Casi al mismo tiempo que campesinos privados cubanos pedían este domingo el fin del monopolio estatal en la comercialización de sus productos y su sustitución por la compraventa “directa” ,en los órganos superiores del gobierno de Raúl Castro se aprestaban a tomar medidas en ese y otros sentidos, antes anunciados pero nunca llevados a la práctica..
El acicate parece haber venido desde el norte, Estados Unidos, pues apenas un par de días antes el propio presidente Barack Obama señalaba que los cambios en Cuba no han sido lo suficientemente significativos para abrir más compuertas en las relaciones y el embargo. El sábado le había contestado agriamente el presidente de la Asamblea Cubana, Ricardo Alarcón, diciendo que los asuntos de Cuba son de los cubanos y no de los gringos.
Hoy supimos que lo aprobado por Raúl Castro y su equipo se orienta hacia las siguientes áreas:
Liberalización del comercio para los productores agropecuarios para que les puedan vender al consumidor y los minoristas directamente. Instalación inmediata de pequeños centros de minoristas en toda la isla. Posibilidad de abrir cuentas como productores.
Esto eliminaría el papel de la empresa estatal Acopio que es la encargada de comprar y distribuir los alimentos que producen los campesinos, las cooperativas y las fincas estatales, a partir de acuerdos de volúmenes y precios establecidos al inicio de las cosechas pero cuya ineficiencia en su gestión dio lugar a numerosas quejas en los últimos años, por pérdidas por deterioro de los productos debido a atrasos en la recogida.
Para el asunto de los viajes se estableció el pagó en dólares de los siguientes requisitos:
TARJETA BLANCA DE PERMISO DE SALIDA: $ 150
PASAPORTE $ 250
VISA DE SALIDA Y RETORNO: $ 850
SERA OBLIGATORIO QUE LOS BOLETOS SE COMPREN EN CUBA Y PODRÁN RECIBIR SUS REMESAS PARA ESOS PAGOS DE LAS QUE SE DESCONTARÁ UN 10% POR LA OPERACIÓN CAMBIARIA
Cuba pedirá a los Estados Unidos reciprocidad de vuelos de forma inmediata y para ello podría alquilar aviones certificados en los Estados Unidos o Europa y así compartir las rutas ya permisadas por la FAA.
Cuba considera que así se comenzaría a descongelar de verdad el bloqueo americano.
Para implementar los viajes y ante el temor de que se repita la historia con el tristemente célebre caso del Mariel –que contamos más abajo- las autoridades de la misión norteamericana de negocios en La Habana pidieron al Ministro del Interior de Cuba, Abelardo Colomé Ibarra no relajar la expedición de permisos, el chequeo de antecedentes penales y una exhaustiva investigación para saber si tienen o no familiares en los Estados Unidos.
Lo que fue el éxodo de Mariel
El éxodo del Mariel comenzó oficialmente el 15 de abril 1980 y terminó el 31 de Enero de 1980, con la llegada de más de 125.000 cubanos al sur de la Florida desde el Puerto de Mariel, Cuba.
En medio de la disidencia creciente, la vivienda y la escasez de empleo, así como una economía en picada, el presidente cubano Fidel Castro retiró a sus guardias de la embajada peruana en La Habana el 04 de abril de 1980. Este movimiento debería haber servido como una alerta temprana a los Estados Unidos de que se estaban gestando problemas en Cuba, pero la señal pasó desapercibida. Menos de 48 horas después de que los guardias se retiraron, una multitud de cubanos hacinados en los jardines de exuberante vegetación en la embajada, entraron pidiendo asilo.
Fidel Castro permitió luego que cualquier persona que quería salir de Cuba tenía libre acceso a la salida desde el puerto de Mariel, Cuba. Los barcos con inmigrantes cubanos comenzaron a salir de Mariel, Cuba, en abril de 1980 después de que Castro declaró que el puerto de Mariel está “abierto”. Cientos de pequeñas embarcaciones que partieron de Miami llegaron a Mariel, donde cargaron con los refugiados, en la mayoría de casos más de los que la nave fue diseñada para realizar de manera segura, y luego regresaron a Miami.
Conocido como el éxodo del Mariel, a unos 124 mil inmigrantes indocumentados cubanos entraron a Estados Unidos en una flotilla de buques estadounidenses en violación de la propia ley de EE.UU.
Castro abrió las cárceles a criminales, disidentes y homosexuales que purgaban condena en sus calabozos. Ligados con ciudadanos comunes entraron a EE.UU. delincuentes de todo tipo. El apodo de “marielitos” queda aún grabado en Florida.




