciplinario y multifactorial. Es reorganización interna, removilización social. Es inspiracional. Es usar el voto como el medio para sacar a la gente de su letargo y volver a la calle, a la vida política. No votes pero sal a la calle. Es burlar al gobierno. Es montar una votación paralela, simbólica y echársela en cara. Es la resistencia inteligente y coordinada con apoyo internacional, quiebre militar, ayuda humanitaria forzosa, liderazgo de base. Es piedad, es conmiseración. Nadie es dueño de la verdad. El divisionismo sólo ha dado licencia para exterminar sistemáticamente un pueblo. De esa tirantes todos hemos sido responsables …

Tenemos que volver a la política con p mayúscula de pragmatismo y posibilidad. Volver a lo constructivo. Un volver agregado, proactivo con el que redimiremos el pasado, reivindicaremos la nostalgia y veremos el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando nuestro retorno,  el volver de Venezuela …”  ¡Salut padre…!

@ovierablanco

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