Con optimismo ha recibido la comunidad internacional el anuncio de que tras cuatro días de negociaciones –en Ginebra–, Irán y el Grupo 5+1 (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania), llegaron a un acuerdo sobre el programa nuclear iraní. Irán ha aceptado la neutralización de sus reservas de uranio enriquecido al 20%, no instalar, ni usar centrifugadoras de nueva generación y limitar su producción solo a las que se necesiten para reemplazar equipos dañados. También se ha comprometido a no enriquecer uranio por encima del 5% en sus centrales nucleares. Por su parte, el Grupo 5+1 relajaría las sanciones económicas y le daría acceso a 4.200 millones de dólares en divisas.
El acuerdo es temporal, su duración será de seis meses, durante los cuales debe demostrarse el cumplimiento de lo acordado. Una comisión supervisará las inspecciones que deberá hacer la Organización Internacional de Energía Atómica. Luego, se evaluará y si se ha ejecutado lo resuelto, el arreglo será definitivo.
A pesar de los temores de que el acuerdo cambie la balanza del poder en la región, se espera que este sea el inicio de una nueva era y que se llegue a un acuerdo permanente, mediante el cual el Medio Oriente se convierta en una zona más segura y el mundo se convenza de que es posible avanzar en la búsqueda de la paz, mediante el diálogo y en un ambiente de mutuo respeto.
Fuente: www.eluniverso.com




