“Me acaba de informar la gerencia de los bravos de margarita que he sido cambiado de leones del Caracas a los Bravos de Margarita!!”
Así fue como a mitad de una tarde calurosa, los seguidores de Jackson Melián, mayoritariamente caraquistas, nos enteramos de la noticia que alborotó la manada melenuda que se comunica, se informa, se indigna, se desahoga, se divierte , etc., por la red social Twitter.
En su cuenta @JacksonMelian33, el querido pelotero informó aún sorprendido de un cambio que involucró además a “El Hacha” José Castillo, a quienes los Leones vieron desde sus primeros batazos y sin duda, igual que Melián, representan y significan muchos buenos momentos para los caraquistas.
Esos mismos que alguna vez los pitaron después de un error o un ponche o pedían sus cabezas, como ocurrió con Castillo en el slump de la semifinal pasada, ahora recordaban sólo los hits y las buenas jugadas.
Todo eso es de esperarse de un fanático, casi me atrevo a asegurar que están en el deber de ser así.
Como caraquista, así sólo con el corazón, me entristece el cambio, pero entiendo que el beisbol es así desde que era una niña y adoraba a Jesús Marcano Trillo y un buen día supimos que lo cambiaban al Zulia por un tal Jesús Alfaro.
En aquella ocasión mi papá, caraquista furibundo, recordaba que César Tovar y el mismísimo Víctor Davalillo también fueron cambiados.

Más recientemente y para el mismo destino de Melián y Castillo, cambiamos a Henry Blanco.
Pero para dar una opinión sin la pasión del fanatismo, válida, pero no en este espacio, debo repetir lo que ya expresé en mi twitter.
Aunque los fanáticos no entendamos cambios que hace la gerencia, siempre se argumenta que para recibir buenos peloteros hay que dar buenos peloteros.
La gerencia del Caracas conversó y comprometió la presencia de Yorvit Torrealba desde el 20 noviembre, lo que forma parte de las dudas caraquistas, el tiempo que jugará y qué posición porque tampoco es seguro que sea receptor, es probable que lo veamos en la inicial.
Además de Yorvit Torrealba, el Caracas recibe a Dixon Machado es un campo corto de 19 años que pertenece a Detroit Clase A y el pitcher es un relevista, Júnior Subero, quien fue cerrador de los Bravos en la paralela, donde resultaron campeones.
“Solo quienes viven en la casa saben dónde están las goteras” algo así reza el dicho.
Recuerden que Torrealba dejó a los Bravos cuando fue despedido Dorante y que durante la final se especuló sobre los motivos del slump de José Castillo.
Y bueno, para los fanáticos es el equipo es una cosa y para la gerencia otra, los fanáticos nos movemos con afecto y los gerentes con razones.
En lo personal aprecio mucho a los dos, anuncié el primer turno al bate de José Castillo y a Jackson Melián se le quiere ajuro, pero eso no es una razón.
Fue un pelotero que nos sorprendió cuando lo firmaron los Yankees con el bono más alto del que cual se supo hasta entonces, no olvidamos su imagen en el Yankee Stadium, uniformado y con una sombrilla, sonriendo con su cara de chamito. Más adelante la tragedia de su familia y que llegara a las Mayores pero no pudiera quedarse y aún así seguir adelante, jugando beisbol.
En sus dos etapas con el Caracas lo vimos entregarse como nos gusta a los fanáticos ver entregarse a los jugadores.
Pero no es posible, al menos no para mi, pensar que un gerente como Luís Ávila haga un cambio para que el equipo pierda, insisto, buenos jugadores por buenos jugadores.
Y así como alguien dirá: ” es como con Cairo y Dilson Torres”, también podemos recordar el cambio de Jairo Ramos por Jesús Guzmán.
Los peloteros “franquicia” existen sobre todo en el afecto de nosotros los fanáticos, desde que vendieron a Ruth para montar un musical “No, no Nanette”.
Lo gerentes ven el beisbol desde la oficina y los fanáticos desde sus sillas en el estadio, frente al televisor, la radio o la computadora.
El Caracas salió de César Tovar y Vitico Davalillo, si esos no eran franquicia, digan ustedes, en aquel momento no faltaron las críticas a Oscar “Negro” Prieto.
Quedaron Bravos los Caraquistas y es comprensible, pero no parece justo sentenciar, desde ya, que los peloteros adquiridos no sirven.
Y como hasta que no empiece la temporada lo que digamos es especular, creo que le veremos el queso a la tostada con Machado y Subero a la vuelta de un par de años.
Lo más seguro es que Castillo, con este cambio, rinda, que se potencie otra vez con el talento que le conocemos y Jackson Melián siempre se entrega y bajo el mando de Don Baylor les puede ir muy bien. Esperemos que así ocurra.
Por su parte, en entrevista para el programa “Los Cronistas”, de Deportes Unión Radio, dijo con la voz quebrada Melián: “Una de las cosas que más extrañaré es a los fanáticos del Caracas, no tengo palabras para agradecerles”.
“Todos los momentos desde que llegué al Caracas fueron buenos, los mejores años de mi carrera, los amigos, todo”.
Al escucharlo pensé cuán extraño es en estos días en los que tantos ejemplos nos dicen lo contrario, encontrar un jugador que diga esas cosas desde el alma. Es un romántico y eso no es poco para los fanáticos.
Pero insisto, como en casi todo en esta vida, el tiempo dirá.










