
El día de hoy culmina una de las campañas electorales más desiguales y difíciles que ha tenido Venezuela, pero al mismo tiempo una de las más esperanzadoras y comprometidas con lograr el tan anhelado cambio que tanto necesita nuestro país.
Por un lado, hemos visto lo que ya es costumbre en la élite corrupta que nos ha gobernado autoritariamente por años: amenazas, insultos, chantajes, censuras, persecuciones, campaña sucia y hasta miserias como el irrespeto de Nicolás Maduro a la difícil situación familiar que vive actualmente el acalde del municipio Sucre, Carlos Ocariz. Y por el otro lado hemos visto a todo un pueblo que sabiéndose mayoría y cansado del desastre en el que vivimos, se sobrepone día a día a todas las amenazas y limitaciones y se prepara para manifestarse abrumadoramente este domingo a favor del cambio.
Durante todas estas semanas me he sumado al trabajo incansable que todos los líderes políticos de la Unidad, los partidos políticos que integran la MUD y decenas de miles de voluntarios han hecho con el propósito de promover la alternativa democrática que verdaderamente pueda conducirnos a La Mejor Venezuela. He recorrido todos los circuitos electorales de nuestro estado Miranda y he acompañado a todos nuestros candidatos en varios recorridos. Esperanzado he sido testigo de la entrega y la pasión que han puesto todos nuestros equipos en todas las actividades de campaña que hemos tenido, y emocionado he visto la gran receptividad que nuestro pueblo tiene con el mensaje de cambio.
Es por este gran esfuerzo que ahora mismo está haciendo el país para superar de una vez por todas los problemas que nos ha traído este gobierno, que la élite corrupta, desesperada por saberse con cada vez menos apoyo popular, ha recurrido a la violencia armada y a las campañas de desinformación del voto, todo ello bajo el grito delictivo de “¡hay que ganar como sea!”.
Faltando apenas pocos días para el 6 de diciembre y completamente seguro de que la voluntad de cambio está firme en nuestro pueblo, quiero hacer énfasis en la forma cómo debemos votar ese día. Es importante que todos estemos claros en este punto para no darle ninguna oportunidad al gobierno nacional de confundirnos.
En total son cinco pasos muy fáciles. Primero, al llegar al centro, uno debe entregar al presidente o a algún miembro de la mesa donde nos toque votar la cédula de identidad laminada, y no importa si está vencida. Segundo, uno se para frente al tarjetón electoral y, cuando la maquina se desbloquee, debemos buscar la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática que se ubica abajo, a la izquierda, en la esquina, la de la manito. Apretamos “SELECCIONAR TODO” y verificamos que nuestra escogencia salga en la pantalla de la máquina de votación. Una vez eso sea así, presionamos el botón “VOTAR” y esperamos a que la máquina imprima el comprobante de votación. Revisamos que la información que está en el comprobante sea la misma que la que nosotros escogimos. Tercero, depositamos el comprobante de votación en la urna electoral habilitada para tal fin. Cuarto, firmamos el cuaderno electoral y dejamos registro de nuestras huellas digitales. Y quinto, mojamos nuestro dedo meñique en la tinta de seguridad.
Multipliquemos este mensaje y convirtámonos en agentes del cambio, de la esperanza, del futuro… de La Mejor Venezuela, una donde todos los derechos sean para todas las personas.
@AlfredoJimenoR



