El Dr. Volker Schusdziarra, investigador del Else-Kroner-Fresenius Center of Nutritional Medicine (Centro Else-Kroner-Fresenius de Medicina de la Nutrición) en Munich, entrevistó a 380 personas acerca de su dieta diaria. Entre los participantes había 280 personas obesas y 100 con peso normal. Cada una dio seguimiento a lo que comía durante un período de entre 10 y 14 días.
Los investigadores hallaron diferencias en los hábitos del desayuno. Según el estudio, publicado el 17 de enero en la edición en línea de la revista Nutrition, unas veces las personas no desayunaban del todo y, otras, comían mucho o poco.
Sin embargo, aquellas personas que se comían un desayuno “abundante” – que se caracteriza por contar con un promedio de 400 calorías más que un desayuno pequeño– terminaban con una ganancia neta de 400 calorías en el transcurso del día.
“Los resultados del estudio reflejaron que, independientemente de cuánto hubieran desayunado, las personas seguían comiendo igual en el almuerzo y la cena”, afirmó Schusdziarra en un comunicado de prensa de BioMed Central, la editorial de la revista.
El estudio destacó que algunas personas se abstenían de comerse un refrigerio a media mañana cuando habían desayunado en abundancia, pero eso no contrarrestaba las calorías adicionales que habían ganado antes.
¡Ahora con unas panquecas así o una arepa recién sacada del horno, quién se puede resistir?
-Nueva información-
Esta nota ha causado una polémica en nuestro Twitter, así que decidimos consultar con varios especialistas e ir directamente a la fuente:
Se nos ha dicho que el desayuno es el alimento más importante del día. Y también que si queremos perder peso, debemos comer un desayuno abundante porque de esta forma no tendremos hambre y consumiremos menos calorías durante el día.
Pero científicos en Alemania decidieron comprobar la teoría y descubrieron que está equivocada.
Según la investigación publicada en Nutrition Journal(Revista de Nutrición), el desayuno abundante no reduce el consumo de calorías durante el día. Al contrario, terminamos ingiriendo más que si comemos un desayuno ligero.
El estudio, llevado a cabo en el Centro de Medicina Nutricional Else-Kröner-Fresenius de la Universidad Técnica de Munich, en Alemania, involucró a cerca de 400 personas, 280 de las cuales eran obesas y 100 tenían un peso normal.
Todos los participantes habían llegado a la clínica para consultar sobre problemas de peso y todos habían mantenido el mismo peso corporal durante al menos los 12 meses previos al estudio.
Los científicos les pidieron a los pacientes que llevaran un registro de todo lo que consumían diariamente durante diez días en el caso de los obesos y 14 días en aquello con peso normal.
El registro debía ser lo más detallado posible, incluyendo cada alimento, la hora del día en que lo consumían, la cantidad y la forma como había sido preparado.
Se les pidió que clasificaran a sus alimentos dentro de desayuno, almuerzo y cena y si comían algún refrigerio. Se les solicitó que consideraran como refrigerio matutino los que comían entre el desayuno y almuerzo, de media tarde los de entre el almuerzo y la cena, y vespertino los que se comían después de la cena.
Un refrigerio menos
Los científicos encontraron que entre los participantes algunos consumían un desayuno abundante, otros un desayuno pequeño y otros se saltaban el desayuno.
Pero todos, sin importar lo que hubieran comido de desayuno, consumían las mismas calorías durante el almuerzo y la cena.
“Esto significa que un desayuno abundante (de un promedio de 400 kilocalorías más que un desayuno pequeño) resultó en un incremento total de 400 kcal en las calorías consumidas durante el día”, explica el doctor Volker Schusdziarra, quien dirigió el estudio.
“La única diferencia vista fue que cuando alguien comía un desayuno abundante, evitaba comer un refrigerio de media mañana”.
“Sin embargo, esto no era suficiente para compensar las calorías adicionales que ya se habían consumido”, agrega el científico.
Tal como señalan los investigadores, este trabajo es el primero que demuestra el impacto del desayuno en el consumo de energía total diario, un asunto que durante mucho tiempo ha sido tema de debate.
Estrategia útil
Los científicos creen que esto sugiere que una reducción en las calorías que se consumen en el desayuno podría ser útil en las estrategias de prevención o tratamiento de obesidad.
Hasta ahora, sin embargo, tampoco se ha podido demostrar si realmente el desayuno es el alimento más importante del día y si saltarse el desayuno conduce a consumir más durante el resto del día.
Aunque algunas estadísticas muestran consumir un desayuno regular ayuda a mantener con éxito la pérdida de peso, otros estudios señalan que el desayuno no es esencial para mantener un peso normal.
