
Dicen que el de la foto es Mario Silva, armado y sin placas
Desde hace mucho tiempo la gente hablaba de cómo llegaba a sitios del gobierno, entidades petroleras, armado, “dueño de patio”. ¿Y por qué no?
En esta podredumbre que tenemos, en este aire insoportable y viciado, personajes como este están cómodos. La exigencia de atributos que dignifiquen y siembren principios en esta gran casa desolada que es Venezuela, no les toca. Son los dueños de lo feo, de lo vil, de lo delincuencial, de los disparos en la madrugada, de los asesinados con deleite, de los $$$$ que salen y entran, de los insultos, amenazas y pantallas canallescas listas a envenenar almas y comprar conciencias. Es la Venezuela de Chávez.
La complicidad del difunto con esto obscuro, con esta contaminación voraz y cruel que lo hizo afirmar una y otra vez que conducía no solo el mejor espacio del pobre y enanizado Canal 8, sino el mejor del mundo, esa irresponsabilidad y carencia de moral en el hombre obligado a conducir…
Esta conversación transmitida hoy presumiblemente con un cubano, no tiene nada que demostrar que no lo hubiera demostrado ya frente y fuera de cámara. Todos sabemos quién es y lo que es. ¿Qué diferencia a Diosdado de Mario Silva? La gran tragedia venezolana es eso, precisamente.
¿Cuánto no han denunciado otros, cuantas versiones no confirman la calaña política que está instalada hoy en el poder? ¿Qué más tenemos que ver, que escuchar, los venezolanos para enfocarnos con vigor, con inteligencia, al objetivo prioritario de lograr la impugnación que es lo que los sacaría del poder para comenzar otra lucha dura, difícil, como es rescatarla, construirla, salvarla?
Porque aquí todo está visto, todo está dicho. Ni Maduro puede encadenar al país a su ilegitimidad ni Venezuela puede permitirlo. Lo demás son chismes… ardides enfermizos…maniobras obscenas. ¡Gríngolas y hacer valer la verdad sobre esta pesadilla! IMPUGNAR!!!



