Cuando el cristalino, que es el lente natural transparente ubicado dentro del ojo, se opacifica hay presencia de catarata. Ello ocurre indefectiblemente con la edad. Alrededor del 70% de la población al llegar a los 70 años ya tiene el cristalino opaco, es decir, tiene cataratas. La única solución es extraerlas y sustituirlas por lentes intraoculares. Según investigaciones desarrolladas en centros internacionales la deficiencia visual está relacionada con un mayor riesgo de fracturas, enfermedad y muerte en la población de edad avanzada.
Hasta ahora la cirugía de catarata ha sido 100% manual, pues son las manos del cirujano que hacen todos los pasos quirúrgicos para extraerlas y reemplazarlas con el lente intraocular. “Los pasos quirúrgicos en la catarata son aproximadamente 5 y todos se realizan manualmente hasta ahora”, describe el cirujano oftalmólogo Enrique Suárez Cabrera, del Centro Médico Docente La Trinidad.
Incisiones autosellantes
Hoy contamos con una novedosa tecnología de láser de Femtosegundo capaz de hacer 3 de esos 5 pasos quirúrgicos sin intervención de la mano del cirujano oftalmólogo. Primero hay que hacer 2 incisiones que, hasta ahora, se hacen con cuchillas de metal o diamante, luego se abre la cápsula anterior del cristalino para poderlo fragmentar o fracturar. Después se aspiran esos fragmentos y finalmente, inyecta el lente intraocular. “Las incisiones que hasta el presente eran manuales, con cuchillas, hoy las practicamos con láser”, asegura Suárez.
La ventaja reside en que con una cuchilla tenemos un sólo plano de entrada mientras que con el láser es posible diseñar la manera de entrar a la córnea creando una incisión valvulada que daría impermeabilidad a ésta, evitando así la entrada o salida de líquidos. Es una forma de prevenir al ojo de infecciones porque una incisión permeable pudiera ser la puerta de entrada de bacterias y las incisiones diseñadas con láser son autosellantes.
En la segunda fase de la cirugía se rasga y abre la cápsula anterior tratando de que sea circular, algo muy difícil cuando se realiza a mano, con una pinza. Además, determinar con precisión el diámetro de esa apertura es imposible si se realiza manualmente y ello es muy importante porque el lente intraocular cuyo diámetro es de 6 milímetros debe quedar perfectamente abotonado detrás de esa apertura, detalle que sólo lo puede garantizar con láser capaz de programarla de 5 o de 5.2 o de 5.5 milímetros, siempre menor que el diámetro del lente intraocular para que una vez insertado éste quede perfectamente calzado y sostenido dentro de ese saco capsular sin posibilidad de anteriorizarse lo cual traería problemas refractivos residuales. Esa es otra de las ventajas del láser, la apertura de la cápsula anterior del cristalino de una manera sumamente precisa que garantiza la estabilidad del lente intraocular dentro del saco capsular y maximiza el pronóstico visual sin lentes.
Diseñar la fractura
Un tercer paso es cuando el cirujano va a fragmentar al cristalino, detalle que hasta ahora se hacía con un instrumento que lo partía en 4 segmentos, ya fuese con una pinza especial o mediante ultrasonido. Todo ello es un trauma adicional mientras que con este nuevo láser puede diseñar la forma como debe fracturarse ese cristalino en 4 cuadrantes, en 6 o en 8 fragmentos perfectos. Igual puede hacerlo en cilindros concéntricos, muy fáciles de extraer. Una vez fracturado el cristalino los fragmentos son emulsificados por ultrasonido y aspirados para proceder a la introducción del lente intraocular, el cual sustituye las funciones del cristalino para toda la vida del paciente.
Selección de pacientes
Femtosecond está contraindicado a pacientes con alteraciones de la córnea porque deben colocar un cono en contacto con ella para hacer una leve succión y aplicar el láser. Si la córnea no es absolutamente regular, perfecta o si está deformada por traumas o por cortes como en la época de la cirugía de queratotomía radial, no se puede realizar este procedimiento con el Femtosegundo. Tampoco son candidatos a este procedimiento los pacientes sin una buena apertura palpebral o muy nerviosos, poco colaboradores ya que durante la cirugía pudieran apretar o desviar los ojos de la luz de fijación.
Uno de los efectos colaterales que se puede ver en esta cirugía es que al colocar el cono para hacer la succión y aplicar el láser pudiera generar unas mínimas hemorragias de los vasos conjuntivales, sobre todo porque las cataratas usualmente se presentan pacientes de cierta edad que están anticoagulados, toman aspirina o son hipertensos. Ellos pueden sufrir de fragilidad capilar en los vasos conjuntivales que quizás causaría alguna pequeña hemorragia el día de la cirugía, pero nada de importancia porque se reabsorben a los pocos días y desaparece.
“Estamos ante una nueva tecnología que revoluciona la cirugía de cataratas al aportar un nivel de exactitud y seguridad quirúrgica nunca antes conseguido con las técnicas manuales de cirugía”, asegura Suárez. El Femtosecond Laser LenSx, adquirido por Corrección Visual con Láser del Servicio de Oftalmología del Centro Médico Docente La Trinidad es el único aprobado hasta ahora por la F.D.A. (Food and Drug Administration) de los Estados Unidos y ha sido instalado en, aproximadamente, 80 centros oftalmológicos alrededor del mundo. Esto nos coloca a la vanguardia con tecnología médica de punta para ofrecer la mejor opción de cirugía de catarata, altos defectos refractivos y presbicia a nuestros pacientes en Venezuela.
Docencia al día
Femtosecond será uno de los avances motivo de exposición durante el III Simposio Internacional Oftalmología CMDLT 2012 a celebrarse en el auditorio “Carlos Klemprer” de esta institución el 21 y 22 de septiembre próximo. Los invitados internacionales Takayuki Akahoshi, Yukiko Kunitomi (Japón), Ashley Behrens (Arabia Saudita), Juan Andrés Delgado, Mauricio Lozano (Colombia)y Daniel Krivoy (USA) conocerán del desarrollo de la oftalmología en Venezuela por parte de nuestros especialistas a la vez que aportarán los avances de sus países.
El programa versará sobre cirugías de cataratas Femtosecond, de párpados, órbitas y vías lagrimales, córnea y cirugía refractiva, glaucoma y oftalmología pediátrica.






