No tener  barriguita y exhibir un vientre plano en la playa es el deseo de muchas. Contrario a lo que se piensa, reducir esas fastidiosas medidas extra de cintura no es tan difÃcil si se plantea un sencillo plan de alimentación.
Por ejemplo, reemplazar una soda o jugo azucarado por una bebida dietética o agua mineral es una forma de bajar calorÃas sin sufrir. Por cada vaso de gaseosa regular o jugo azucarado que evites te estarás ahorrando unas 10 cucharaditas de azúcar y si tomas agua, todo tu cuerpo lo agradecerá.
¿Por qué acumulamos grasa?
Las grasas son una forma de reserva energética y protección del cuerpo. Cuando comemos más de lo que necesitamos, lo que el cuerpo no utiliza se transforma en ácidos grasos y se acumulan en los tejidos musculares. La diferencia en la acumulación de grasa entre las personas es de origen genético.
A continuación presentamos algunos pasos que te permitirán lucir un vientre plano:
Paso #1: Reducir la sal
Ya sea como condimento, en comidas procesadas, enlatadas o en aderezos varios, la sal es enemiga de las panzas chatas. El sodio atrae el agua, entonces, cuando ingerimos sal en mayor cantidad de la necesaria, retendrás fluidos y tu silueta tomara una apariencia redondeada. Ni hablar de que también se verá reflejada en la balanza.
Paso #2: SÃ a las frutas y verduras anaranjadas
Según recientes estudios, las frutas y vegetales más convenientes para bajar los rollitos de la cintura son las de color anaranjados, por su alto contenido en fibra, antioxidantes, la vitamina C y el beta caroteno. La zanahoria, las naranjas, el melón y los duraznos están en este grupo.
Paso #3: Menos carbohidratos
Los músculos guardan como fuente de energÃa una clase de exceso de carbohidrato llamada glucógeno. Con cada gramo de glucógeno se almacena junto con 3 gramos de agua. Si no eres un deportista profesional, no necesitas una gran concentración de energÃa y agua en tus músculos.
Por el contrario, una dieta rica en proteÃnas y reducida en hidratos de carbono puede hacer liberar el exceso de fluÃdos y la grasa de tu cuerpo. Las proteÃnas deberÃan cubrir el 25% de la ingesta calórica diaria, además ayudan a la sensación de saciedad y aportan mucha energÃa al organismo, sin efectos negativos sobre el peso.
Paso# 5: Más vegetales cocidos
Los vegetales tienen un valor nutritivo similar a los crudos pero ocupan mucho menos lugar en el intestino. Si deseas un vientre plano come vegetales cocidos que te permitirá absorber los nutrientes necesarios sin expandir tu conducto intestinal con volumen extra.
Las arvejas, corazones de alcauciles y aceitunas son de los vegetales con mayor contenido de sal. Los pimientos, los vegetales de hojas verdes y los pepinos tienen el nivel de sodio más bajo. Si comes enlatados, enjuaga bien los vegetales de la lata para que pueda irse parte del sodio utilizado en su conservación.
Paso #6: Evita las comidas que producen gases
Existen ciertas comidas que producen gases o flatulencias en el aparato digestivo en general y el conducto intestinal en particular. Entre ellas los frijoles guisados, arvejas, lentejas, el coliflor, brócoli, los repollitos de Bruselas, el repollo, las cebollas, los cÃtricos y los pimientos. Las proteÃnas, las grasas producen menos gases que los azúcares e hidratos de carbono.
Comer rápido produce gases y lleva a comer de más.Conviértete en un comedor lento. Saborea cada bocado, deja los cubiertos a un costado del plato entre bocado y bocado y mastica lentamente. Una comida saludable deberÃa llevarte unos 20 minutos.
Paso #7: No a las bebidas ácidas
Las bebidas que tienen un alto contenido de acidez como el alcohol, el café, el té, el chocolate caliente y los jugos frutales pueden irritar tu conducto intestinal y causar inflamación abdominal. Puedes tomar estas bebidas en moderación y ocasionalmente, tomar un vaso y después uno de agua es una buena estrategia.
Paso #8: No a los fritos
Las comidas fritas se digieren mucho más lentamente y hacen que te sientas pesado e hinchado. Pero las grasas son necesarias también.Las grasas recomendadas son las grasas acidas monosaturadas que pueden ser encontradas por ejemplo en el aceite de oliva, las nueces, guacamole y chocolate negro.
Comer en casa es comer más sano
Quienes comen en su casa al menos cinco veces a la semana se mantienen delgados más fácilmente que las que se la pasan comiendo afuera. Una encuesta de Consumer Reports estableció que este fue el hábito más importante para mantenerse en forma para las personas que han bajado de peso. Cocinar sano es más fácil de lo que parece.
Paso #9: Cuidado con los picantes
Condimentos como la nuez moscada, la pimienta negra, el chile en polvo, la cebolla, el ajo, el rábano picante, el ketchup, la salsa de tomate y el vinagre pueden irritar el estómago y estimular la liberación de ácidos. UtilÃzalos como una forma de darle sabor a tus comidas pero no abuses de ellos.
Paso# 10: Que no se te pegue la goma de mascar
Es un hábito muy conveniente para los ansiosos y los que sufren de halitosis o mal aliento. Sin embargo, aunque muchas veces no nos demos cuenta, al masticar un chicle o goma de mascar tragamos aire. Todo este aire innecesario queda atrapado en el conducto intestinal generando presión, inflamación y expansión del vientre. No todo es malo sobre el chicle.
Sin embargo, masticar un chicle de un sabor intenso en un momento en que estás a riesgo de comer de más o algo indebido es una buena herramienta. En los momentos en que miras televisión, mientras cocinas, o estas navegando en internet pueden sentir la necesidad de masticar algo. Ahà es donde un chicle de intenso sabor puede salir al rescate y evitar una recaÃda.
Dormir deshincha
Según un estudio de la Universidad de Michigan, dormir una hora extra por dÃa puede hacerte bajar unas 14 libras al año. Si esa hora extra de sueño logras tenerla a una hora de la noche donde probablemente hubieras comido un tentempié, el ahorro calórico de esa hora puede llegar al 6 por ciento.






