El día de ayer me encontraba en Cupertino, California -hogar de Apple- justo cuando comenzó la rueda de prensa que anunciaría lo que todos esperábamos con ansias: El nuevo iPhone 5… o por lo menos eso esperábamos. Apple tuvo un enfoque diferente y aunque eran muy pocos los especialistas que dieron en el blanco el anuncio se centró en un solo ítem: el nuevo iPhone 4S.
El por qué de la decisión de Apple es muy lógico. Quieren sacarle la chicha al iPhone 4 antes de sacar verdaderas innovaciones. Quién los culpa… Tienes el celular más vendido del mundo y cualquier mejoría se va a vender como pan caliente aunque a una velocidad un poco menor que el rumoreado iPhone 5.
El iPhone 4S cambia por completo la experiencia de los usuarios de iPhone pero desde su interior, ya que por fuera es exactamente igual a su par anterior. Con un nuevo procesador A5 con doble núcleo, tiene una capacidad igual o mejor que la última generación de iPads. Este nuevo procesador le da una mejoría en cuanto a procesamiento de gráficos y potencia de razonamiento (CPU) 7 veces superior al iPhone 4.
El iPhone 4S también mejora su capacidad de enviar y recibir datos, primero con doble banda GSM y CDMA en un solo teléfono y ahora con dos antenas separadas: una para envío y una para recepción de datos. ¿Qué significa esto? El doble de velocidad al bajar aplicaciones, mandar y recibir mensajes y mejor recepción que cualquier celular del mercado con capacidades aumentadas gracias a redes GSM y CDMA, dos por uno. Mejor roaming internacional mejor señal local.
La cámara también ha sido rediseñada con una capacidad de hasta 8MP (resolución 3264×2448) y un sensor capaz de captar 73% más de luz con un tiempo de respuesta mejorado de 1,1 segundos para procesar imágenes y 0,5 segundos entre la toma de una foto y otra. En video ahora podremos grabar a Full HD en 1080, con estabilizador de imágenes y disminución de ruido. En la aplicación de la cámara también encontramos mejorías como por ejemplo el uso del botón de más volumen para tomar una foto y el de menos volumen para enfocar de nuevo.
Pero el centro de atención fue el nuevo “asistente” personal del iPhone: Siri, una aplicación de reconocimiento de voz que es capaz de hacer lo que le pidamos de inmediato. Por ejemplo al decir “Recordar cumpleaños de Alejandra, 16 de Diciembre”, automáticamente se almacena un recordatorio. Esto es novedoso, pero la aplicación llega más allá, podemos decirle “Al salir de oficina llamar a Raúl” y automáticamente al salir de nuestra oficina el iPhone 4S sabe vía GPS que hay un cambio de localización y marca a “Raúl” de manera automática. Este cambio revolucionario viene de la adquisición de Apple a la empresa Siri que anteriormente realizaba búsquedas por voz con una interfaz muy avanzada de inteligencia artificial cognitiva.
El nuevo iPhone tendrá un costo base de U$ 199 por su versión de 16GB, U$ 299 por su versión de 32GB y U$399 por el de 64GB.
Aunque inicialmente en los Estados Unidos, Australia, Inglaterra, Francia y Japón habrá exclusividad para algunas operadoras, en Canadá pasa algo bastante curioso ya que hay una ley que no permite la exclusividad de modelos y marcas con operadoras telefónicas, por lo que Canadá se convertirá en el único de los países en vender el iPhone 4S desbloqueado ya que la ley local se lo exige.
Adicionalmente el iPhone 4S viene con el iOS 5 que cuenta con más de 200 mejoras.
Como si fuese una relación amorosa, lo que importa del iPhone 4S es lo que tiene adentro y no como se ve por fuera. El iPhone 5 sigue en construcción y se esperan noticias del mismo a principio del año que viene.




