
El 20 de Junio Instagram salió a reconquistar un terreno que había perdido y lo hizo incluyendo, por primera vez, la posibilidad de incluir video en su stream de contenido. ¿A qué se debió ese cambio radical en la esencia de Instagram? A este importantísimo gráfico (omitir data del 7 de Junio ya que tomamos la medición en la mañana):

Instagram estaba perdiendo el liderazgo del que gozaba dentro de la red social Twitter, su primera fuente de tráfico. Según los expertos esto no se le debía atribuir únicamente al hecho de que Vine -producto de Twitter- ofreciese videos cortos de hasta 6 segundos de longitud, en auto-play de manera infinita. No, también se debe a que Vine y Twitter, hace un par de meses le dieron un duro golpe a Instagram, al no permitir la pre-visualización de fotos de Instagram en el stream de Twitter, lo que hizo que menos gente compartiese sus fotos en la red.
Curioso que al momento en el que Instagram lanzar su función de video, que por cierto ofrece videos más largos (15 segundos) y le ofrece a los usuarios la posibilidad de editar y utilizar los filtros que han hecho famosa a la aplicación, la marea retornó a favor de Instagram. Pareciese que los “expertos” se equivocaron y lo que Instagram necesitaba era ofrecer lo que su rival ya tenía e innovar sobre su oferta con un diferenciador.
Aquí una comparación producto a producto:

Así están la cantidad de links compartidos en Twitter hoy:

Los números finales indican que Instagram se usó un promedio diario de 1.562.022 veces, versus Vine unas 935.109 veces.
Lección: Revisa lo que hace tu competencia y mejora su oferta así sea con algo simple.



