El señor del mal por Naky Soto

el imperio 7

Si Nicolás no se tomó la molestia de organizar un relato medianamente coherente para denunciar el desmantelamiento del intento de golpe de Estado que nadie creyó, ¿por qué lo haría para la introducción en el imaginario colectivo de la nueva categoría de guerra, la psicológica?

En el evento de la noche de este miércoles recibió los halagos que pocas veces acumula. Representantes diplomáticos de Venezuela le acompañaron en el teatro Teresa Carreño y cumplieron con el protocolo de saludarle, expresarle su compromiso inquebrantable, alabar al finado y lanzar frases de autoayuda antiimperialista. Nicolás permanecía erguido, ansioso, como un niño al que le van entregando los regalos de cumpleaños uno a uno. La emoción atentó contra su esfuerzo reciente de imitar la gestualidad y estilo comunicacional del finado.

Pasadas las risas, el anuncio de un tuitazo mundial contra Obama y la alegría por el apoyo del Grupo de los 77 a su causa, llegó la denuncia. El Presidente una vez más allana los terrenos de otros poderes públicos y habla de ellos como si se tratase de unas simples extensiones del Ejecutivo. Fue un tránsito torpe. No es sencillo hilar la promesa de una nueva diplomacia internacional con la jugada que de manera brillante llamó: el imperio contraataca. 


La campaña de miedo comenzó el fin de semana. El rumor: secuestros masivos de niños. Por alguna razón que con los días conoceremos, los primeros en sensibilizarse con esta posibilidad fueron motorizados. Contraviniendo la tesis presidencial, según la cual, el plan era que la gente no saliera de su casa para que no firmaran contra Obama; los motorizados salieron a protestar obstaculizando el tránsito de varios focos del este de la ciudad. Algunos llegaron hasta el canal del Estado (VTV) que por primera vez en muchos años transmitió una protesta. Anoche Nicolás desmontó esta jugada y advirtió que ya poseía listados de implicados, por lo que hoy, diversas autoridades se pronunciaron prometiendo cárcel a los culpables con todo el peso de la ley.

Esta noche, Nicolás dijo que una señora de origen ecuatoriano, denunció en el CICPC de Chacao -dijo el nombre del municipio varias veces, lentamente- el secuestro de su hijo. Nicolás no especificó cuánto tiempo les llevó a los audaces funcionarios investigarlo, pero sí dijo que movilizó todos los recursos del Estado para buscar al niño. Afortunadamente, era mentira. Al verse descubierta, relató Nicolás, la señora confesó que por la promesa de un millón de bolívares había hecho esta denuncia. Para el momento cargaba encima y en efectivo solo el 1,7% de la suma total. Nicolás condenó a autoridades del municipio Sucre y del estado Miranda, no a la Policía Nacional ni a la División contra secuestros del CICPC. Una vez más, sin investigaciones ni juicios, adelanta el veredicto; pero después del trance de “la denuncia”, volvió a la alegría, lanzó los vítores de costumbre y se despidió pidiendo música.

Hay 28 casos de niños secuestrados por los que no se han movilizado todos los recursos del Estado. En lo que va de 2015, 60 niños y adolescentes han sido asesinados en Venezuela. El Presidente no incluye en sus reflexiones cómo la criminalidad y la impunidad que hemos sufrido, han hecho verosímil cualquier delito en este país. Todos esperaríamos operaciones más complejas de un imperio que contraataca, pero el guión de hoy no fue escrito por George Lucas.

Que la fuerza nos acompañe.

el imperio 7

Si Nicolás no se tomó la molestia de organizar un relato medianamente coherente para denunciar el desmantelamiento del intento de golpe de Estado que nadie creyó, ¿por qué lo haría para la introducción en el imaginario colectivo de la nueva categoría de guerra, la psicológica?

En el evento de la noche de este miércoles recibió los halagos que pocas veces acumula. Representantes diplomáticos de Venezuela le acompañaron en el teatro Teresa Carreño y cumplieron con el protocolo de saludarle, expresarle su compromiso inquebrantable, alabar al finado y lanzar frases de autoayuda antiimperialista. Nicolás permanecía erguido, ansioso, como un niño al que le van entregando los regalos de cumpleaños uno a uno. La emoción atentó contra su esfuerzo reciente de imitar la gestualidad y estilo comunicacional del finado.

Pasadas las risas, el anuncio de un tuitazo mundial contra Obama y la alegría por el apoyo del Grupo de los 77 a su causa, llegó la denuncia. El Presidente una vez más allana los terrenos de otros poderes públicos y habla de ellos como si se tratase de unas simples extensiones del Ejecutivo. Fue un tránsito torpe. No es sencillo hilar la promesa de una nueva diplomacia internacional con la jugada que de manera brillante llamó: el imperio contraataca. 


La campaña de miedo comenzó el fin de semana. El rumor: secuestros masivos de niños. Por alguna razón que con los días conoceremos, los primeros en sensibilizarse con esta posibilidad fueron motorizados. Contraviniendo la tesis presidencial, según la cual, el plan era que la gente no saliera de su casa para que no firmaran contra Obama; los motorizados salieron a protestar obstaculizando el tránsito de varios focos del este de la ciudad. Algunos llegaron hasta el canal del Estado (VTV) que por primera vez en muchos años transmitió una protesta. Anoche Nicolás desmontó esta jugada y advirtió que ya poseía listados de implicados, por lo que hoy, diversas autoridades se pronunciaron prometiendo cárcel a los culpables con todo el peso de la ley.

