@loremelendez
Una mujer de cabello gris daba instrucciones a un grupo de muchachos que, bajo el sol de las 11 de la mañana, aguardaba por los discursos de la marcha del Día de la Juventud.
–Griten ‘ayuda humanitaria ya’, para que eso se sienta como una ola. No eso de ‘Maduro coño e’ tu madre’, ni nada de eso. Lo que tenemos que pedir es la ayuda humanitaria– les decía.
Los jóvenes se sonrieron extrañados por la solicitud, pero minutos después le cumplían. La consigna ‘ayuda humanitaria ya’ la repitieron varias veces, aunque estuvieron lejos de convertirla en la onda expansiva con la que soñaba la señora.
Esa petición fue el tema principal de la marcha del pasado martes, 12 de febrero. La frase se leyó en los telones azules que flanqueaban la tarima, en pancartas que llevaron los manifestantes, se oyó en las palabras que estudiantes y diputados pronunciaron durante sus discursos, y también en la intervención del presidente encargado Juan Guaidó. Todos los mensajes se dirigían al mismo destinatario: los miembros de la Fuerza Armada Nacional que custodian las fronteras, a quienes en lugar de bloquear el paso se les exigió que permitieran el ingreso de medicinas y suplementos nutricionales donados por la comunidad internacional.
“A nosotros nos llenaban terroristas por cerrar una calle con una pancarta. Ahora cierran con containers un puente para que no pase la ayuda humanitaria. Eso sí es terrorismo”, reclamó una joven del movimiento estudiantil con micrófono en mano desde el escenario.
Fue Guaidó quien aseguró que el próximo viernes 23 de este mes será el día de esa entrada, una vez que los centros de acopio de Cúcuta, en Colombia; Roraima, en Brasil; y la isla de Curazao, en el Caribe, reciban todos los productos enviados desde países de todo el continente.
“Tendremos que ir en caravana, en protesta, en organización, en movilización, en acompañamiento y tendrán algunos días las fuerzas armadas para dos cosas: ponerse del lado de la Constitución, pero primero del lado de su humanidad y permitir el acceso, el ingreso (de la ayuda humanitaria)”, aseguró el presidente encargado.
Pero más allá de los discursos, allí estuvieron jóvenes que subrayaron, ante las cámaras de Runrun.es, la necesidad de la llegada de una ayuda humanitaria que consideran “imprescindible” y como uno de los pasos más importantes dados por la oposición en los últimos años. “Todos podemos estar al lado de una persona que la requiere”, sentenció una de las entrevistadas.
Los discursos también giraron en torno a la juventud y, sobre todo, a dos nombres que se pronunciaron en casi cada intervención: Bassil Da Costa y Robert Redman, los manifestantes de 23 y 31 años de edad, respectivamente, que fueron asesinados hace cinco años atrás: el 12 de febrero de 2014. También mencionaron a Juan Pablo Pernalete y a Neomar Lander, dos de los muchachos que mataron las fuerzas de seguridad del Estado en las barricadas de 2017. Lander, por cierto, cayó a pocos metros de la tarima que se levantó este martes en la avenida Francisco de Miranda de Caracas.
Junto a la juventud, sus rostros fotografiados en las protestas y el video de artistas como Juanes, Miguel Bosé, Alejandro Sanz y Édgar Ramírez para alentar a los venezolanos en “su lucha”, vinieron también discursos grabados de políticos exiliados como el diputado José Manuel Olivares, quien recordó a Oliver, el niño del tapaboca y la pancarta que advertía “El cáncer no puede esperar”; de David Smolanski, el ex alcalde que admitió que se imaginaba a miles de sus compatriotas caminando el puente fronterizo en sentido contrario para regresar a su tierra; y también del parlamentario encarcelado Juan Requesens, rememorado con aquella denuncia en el hemiciclo en la que acusaba al gobierno de Nicolás Maduro de ser “una parranda de corruptos”.
Hubo incluso espacio para los jóvenes de la Resistencia que, después de recordar a varios de sus caídos, entre ellos al piloto rebelde Óscar Pérez, citaron a José Félix Ribas, quien un 12 de febrero de 1814 comandó un ejército de muchachos en la Batalla de La Victoria para vencer a las tropas realistas. “No podemos optar entre vencer o morir. Necesario es vencer”, recalcó el escudero.
El acto culminó cuando un violinista y una cantante lírica, trajeados con chaquetas tricolores de la bandera, entonaron el Himno Nacional. Tres horas antes, previo a los discursos, un joven trombonista se subió a una plataforma dispuesta para las cámaras de televisión e interrumpió las consignas. Muchos comenzaron a acompañarlo con la letra de la canción “Venezuela”.
–Soy desierto, selva, nieve y volcán. Y al andar, dejo mi estela…
El 12 de febrero, mientras se conmemoraba el Día de la Juventud y los asesinatos de Bassil y Robert, el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela cumplía 44 años. Su máximo representante, el director venezolano Gustavo Dudamel, publicaba en la noche un mensaje en sus redes sociales para pedir la ayuda humanitaria.






