Bob Kelly Abreu no hizo nada extraordinario.
Se despertó temprano como es su costumbre cuando hay juegos al medio día, llegó al estadio a las 9 y 40 y desayunó en el comedor del clubhouse, una omelet de jamón y un vaso de proteínas y siguió con la rutina, compartir con los compañeros, intercambiar bromas y hacer lo de siempre, nada extraordinario.
Y llegó la hora de juego. Alineado como tercer bate y designado, el aragüeño despachó sencillo al jardín central, al siguiente turno caminó y al tercer chance rodó infieldhit por primera, más tarde, en el séptimo inning, bateando por cuarta ocasión, desapareció la bola por el jardín central, de nuevo negoció boleto en el capítulo siguiente y sus dos últimas oportunidades ligó sencillos para culminar la tarde perfecta.
Conectó cinco imparables incluyendo jonrón y recibió dos bases por bola para convertirse en el segundo venezolano que logra embasarse siete veces en un juego.
EL zuliano César Gutiérrez logró la hazaña el 21 de junio de 1970 ante Cleveland, cuando bateó de 7-7, récord aún vigente en las Grandes Ligas.
Bob Abreu no tenía idea de lo hecho por Gutiérrez, él nació unos años después de eso y fue culminado el encuentro cuando supo que emulaba una jornada como la del recodado César Gutiérrez.
Sin embargo no estaba tan contento, los Angelinos perdieron el encuentro en extra innings y la hazaña personal fue opacada por el resultado.
Para la mayoría de los jugadores, francamente, los logros personales valen poco si no ayudan al equipo a ganar, les frustra que su producción no sea determinante para las victorias.
-“Mis mestas son las mismas de cada año”-dijo a esta cronista- “mantenerme sano y ayudar al equipo a clasificar a los play offs”.
Abreu reconoció que los primeros tres juegos no se sintió cómodo, como que “no estaba ahí”, en cambio el domingo sintió que tenía el ritmo deseado.
Desde que terminó la temporada, todo el “off season” como lo llama él, estuvo entrenando, cuidando su dieta y con la mira puesta en su trabajo.
Bob Abreu siempre habla de “poner los números”, eso quiere decir seguir aportando y mantener el nivel que hasta hora le ha permitido estar en la elite de las Grandes Ligas.
No hizo nada extraordinario cuando comenzó el día, al terminar la jornada era el gran titular, la buena noticia por encima de la derrota.




