Investigan muerte de exdirectivo de Pdvsa que colaboraba con Justicia española - Runrun
Investigan muerte de exdirectivo de Pdvsa que colaboraba con Justicia española

LA AUDIENCIA NACIONAL ESPAÑOLA se encuentra investigando la muerte de Juan Carlos Márquez, ex directivo de la petrolera venezolana Pdvsa durante la época de Hugo Chávez, quien colaboraba con la justicia en el caso sobre la trama de blanqueo de Raúl Morodo, ex embajador de España en Venezuela.

El cuerpo de Márquez fue encontrado sin vida y con signos de un posible suicidio. Sin embargo, el tribunal español ordenó una investigación a fondo para confirmar la causa del fallecimiento. 

Erróneamente circuló la información que Juan Carlos Márquez había tomado un vuelo para fugarse a Estados Unidos porque el magistrado del caso, Santiago Pedraz, fue informado de que figuraba en la lista de pasajeros de un vuelo a Chicago y de que las autoridades norteamericanas iban a ordenar su deportación inmediata a España.

Pedraz le había tomado declaración el viernes pasado al ser detenido y le dejó en libertad con medidas cautelares, ya que había colaborado confesando hechos relacionados con la trama de Morodo, informaron a Efe fuentes de la investigación.

Estaba citado este lunes para declarar en la Audiencia Nacional, pero no se presentó, por lo que el juez pidió información a la Policía sobre su posible muerte.

Márquez, que fue directivo de Pdvsa, se le investigaba dentro de la causa por la que en mayo pasado se detuvo al hijo de Raúl Morodo, Alejo, y otras tres personas que pasaron a disposición del juez y quedaron en libertad con medidas cautelares.

Aparte de Morodo padre e hijo, están siendo investigados y fueron detenidos Carlos Prada, un venezolano radicado en España vinculado a los Morodo para los supuestos cobros y el blanqueo, la mujer de este y la esposa de uno de los investigados.

En el caso se indaga el cobro de 4,5 millones de euros de Pdvsa por parte de Morodo hijo mediante supuestos contratos falsos de asesoría legal suscritos con la petrolera entre 2012 y 2015, cuando Raúl Morodo ya no era embajador en Venezuela.

La fiscalía española sospecha que el dinero se blanqueó luego mediante una compleja trama de sociedades creadas por el hijo y otros investigados.