…lo que sà se capta en las calles de nuestra Venezuela es desesperanza
Mientras el gobierno sólo nos habla del captahuellas como la gran solución para que aparezcan en los anaqueles todos los productos que no hay y Maduro dice no querer captar nada, ni de encuestas ni de asesores, lo que sà se capta en las calles de nuestra Venezuela es desesperanza.Â
Las encuestas, si bien no son infalibles, son fundamentales porque captan los sentimientos y pareceres de la población en un momento determinado. Captan, como muchas veces se ha dicho, la fotografÃa de un momento. En los sondeos más recientes esa foto aparece movida para el gobierno, aun cuando a Maduro no le interese. Los asesores -y hasta los opinadores- captan esos números y con base en ellos dan recomendaciones.Â
Yo no sé si Maduro y su gobierno notan la falta de producción nacional, el desabastecimiento en alimentos, medicinas (desde las más simples hasta las necesarias para salvar vidas), repuestos automotores, productos de aseo personal, productos de limpieza del hogar y paremos de contar, porque estoy seguro que todos los demás sà lo captamos muy bien. No sé si tampoco les interese captar que a cada venezolano, sin importar ya su condición social, los bolÃvares que nacieron como fuertes se le han vuelto tan débiles que no alcanzan para comprar lo mÃnimo para su hogar. A él y a los suyos parece preocuparles más las colas que se ven a simple vista en las cajas de los automercados, que comenzar a remediar las causas reales que las originan.
Otras maquinitas
Asà que, si de captahuellas hablamos, quizás el gobierno -que ahora no cree ni en encuestas ni en asesores, pues los números no lo favorecen en nada- deberÃa invertir en comprar otras maquinitas que no sé si existen, pero que bien podrÃa mandar a fabricar alguien que quiera hacerse de otro buen guiso con el cual seguir expoliando las arcas públicas. Se me ocurren unas cuantas como captadecepción para los suyos, captacorrupción, captacontrabando fronterizo de muchos enchufados y de quienes custodian las fronteras, captafalta de insumos, captafalta de vuelos aéreos, captafalta de dirección económica, captafalta de producción nacional, captafalta de esperanzas en un futuro mejor. Seguramente a usted, respetado lector, se le ocurrirán muchas otras máquinas “capta algo” que escapan a mi imaginación.
Cuánto extrañamos aquello de “producto hecho en Venezuela” y más si tenÃan aquello otro de “marca Norven”; nos sentÃamos orgullosos de comprarlos y consumirlos. Indicaba que ese producto cumplÃa con una serie de normas muy estrictas para su fabricación, nos señalaban calidad, nos daba confianza y se sentÃa muy adentro satisfacción por lo nuestro.
No se trata de una lucha entre capitalismo y socialismo (más bien comunismo) como lo plantean algunos retardatarios jerarcas del gobierno. No se trata de ninguna lucha de clases. Se trata de producir en Venezuela, de crear las condiciones para que aquÃ, tanto el sector público como el privado, produzcan con eficiencia, calidad y con márgenes razonables de ganancia. ¿Es tan difÃcil captarlo?
Reducir el gasto
Se trata de reducir el gasto público en todo aquello superfluo, se trata de reducir el monstruo de mil cabezas en el que ha convertido al gobierno central, se trata de dejar la regaladera de nuestros recursos a paÃses cuyas economÃas están mil veces más sanas que la nuestra que tiene la inflación más grande del mundo. ¿Es tan difÃcil captarlo?
Si Maduro no quiere captar ni las encuestas ni las recomendaciones de asesores, al menos capte las cifras de inflación y desabastecimiento que emite su propio gobierno, a ver si a ellas sà les hace caso y lo convencen de que vamos de mal en peor.Â
Mientras ustedes se debaten entre un buró polÃtico que corre la arruga, diseñando y publicitando medidas efectistas para desviar la atención de las verdaderas causas de este desastre y, por otra parte, una serie de excluidos de ese buró -que con un cable más conectado a tierra- piden a lo interno del alto gobierno que se tomen medidas correctivas con urgencia, el pueblo venezolano, cansando de tanta cháchara, siente en su propia piel y estómago que no hay gobierno capaz de conducir esta nave a puerto seguro.
Padeciendo
No se necesitan muchas encuestas para captar lo que está sucediendo en las calles. Salga de sus ambientes controlados, del público preseleccionado para el aplauso fácil ante la retórica cansona, repetitiva e interminable de sus discursos televisados, de sus actos montados especialmente para exhibirlo, y en menos de cinco minutos, apreciará lo que está padeciendo y, sobre todo, sintiendo, el alma de cada ciudadano de a pie. Es sin duda más fácil captar la desesperanza que las huellas dactilares de todos los venezolanos.
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@GerardoBlyde




