La gira presidencial tuvo un final de novela mejicana. Se especuló mucho sobre los posibles desenlaces que tendría el encuentro con el presidente Santos pero una opción que no aparecía en el libreto era el de NO asistir a la reunión. Parece insólito y hasta irónico que una persona que haya gastado más de 80 millones de dólares en viajes en los últimos 10 años, se le “dañe el avión” y no pueda asistir a la reunión clave de la gira. Yo había escuchado los cuentos de vaqueros del presidente venezolano pero este sin duda es de los menos creíbles. En todo caso el futuro comercial con Colombia todavía es un misterio y al parecer se complicará con el tiempo por las siguientes razones:
- El presidente Santos se reunió el día jueves con el presidente Obama donde, según un alto funcionario gubernamental estadounidense, se logró un acuerdo con dicho país que va a permitir la aprobación legislativa del tratado de libre comercio. Cuando se ponga en marcha esta tratado el comercio colombiano será sin duda muy competitivo y nuestro vecino país habrá logrado abrirse un nuevo frente de mercado.
- La salida de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones está prevista para el 22 de Abril y hasta el día de hoy no se sabe cual será la decisión u organismo a la cual se incorporará Venezuela. Mientras estos sucede, o más bien no sucede, se supo de una reunión entre empresarios venezolanos y colombianos miembros de Cavecol con el embajador de Colombia, José Fernando Bautista, donde se informó que los presidentes Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, suscribirán un acuerdo transitorio de 6 meses a 1 año que permitirá prorrogar la vigencia de las preferencias arancelarias. Es decir, se corre la arruga gracias a nuestra incertidumbre.
- Finalmente el caso de la extradición de Makled sigue siendo la gran preocupación. Si se lo traen a Venezuela, Santos podría ser indirectamente cómplice de uno de los escándalos más grandes de las Fuerzas Armadas Nacionales, donde varios de sus más altos funcionarios están siendo acusados por corrupción y narcotráfico. Si se lo llevan a EEUU, eso podría significar una nueva ruptura diplomática con Colombia y golpe durísimo para nuestra economía. La decisión no es fácil, pero hay mucho en juego y las cartas parecen estar ya echadas.
Capaz fueron estas las razones por las cuales se daño el avión. O capaz el avión pensaba que era mejor consultar las decisiones con el hermano mayor. En todo caso, seguimos en la incertidumbre y caminando en tinieblas.
Tomas Horacio Hernandez
@TomasHHR @Diploos





