
Al 26 de diciembre del año pasado la asistencia del ente emisor a la petrolera alcanzó los 672 millardos de bolívares. Economistas consideran que el efecto del Convenio Cambiario 32 en las finanzas de la empresa estatal será “muy limitado”.
El financiamiento del Banco Central de Venezuela (BCV) a la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) se mantuvo al alza el año pasado.
Los datos del BCV indican que al cierre del 26 de diciembre la asistencia del ente emisor a la petrolera se ubicó en 672 millardos de bolívares, cifra que representa un incremento de 64,9% con respecto al financiamiento de 407 millardos de bolívares al 27 de diciembre de 2013.
Aunque desde el Ejecutivo nacional se manifestó a comienzos del año pasado que la estatal no solicitaría más recursos al BCV, la práctica se mantuvo y ocasionó distorsiones en la economía.
Diversos economistas aseguran que esa asistencia crediticia se transforma en una expansión monetaria que alimenta la demanda de productos y servicios en el mercado, empujando al alza los precios. De acuerdo a esa explicación, ese dinero creado por el BCV para cubrir el déficit de Pdvsa para el pago de misiones y beneficios, entre otros gastos, termina en los bancos y, estos a su vez, multiplican ese dinero por dos y hasta tres veces a través de los créditos que ellos otorgan.
Las cifras oficiales indican que entre noviembre de 2013 y noviembre 2014 la inflación fue de 63,6% y el presidente de la República afirmó el pasado 30 de diciembre que las estimaciones para el cierre de año se ubican en 64%.
Una de las razones principales por las que Pdvsa se ve obligada a solicitar los recursos es porque la petrolera vende gran parte de las divisas que obtiene por venta de petróleo a 6,30 bolívares, lo que resulta insuficiente para los compromisos de la empresa.
¿Para qué sirve el Convenio Cambiario 32?
De acuerdo al convenio cambiario 32, publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria 6.117, “la liquidación de las operaciones de venta de divisas efectuadas por Petróleos de Venezuela, S.A y sus empresas filiales al Banco Central de Venezuela, derivadas de financiamientos, instrumentos financieros y cobro de deudas, provenientes de actividades u operaciones de exportación y/o venta de hidrocarburos efectuados en el marco de Acuerdos de Cooperación Energética, se hará a cualesquiera de los tipos de cambio oficiales a que se contraen los Convenios Cambiarios Vigentes”.
Para el economista y profesor universitario, Luis Oliveros, el efecto del Convenio Cambirio 32 “es muy limitado” porque los convenios energéticos de cooperación “representan un porcentaje muy bajo” de la producción de la petrolera.
A juicio del economista, y luego de la expectativa creada en torno al contenido del convenio cambiario, el Ejecutivo nacional tenía una “oportunidad” para ampliar el alcance de la medida, pero tal y como fue promulgado es “muy tibio”. “No veo una estrategia clara”, aseguró Oliveros.
El economista Pedro Palma, en entrevista con Globovisión, señaló el alcance de la medida será “relativamente marginal” al quedar circunscrita a los Acuerdos de Cooperación Energética.
En cambio, el diputado del Psuv, Ramón Lobo, dijo a Globovisión, que el Convenio Cambiario 32 permitirá “alimentar e incrementar la oferta de divisas que están demandando los sectores productivos”.
Aunque es previsible que si el BCV compra divisas a Pdvsa a un monto superior al del 6,30 bolívares por dólar, luego los destine a la venta para el sector privado a través del Sicad 1 o el Sicad 2, pudiera ocurrir que si el Ejecutivo nacional mantiene el tipo de cambio de 6,30 bolívares por dólar, el BCV sufra pérdidas cambiarias si otorga divisas a esa tasa luego de comprárselas a Pdvsa a un tipo de cambio superior.
En septiembre de 2014 el Convenio Cambiario 30 dio a Pdvsa la posibilidad de que su aporte al Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) se realizara “a cualesquiera de los tipos de cambio oficiales a que se contraen los Convenios Cambiarios vigentes”.