De manera que, como afirma el doctor Schsdziarra, “lo que demuestran estos datos es que el mayor consumo de energía en el desayuno está altamente asociado al mayor consumo de energía durante todo el día, tanto en sujetos de peso normal como en obesos”.
El investigador concluye que “lamentablemente, en la lucha por perder peso, si se come un desayuno abundante se debe contrarrestar comiendo sustancialmente menos durante el resto del día”.
Para adelgazar y mantener un peso sano, lo único realmente comprobado hasta ahora -según el experto- es restringir el consumo de calorías, reducir las grasas y azúcares refinadas, y consumir cinco porciones de frutas y verduras cada día.
BBC Mundo.com
Otro artículo más:
“Des-ayunar” al despertar: saludable y vital hábito alimentario
para prevenir numerosas enfermedades y tener un óptimo rendimiento estudiantil o laboral!
Romper el ayuno al despertar, o desayunar, es la comida más importante del día, para una saludable figura y rendimiento estudiantil o laboral. El desayuno es primordial para comenzar el día con más energía y vitalidad, reducir el riesgo a infartos al corazón y gastritis. Si lo realizamos máximo a la media hora de despertar, incluyendo proteínas , puede ser de gran ayuda para reducir grasa abdominal y aumentar la masa muscular, en pro de nuestra figura saludable.
Es necesario comprender que la lonchera escolar o laboral, para nada sustituye el desayuno al despertar, más bien ha de ser una merienda matutina. Para organizar mejor la lonchera escolar y laboral, como orientación nutricional general, recomendamos incluir los siguientes grupos de alimentos:
-1/4 de leche descremada (en envases UHT de larga duración), o un huevo cocido con su cáscara. Lo anterior aporta proteínas de buena calidad, necesarias par un mejor rendimiento estudiantil o laboral, aumento de estatura (en etapas de crecimiento) y mantenimiento o aumento de masa muscular, así como para un saludable sistema inmunológico (de defensas contra virosis y otras infecciones). En caso de antecedentes personales o familiares de enfermedades del corazón y aumento de colesterol, la ingesta de la yema de huevo debe reducirse a máximo 2 veces por semana.
-1 fruta higiénicamente lavada y (en caso necesario) pelada. Aporta vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra y energía proveniente de saludables carbohidratos.
-1 arepita asada, o pan de sandwich de avena, casabe, o galletitas (preferiblemente integrales). Aportan carbohidratos útiles para sentirnos con más energía durante el día, redundando en un mejor y mayor rendimiento y bienestar.
-1 lonja de aguacate, una cucharadita de aceite de canola u oliva (por ej. dentro del sandwich o de la arepita), o un puñado de almendras o avellanas con piel (evite éstos y otros frutos secos para los niños más pequeños, porque pueden ahogarse); aportan ácidos grasos monoinsaturados (un tipo de grasas saludables), útiles para cuidar nuestro corazón, aminorando los niveles de LDLc (“colesterol malo”).
-También podemos añadir vegetales en forma creativa, apetitosa y colorida, por Ej. amasando la harina de maíz precocida para las arepas, en jugos de zanahoria, espinaca o remolacha. Obtendrá unas gustosas y atractivas arepitas de colores naranja, verde y rojo (zanahoria, espinaca y remolacha respectivamente). Si quiere más recetas nutritivas y deliciosas, visite NutriRecetas.
Su Nutricionista Dietista y/o Especialista en Nutrición Clínica (Nutriología o Nutrología) le especificarán en forma personalizada, la cantidad y horarios de las opciones (con gran variedad) de alimentos a ingerir según su requerimiento nutricional. Consulte nuestro Directorio Nutricional Profesional.
En cuanto al café, máximo dos tazas al día (antes de las 2pm para evitar riesgo a insomnio), para los adultos, no suelen ser perjudiciales; sin embargo, el té verde (descafeinado en casos de Hipertensión Arterial, úlceras pépticas o gastritis) es más saludable en cuanto a sus propiedades antioxidantes y además es un excelente estimulante para que nos sintamos más despiertos y enérgicos durante la rutina laboral o estudiantil. Para los niños, mejor obvie las bebidas anteriores, sustituyéndolas por chocolate caliente con leche descremada, o por dichas bebidas en presentación descafeinada.
¡ Por éstas y por muchas razones más, le recomendamos que Ud. y sus hijos empiecen (si es que no tenían ya el buen hábito instaurado) a DESAYUNAR, llenándose de energía y vitalidad !. Recuerde que su ejemplo es la mejor manera de enseñarles mejores hábitos alimentarios a sus hijos
http://www.nutriciontotal.com/
En resumen: Sí, debemos desayunar. El truco es no excederse y comer un desayuno balanceado y nutricional. Bajo en grasas.







