Desde que el presidente Chávez llegó al poder en 1999, la diplomacia nacional ha dado un giro drástico en sus relaciones con América Latina y el resto del mundo. La creación del ALBA, Petrosur, Petrocaribe, el retiro de la Comunidad Andina de Naciones y la solicitud de ingreso al Mercosur son de las acciones más destacadas por parte del Estado venezolano en la región. Tampoco se puede dejar de mencionar la estrategia de impulsar el Socialismo del Siglo XXI a través de los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Nicaragua, principalmente. Venezuela se ha distanciado de Estados Unidos y se ha acercado a Irán, Rusia, China, Bielorrusia, Libia y Siria. “El planeta multipolar”, como lo define Chávez, concepto que hasta el día de hoy es poco claro.
Esta nueva diplomacia se debe conocer más por sus implicaciones económicas, políticas, militares e ideológicas. En ese sentido, desde Diploos estamos impulsando trimestralmente nuestra revista Venepolicy. Con nuestra primera edición, publicada la semana pasada digitalmente, los lectores podrán acceder gratuitamente a nuestra página web y leer sobre la salida de Venezuela de la CAN, las donaciones que ha hecho el gobierno bolivariano en el mundo, un análisis de las relaciones con Medio Oriente y entrevistas a expertos en materia internacional. Contamos con articulistas y conocedores como Víctor Mijares y María Teresa Romero, así como también internacionalistas jóvenes y prometedoras como Adriana Boersner y Maithé Riera.
Nuestra diplomacia se tendrá que reinventar en los próximos años y llenarse de ideas y propuestas frescas que catapulten a nuestro país en el mundo, limpie nuestra imagen y nos adapte a un mundo cada vez más globalizado e interconectado. Por eso creemos desde Diploos que la política exterior no debe descuidarse. Que si bien existe un país con múltiples problemas sociales, lo que Venezuela acuerda en el mundo, tiene un impacto directo y debemos hacerle segumiento. Por eso te invitamos a leer Venepolicy, la primera de muchas revistas que no solo informarán sobre nuestra cancillería, sino también servirá como espacio de reflexión y propuesta para que nos reinsertemos en una diplomacia de Estado y no gobiernera.
David Smolansky U.







