La Organización Mundial del Turismo (OMT) destaca la importancia de las inversiones verdes para promover un turismo sostenible que beneficie a las comunidades locales y proteja el medio ambiente
El turismo sostenible es una oportunidad para que Venezuela se posicione como un destino responsable con el medio ambiente
Las empresas turísticas venezolanas deben implementar medidas verdes en sus operaciones
El Centro de Monitoreo de la Conservación del Ambiente (CMCA) de las Naciones Unidas califica a Venezuela como uno de los 17 países megadiversos. Con voluntad política, se podría convertir en un megadestino de turismo de naturaleza
En el marco del Día Mundial del Turismo, que se celebró el 27 de septiembre, Diego Reina, director de 7 Maravillas Naturales de América, destacó la importancia de las inversiones verdes para promover un turismo sostenible que beneficie a las comunidades locales y proteja el medio ambiente.
“Venezuela tiene un gran potencial para el turismo sostenible”, manifestó Reina en nota de prensa. “El país cuenta con una gran riqueza natural, que puede ser aprovechada de forma sostenible. Además, Venezuela tiene un clima tropical que es favorable para la producción de energías renovables, como la energía solar y la energía eólica”.
Consideró que las inversiones verdes pueden ayudar a reducir el impacto ambiental del turismo, lo que además puede contribuir a la protección del medio ambiente y a la lucha contra el cambio climático.
“Las inversiones en energías renovables, eficiencia energética, gestión de residuos y conservación de la biodiversidad pueden ayudar a hacer que el turismo venezolano sea más sostenible”, dijo.
Por otra parte, destacó la importancia de la promoción del turismo sostenible. “Los viajeros están cada vez más interesados en viajar a destinos que sean responsables con el medio ambiente”, dijo.
“El sector turístico venezolano debe promover el turismo sostenible para atraer a más turistas y generar más ingresos”, expresó.
Concluyó su disertación haciendo un llamado a las empresas turísticas, las comunidades locales y los viajeros a trabajar juntos para promover un turismo sostenible en Venezuela: “El turismo sostenible es una oportunidad para que Venezuela se posicione como un destino responsable con el medio ambiente”.
Venezuela, un país con gran potencial
En el libro “Vida, Ambiente y Desarrollo, una visión integral desde Venezuela” (2020), coordinado por la Comisión Permanente de Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático de la Asamblea Nacional de 2015, se dedicó un capítulo a abordar la clara potencialidad que
tiene Venezuela para convertirse en un destino turístico internacional de naturaleza, aventura y cultura, “basado en una concepción de desarrollo sostenible y nichos de mercado, de manera que los efectos de la actividad a futuro sean los descritos como positivos, logrando mitigar y gestionar los negativos”.
Este capítulo estuvo a cargo de Juan Carlos Guinand quien, junto a otros colaboradores, advirtieron que se necesita voluntad política para diseñar una política de turismo y desarrollo sostenible, al que consideran no como una categoría de turismo sino “como un objetivo al que deben tender
todas las modalidades recreacionales y que puede aplicarse a todo tipo de destinos”.
“El turismo sostenible el aquel que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y ambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas”, definen.
El capítulo menciona las potencialidades naturales del país, como sus 2.700 km de línea costera sobre el Mar Caribe, 1.000 Km de costa Atlántica, sus más de 2.500 Km2 de bosques de manglares (el segundo en el continente americano), el arrecife coralino más extenso del Caribe protegido bajo la figura de Parque Nacional; más de 50.000 km2 de montañas andinas y el teleférico más alto y segundo más largo del mundo.
Otras ventajas naturales del país son sus 400.000 Km2 de selva amazónica y guayanesa; el Río Orinoco de más de 2.000 km de longitud (el tercero con mayor caudal del mundo), el delta de aproximadamente 42.000 km2 (entre los más grande del mundo); la red red hidrográfica donde escurren más de 1,1 X 1.012 m3 de agua al año y los más de 100 tepuyes (formación única en el mundo).
El país también cuenta con un sistema de áreas protegidas que abarca más del 40% del territorio nacional y que incluye 44 parques nacionales, uno de los cuales es Patrimonio de la Humanidad decretado por la Unesco (Parque Nacional Canaima, con 30.000 Km2).
Venezuela posee además la caída de agua más alta del mundo; cinco humedales decretados por la convención de Ramsar y es el país con la mayor diversidad genética de cacao del mundo.
Asimismo, ocupa el sexto puesto del país con la mayor diversidad de aves; el octavo en la clasificación de mayor variedad de mamíferos y también el puesto ocho en la mayor variedad de plantas superiores del mundo.
El Centro de Monitoreo de la Conservación del Ambiente (CMCA) de las Naciones Unidas califica a Venezuela como uno de los 17 países megadiversos. Y en nuestro territorio también se produce un fenómeno único como el Relámpago del Catatumbo, donde se ha medido el mayor promedio mundial de relámpagos por kilómetro cuadrado.
“Por todo lo anterior, es indudable que Venezuela se nos presenta como un país colmado de opciones y retos para ser develado ante el mundo como un megadestino de turismo de naturaleza, aventura, científico, ecoturístico y cultural y que tiene que ser desarrollado bajo una
concepción de turismo sostenible y responsable de vanguardia mundial”, afirma la publicación.
Juan Carlos Guinand



