Hace una semana salí del país a realizar un curso de periodismo, antes de irme había escrito una excelente crítica sobre una cámara que desde hace tiempo me venía atrayendo y que solo había escrito de ella basado en mi experiencia con la de un amigo. Siendo un fotógrafo amateur y amante de la tecnología siempre me han atraído las cámaras digitales desde la primera que tuvimos en la casa que era una Sony Mavica que guardaba las fotos en floppy disks o diskettes de 1.44 MB (menos de lo que pesa una foto en baja resolución hoy en día) y aunque en aquel momento no lo sabía, estaba frente a uno de los inventos más importantes de la fotografía digital.
Desde la Mavica siempre crecí atraído a las cámaras Sony, con su sistema casi intuitivo, me dejaban hacer cualquier cosa sin la necesidad de leer el manual. Pero el tiempo y mi interés por una cámara que me permitiese hacer cosas manuales y un poco más artísticas me alejó de la marca y me llevó a ser fanático de Canon. Fue así como entre en el mundo de las cámaras DSLR y comencé a ahorrar día tras día para comprarme mi primer lente y uno que otro accesorio, acompañado ya no de diskettes sino de tarjetas de memoria CF de gigas de memoria.
Mi cámara Canon era mi compañera de viajes, no existe destino alguno que haya visitado en los últimos 7 años que no lo haya fotografiado con mi Rebel Xti. Pero últimamente pasaba algo, la comodidad me empujaba a tomar menos fotos con mi cámara y más con mi celular, mis maletas se volvieron más chiquitas y mis ganas de cargar el bulto de la cámara y un lente adicional fueron desapareciendo. Antes de que pudiese diagnosticar mi problema los álbumes de fotos de los viajes pesaban menos gigas y mi celular siempre parecía estar más lento.
No fue sino hasta Semana Santa de este año que en un viaje llevé a mi Canon “a pasear”. No tomé ni una foto con mi compañera de viajes predilecta y me diagnostiqué el problema: “Estoy harto de cargar con el bulto de la cámara”… Había llegado el fin de mi carrera como fotógrafo amateur, o por lo menos eso pensaba.
Fue entonces como hace un mes conocí un nuevo formato que revivió de los 70s, cuando muchas personas pasaban por el mismo problema que yo y no querían cargar sus pesadas cámaras de rollo, se trata de las cámaras Micro 4/3, compactas en dimensiones pero con las mismas bondades (lentes intercambiables, foco manual, obturador programable) que sus hermanas mayores, las DSLR.

Un gran amigo me prestó la suya y así fue como me re-encontré con Sony a través de su NEX 5N. Pero todavía no estaba listo para dar el salto final y dejar atrás a mi querida y fiel compañera (mi Canon Rebel Xti) así que llamé a un par de amigos en Sony y me prestaron una NEX 5 para que probara y viera que tal me parecía con la condición de que la comprará si decidía pasarme al lado oscuro de las cámaras micro ¾.
Un par de semanas más tarde y más de 3 mil fotos después no solo compraré la NEX 5, sino que de nuevo soy capaz (y ahora con más pruebas) de recomendarla a cualquiera. Los videos en HD a 1080, las fotos 3D y los lentes adicionales no fueron los que realmente me convencieron, fue su facilidad de uso, su sistema intuitivo, su altísima personalización al momento de tomar una foto y sobretodo su tamaño los que me cautivaron. Las fotos son casi perfectas y eso es algo que un fotógrafo amateur sabe apreciar. De nuevo sentí eso que no sentía desde carajito al sostener la Mavica que me prestaba mi papá. Ese sentimiento al que llamo “battery drain” o agotamiento de la batería… Que es cuando agarramos un equipo nuevo, esperamos con ansias que cargue su batería completamente y lo utilizamos hasta que no le queda ni un segundo de vida. Tomé fotos de todo y cargué encima menos de la mitad del peso que cargaba antes, ocupando un tercio del espacio que ocupaba mi antigua cámara en mi maletín de mano.
Esto no es solo una recomendación a todos Ustedes, sino que de una vez aprovecho para imprimir una copia de este artículo y comenzar a hacer mi carta al Niño Jesús. Y si hay alguien interesado en una Canon Rebel Xti, la mía está en venta.
Aquí les dejo mi foto favorita del viaje… Tomada con la Sony NEX 5 (hacer click para ampliar).
por @Randompiece