Esta noche, Nicolás dijo que una señora de origen ecuatoriano, denunció en el CICPC de Chacao -dijo el nombre del municipio varias veces, lentamente- el secuestro de su hijo. Nicolás no especificó cuánto tiempo les llevó a los audaces funcionarios investigarlo, pero sí dijo que movilizó todos los recursos del Estado para buscar al niño. Afortunadamente, era mentira. Al verse descubierta, relató Nicolás, la señora confesó que por la promesa de un millón de bolívares había hecho esta denuncia. Para el momento cargaba encima y en efectivo solo el 1,7% de la suma total. Nicolás condenó a autoridades del municipio Sucre y del estado Miranda, no a la Policía Nacional ni a la División contra secuestros del CICPC. Una vez más, sin investigaciones ni juicios, adelanta el veredicto; pero después del trance de “la denuncia”, volvió a la alegría, lanzó los vítores de costumbre y se despidió pidiendo música.

Hay 28 casos de niños secuestrados por los que no se han movilizado todos los recursos del Estado. En lo que va de 2015, 60 niños y adolescentes han sido asesinados en Venezuela. El Presidente no incluye en sus reflexiones cómo la criminalidad y la impunidad que hemos sufrido, han hecho verosímil cualquier delito en este país. Todos esperaríamos operaciones más complejas de un imperio que contraataca, pero el guión de hoy no fue escrito por George Lucas.

Que la fuerza nos acompañe.
TelegramWhatsAppFacebookX

el imperio 7

Si Nicolás no se tomó la molestia de organizar un relato medianamente coherente para denunciar el desmantelamiento del intento de golpe de Estado que nadie creyó, ¿por qué lo haría para la introducción en el imaginario colectivo de la nueva categoría de guerra, la psicológica?

En el evento de la noche de este miércoles recibió los halagos que pocas veces acumula. Representantes diplomáticos de Venezuela le acompañaron en el teatro Teresa Carreño y cumplieron con el protocolo de saludarle, expresarle su compromiso inquebrantable, alabar al finado y lanzar frases de autoayuda antiimperialista. Nicolás permanecía erguido, ansioso, como un niño al que le van entregando los regalos de cumpleaños uno a uno. La emoción atentó contra su esfuerzo reciente de imitar la gestualidad y estilo comunicacional del finado.

Pasadas las risas, el anuncio de un tuitazo mundial contra Obama y la alegría por el apoyo del Grupo de los 77 a su causa, llegó la denuncia. El Presidente una vez más allana los terrenos de otros poderes públicos y habla de ellos como si se tratase de unas simples extensiones del Ejecutivo. Fue un tránsito torpe. No es sencillo hilar la promesa de una nueva diplomacia internacional con la jugada que de manera brillante llamó: el imperio contraataca. 


La campaña de miedo comenzó el fin de semana. El rumor: secuestros masivos de niños. Por alguna razón que con los días conoceremos, los primeros en sensibilizarse con esta posibilidad fueron motorizados. Contraviniendo la tesis presidencial, según la cual, el plan era que la gente no saliera de su casa para que no firmaran contra Obama; los motorizados salieron a protestar obstaculizando el tránsito de varios focos del este de la ciudad. Algunos llegaron hasta el canal del Estado (VTV) que por primera vez en muchos años transmitió una protesta. Anoche Nicolás desmontó esta jugada y advirtió que ya poseía listados de implicados, por lo que hoy, diversas autoridades se pronunciaron prometiendo cárcel a los culpables con todo el peso de la ley.

Esta noche, Nicolás dijo que una señora de origen ecuatoriano, denunció en el CICPC de Chacao -dijo el nombre del municipio varias veces, lentamente- el secuestro de su hijo. Nicolás no especificó cuánto tiempo les llevó a los audaces funcionarios investigarlo, pero sí dijo que movilizó todos los recursos del Estado para buscar al niño. Afortunadamente, era mentira. Al verse descubierta, relató Nicolás, la señora confesó que por la promesa de un millón de bolívares había hecho esta denuncia. Para el momento cargaba encima y en efectivo solo el 1,7% de la suma total. Nicolás condenó a autoridades del municipio Sucre y del estado Miranda, no a la Policía Nacional ni a la División contra secuestros del CICPC. Una vez más, sin investigaciones ni juicios, adelanta el veredicto; pero después del trance de “la denuncia”, volvió a la alegría, lanzó los vítores de costumbre y se despidió pidiendo música.

Hay 28 casos de niños secuestrados por los que no se han movilizado todos los recursos del Estado. En lo que va de 2015, 60 niños y adolescentes han sido asesinados en Venezuela. El Presidente no incluye en sus reflexiones cómo la criminalidad y la impunidad que hemos sufrido, han hecho verosímil cualquier delito en este país. Todos esperaríamos operaciones más complejas de un imperio que contraataca, pero el guión de hoy no fue escrito por George Lucas.

Que la fuerza nos acompañe.
Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.