Fuente: El Tiempo de Colombia
Hongos y callos son algunas de las dolencias que se pueden prevenir con una correcta higiene.
Los pies soportan el peso del cuerpo pero se mantienen, por lo regular, en el olvido por el uso de calzado que los oculta la mayor parte del tiempo. Y aunque a primera vista puede pensarse que son los de las mujeres los más afectados por el uso frecuente de tacones, “los de los hombres también sufren lesiones y enfermedades como consecuencia de la práctica deportiva y calzado inadecuado”, explica el podólogo Mark Rodríguez.
El tipo de trabajo que se realice y el tiempo que se permanezca de pie influye también en el grado de maltrato. “Las mujeres están expuestas por usar zapatos altos o puntudos y por la frecuencia con que se hacen el pedicure y el manicure; los hombres por usar botas de caucho o calzado que aumentan la sudoración, que es mayor que en las mujeres”, precisa el dermatólogo Elkin Peñaranda.
Lesiones como los hongos que aparecen en las plantas de los pies y entre los dedos, los callos y las verrugas virales u ojos de pescado son los problemas que más afectan esta zona.
Callosidades, ¡Qué asperezas!
Los tilomas o callos se presentan por el mal apoyo de los pies (puntos de presión) y el uso de calzado inadecuado, como zapatos puntudos o tacones altos, que producen trauma repetido sobre las prominencias óseas. Como consecuencia se aumenta el grosor de la piel que se defiende produciendo una proteína llamada queratina para evitar que se produzca una lesión mayor, por ejemplo una úlcera. Una opción para prevenirlos es utilizar plantillas ortopédicas para mejorar la posición del pie y disminuir la presión de las prominencias óseas.
¿Cómo se pueden eliminar? La clave está en un cambio de vida del paciente para que cambie el calzado que genera los callos y empiece a usar zapatos adecuados que no presionen.
Hay tratamientos médicos que incluyen el uso de cremas a base de urea y sustancias queratolíticas, que eliminan la proteína que se forma exageradamente en los callos. Con estos productos se facilita el adelgazamiento de la piel. La recomendación es no automedicarse, especialmente los pacientes diabéticos o personas mayores con problemas arteriales, porque al eliminar el callo y continuar la presión se generan úlceras, que son de difícil manejo en personas con estas patologías.
La cirugía no es la primera elección porque, explica el dermatólogo Elkin Peñaranda, “resecar un callo no evita que vuelva si no se implementan las medidas para prevenir la aparición de uno nuevo”.
Ojos de pescado y verrugas…
En ocasiones los ojos de pescado o clavos plantares más que callos son verrugas virales (mezquinos). Se diferencian porque tienden a ser más definidos, más localizados, pueden estar en áreas en las que no hay presión, presentan pequeños puntos negros en la superficie y son muy dolorosos. Para las verrugas virales plantares el dermatólogo, además de queratolíticos, emplea métodos como la cauterización o crioterapia. Estas verrugas virales son contagiosas y, por lo general, se adquieren en un baño, piscina o lugar contaminado por un tipo de virus del papiloma humano.
No los pase por alto
Con estos cuidados básicos usted suma puntos en la prevención de lesiones y enfermedades de la piel de los pies.
1.Lávelos a diario con jabones suaves y no olvide hacerlo entre los dedos.
2 El secado es necesario, y más entre dedos. Si puede, use secador de pelo para eliminar la humedad entre estos y así evitar la aparición de hongos.
3.Observe la calidad de la piel de la planta y de los dedos y el estado de sus uñas, y ante cualquier cambio consulte al dermatólogo.
4.Los podólogos son especialistas en la salud de los pies. “Una consulta cada cuatro meses es lo recomendado para descartar lesiones en la piel y en la función anatómica de esta parte del cuerpo”, explica Mark Rodríguez. Los quiropédicos se encargan de hacer una profilaxis completa en esta zona.
5.Cerciórese de que el calzado no tenga costuras, puntillas u objetos extraños porque la presión frecuente contra estos genera callos y úlceras.
6.Cambie de calzado con frecuencia (a diario) para dejarlo airear y secar.
7.Si es diabético o tiene arterias comprometidas en las piernas, extreme los cuidados. Adapte su calzado para evitar áreas de presión y consulte periódicamente al dermatólogo.
