He venido sosteniendo que era difÃcil combatir la opinión internacional chavista si la propia oposición no se presentaba en la escena internacional para combatirla.
MarÃa Corina Machado y Leopoldo López están hoy haciendo el trabajo que la oposición inexplicablemente se habÃa negado a hacer. Una pareja de polÃticos demócratas, del selecto grupo que nunca militó, ni votó, por Chávez. Ambas voces, ambos clamores, han constituido hoy sin duda un serio problema para la imagen internacional de Maduro. Dicho lobby opositor debe aprovechar la ventaja que significa saber que con Maduro se seguirá con la misma polÃtica exterior que hubo bajo Chávez. Por lo que hasta se podrá anticipar, adelantar y avanzar. Principalmente para impedir que Maduro disfrute del margen de maniobra mediática y propagandÃstica internacional que Chávez le legó.
La oposición ha finalmente comenzado a buscar nuevas ventanas para mostrar su plan, su proyecto y su discurso. El lobby opositor debe insistir ante el mundo, en un tema como, el alto nivel de participación en las dos últimas presidenciales, que muestra el talante democrático del paÃs. En Europa, el desconocimiento de la polÃtica venezolana es tal que, ignoraban que los demócratas eligieron a Capriles en primarias abiertas, asà como ignoraban los avances en millones de votos que obtuvo la oposición democrática en octubre 2012 y en abril 2013. El colmo, en octubre pasado, Capriles, era completamente desconocido en Europa, y no solamente él sino la plataforma polÃtica que lo apoyó.
No obstante, en Bruselas y Washington hay expedientes contra el régimen chavista por el tema de presos polÃticos, de medidas cautelares a periodistas y persecución y acoso de personalidades públicas. Ahora, polÃticos y gobiernos extranjeros estarán más atentos que nunca a las violaciones de las libertades y los derechos humanos en Venezuela.
Entre tanto, al ilegÃtimo su margen de maniobra se le va reduciendo, algo que reflejan y traducen los sondeos y las encuestas realizadas recientemente en Venezuela. El rey está prácticamente desnudo. ¿Qué hará para vestirse? Las instituciones, las que dejó Chávez a su servicio, es decir el CNE y el TSJ, le sirven de taparrabo. Si estuviéramos hoy en la vilipendiada era democrática, Maduro ya estarÃa sometido a antejuicio. Pero le quedan por delante seis largos años, lo cual es una fuerza considerable, en ese lapso de tiempo de tiempo puede Maduro causar aún más daño.
No lo imagino corrigiendo su rumbo, para personajes como él, eso serÃa una suerte de suicidio.
Le quedan muy pocas opciones. Renunciar y llamar a nuevas elecciones, cambiar de polÃtica o convocar a un gobierno de verdadera coalición nacional. Unas nuevas elecciones entran dentro de las opciones de suicidio. ¿Cambiar de polÃtica, pero hacia cuál? Un gobierno de coalición, serÃa una suerte de perversidad polÃtica para Maduro.
Además Maduro está atrapado en su propia trampa, en virtud que sus intenciones han sido claras, él no necesita redefinirse. Le importa poco que sus primeros meses o años de gobierno sean puestos en la columna contable de pérdidas. Maduro está condenado a gobernar cual capitán de una chalana. Embarcación ésta muy frágil para afrontar tempestades populares. Navegará a vista, sin perder de vista la orilla, con el azar como brújula, hasta la fecha del revocatorio.
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