Desarrollé antes dos opciones posibles para el oficialismo en las venideras parlamentarias, considerando que encuestas confiables señalan que es difÃcil que puedan ganarlas en condiciones justas y transparentes. Una fue que decidan suspenderlas, lo que tendrÃa para ellos alto costo polÃtico; otra que se propongan ganarlas acentuando más las condiciones fraudulentas con que vienen actuando durante las campañas con la aquiescencia del CNE. Existe una tercera opción: que las elecciones sucedan, la gente vote masivamente y, pese a ventajismos, el Gobierno pierda, cristalizándose las condiciones para el revocatorio del 2016.Se tendrÃa que abrir entonces una transición polÃtica, que puede tomar al menos dos derroteros, ninguno fácil. El más conveniente para el paÃs serÃa que el oficialismo acate el deseo de cambio expresado por el voto. Maduro y el Psuv permitirÃan al Legislativo recuperar sus funciones, construyéndose en ese espacio los consensos entre partidos para iniciar una rectificación de polÃticas que incluya medidas económicas inmediatas para detener esa crisis, y sociales para proteger a la población vulnerable, que nos incluye a casi todos.
Medidas vistas como antipopulares serÃan viables si el Gobierno se aviene a un acuerdo polÃtico con fuerzas opositoras, que conlleve al retorno del Estado de Derecho. DeberÃa iniciarse con la renovación de los poderes públicos ajustándose a las pautas constitucionales. Sin la recuperación de la independencia de estos poderes, no hay posibilidad de rescatar los atributos democráticos necesarios para salir de esta pavorosa situación. Los partidos opositores debieran tener su agenda de prioridades pensada y lista para saber moverse con rapidez; es imprescindible tener claro qué acciones van primero y son innegociables, y cuáles pueden ir después.
El oficialismo pudiera también decidir no acatar la voluntad popular y neutralizar la victoria opositora con la complicidad de los otros poderes públicos que controla, en cuyo caso seguiremos cuesta abajo en la rodada, la crisis ahora agravada por esta nueva violación de reglas de convivencia. Una victoria parlamentaria opositora desacatada por el chavismo, abre las puertas para una fuerte conflictividad polÃtica de nefastas consecuencias.