8.Cuando compre calzado, hágalo preferiblemente en la tarde, cuando los pies están en una mejor condición para las pruebas de diferentes zapatos y no le quedarán ni muy justos ni tampoco holgados.
9 No se automedique callicidas ni medicamentos para hongos. Un callicida mal usado puede causar una úlcera.
10.Ante cualquier mancha o cambio en la coloración de las plantas de los pies o de las uñas consulte con el dermatólogo. Una mancha oscura puede ser un melanoma.
Cuide sus uñas
Las infecciones por hongos son los problemas más frecuentes de las uñas de los pies. Estas se ven como lesiones blancas, amarillentas, pardas o descamativas debajo de la uña y provocan su destrucción. Pero conviene tener en cuenta que no todo cambio en el color o descamación de una uña es onicomicosis. La psoriasis también se puede presentar así, y si el pigmento es negro hay que estar alerta porque puede ser un melanoma, cáncer muy agresivo y que en Colombia se observa con más frecuencia en palmas, plantas y uñas.
¿Cómo protegerse?
Las infecciones por hongos tanto en las uñas como en la piel de los pies se presentan por acumulación de sudor excesivo y se aumenta el riesgo por caminar descalzo en áreas húmedas como piscinas, baños públicos, saunas y turcos. Se recomienda, además, tener cuidado con la higiene de los sitios donde se haga el pedicure y verificar que se realice una óptima esterilización de los implementos de trabajo porque estos suelen ser focos frecuentes de infección.
• Báñese con calzado, especialmente en lugares públicos como piscinas, saunas y turcos.
• Evite caminar descalzo en áreas húmedas y mantenga buenos hábitos de aseo, como secarse muy bien los pies y cambiar las medias con frecuencia si sufre de sudoración excesiva.
• Una persona puede advertir la presencia de hongos en las uñas cuando estas sufran cambios de coloración amarilla o café en la lámina ungueal (el lecho de la uña), y engrosamiento.
• Las personas con disminución en la función de su sistema inmune como los diabéticos, pacientes con insuficiencia renal crónica, adultos mayores y/o con tratamientos inmunosupresores (como los corticoides) pueden ser más susceptibles a presentar infecciones por hongos, por eso deben tener más cuidado.
• Los diabéticos deben prestar especial atención a sus pies, porque como se alteran sus defensas, el cuerpo no reacciona adecuadamente frente a infecciones como los hongos. “Además los pacientes con esta enfermedad sufren una complicación que se denomina neuropatía diabética, que es una disminución de la sensibilidad de la piel de los pies, y si usa zapatos inadecuados no siente dónde le tallan y esto promueve la aparición de callos y posteriormente de úlceras que son de muy difícil tratamiento”, precisa Peñaranda.
• Si observa descamación difusa en las plantas de los pies o maceración y fisuras entre los dedos (el espacio más afectado es entre el cuarto y el quinto dedo del pie), sospeche de la presencia de hongos.
• La predisposición a sufrir otras dolencias en esta parte del cuerpo aumenta en pacientes con deformidades por trauma en el pie, con problemas arteriales y en los fumadores, porque pueden presentar disminución del flujo arterial en esta zona.
¿Cómo se pueden tratar?
Como parte de los tratamientos se incluyen medicamentos tópicos, que se aplican directamente en la piel, y tomados para el control de la infección. Los manejos tópicos están en la primera línea de tratamiento de estas infecciones que afectan la piel de la planta de los pies o entre los dedos.
Cuando las lesiones en las uñas son pequeñas se usan tópicos (spray o laca), pero en casos más avanzados se requieren medicamentos tomados y administrados bajo control médico. Estos tratamientos sistémicos son largos, pueden durar desde ocho semanas hasta meses, porque las uñas son las más resistentes a la acción de los medicamentos.
Si va al salón de belleza y spas
• Cerciórese de que tengan certificaciones del uso de medidas adecuadas de esterilización de los instrumentos para el pedicure y el manicure. Es más confiable que usted lleve sus propios implementos.
• Es ideal que no se retire la cutícula porque esta es una barrera protectora de la uña, y cuando la quita les abre la puerta a hongos y bacterias.




