El último debate presidencial entre Barack Obama y Mitt Romney (celebrado el pasado lunes) dejó claro cómo han cambiado las prioridades entre el público estadounidense. El tema predeterminado del cara a cara era la agenda en Política Exterior de ambos candidatos, pero cada vez que tuvieron oportunidad buscaron desviar la conversación hacia la economía, el empleo y la deuda.
Sumidos en una crisis económica en los últimos anos, la agenda en Estados Unidos ha cambiado con relación a buena parte del siglo XX y los primeros anos del siglo XXI. Ya no preocupa el antiguo antagonista soviético ni las guerras en Medio Oriente. Lo que se quiere saber ahora es cuándo volverán los soldados del exterior (y con ello la reducción del gasto militar) o cómo acomodar la disparidad comercial con China.
Los candidatos entonces se enfocaron en intentar mostrar su capacidad de liderazgo, sus fortalezas frente a las injusticias internacionales y en quién sería el más fuerte para mantener a Estados Unidos como la principal potencia mundial. A pesar del triunfo de Obama en tales arenas (según encuestas y analistas) la audiencia televisiva del debate estuvo muy por debajo de los dos encuentros anteriores, y los números siguen mostrando a Romney en mejor momento que el actual Presidente.
Por ello la página se ha pasado rápidamente y las campanas se enfocan ahora en lo que es realmente importante: los públicos claves. Los dos candidatos han estado realizando giras por los nueve estados donde la lucha sigue a menos de cinco puntos de distancia, enfocados sobre todo en Colorado, Iowa, Nevada, Virginia y Ohio.
Además, se han fortalecido los mensajes a los sectores que pueden decidir la contienda. Desde el debate del lunes Obama ha estado constantemente hablándole a las mujeres: habló de defender los derechos de las mujeres en el mundo árabe, en todos sus eventos el público más cercano (que aparece en cámara) está formado mayoritariamente por mujeres jóvenes y lo más reciente, una propaganda donde la actriz y creadora de la serie de televisión “Girls” habla de su ‘primera vez’ con Obama.
Romney por su parte ha tomado confianza desde comienzos de octubre y se ha enfocado en estos últimos días en mostrarse como un líder moderado, mucho más al centro que el que se vio durante las primarias Republicanas. Insiste en poder trabajar con todos los sectores del país y convivir productivamente con los demócratas. Al mismo tiempo, siguen apareciendo voceros de su partido con declaraciones altisonantes de las cuales rápidamente se desmarca. Las últimas, un candidato al Senado en Indiana que mezcló violación y voluntad de Dios en la misma oración y un asesor del comando de Romney quien aseguró que el respaldo de Colin Powell (Secretario de Estado en la presidencia de Bush) a Obama se debe a que ambos son afroamericanos.
Por ahora, las predicciones siguen dando al actual Presidente una ventaja en los votos de los colegios electorales 281 a 257, aunque el candidato Republicano sigue creciendo en las encuestas (tres de ellas lo colocan 50% a 47% arriba). En estos últimos días se intensificará el gasto en las propagandas en televisión, así como la aparición de ambos aspirantes en programas de entrevistas con alta audiencia, todo esto mientras buena parte de la población ya puede ejercer su derecho al voto, ya que la mayoría de los estados permiten la votación temprana, en persona o por correo. El propio Presidente Obama ya marcó su boleta este jueves en Chicago, incentivando la participación sobre todo de minorías y clases sociales más bajas, quienes pueden tener dificultades de horario para votar el martes 6 de noviembre.







