Los supermercados venezolanos tendrán operativo desde el 30 de noviembre próximo el sistema biométrico o de captahuellas dactilares con el cual el Gobierno busca anular el contrabando de productos de consumo básico y masivo, anunció hoy el superintendente de Precios Justos, Andrés Eloy Méndez.
“El sector privado está muy de acuerdo (…); todos acordaron para el 30 de noviembre adoptar el nuevo sistema”, aseguró Méndez en una entrevista en el canal caraqueño Televen de la red privada de televisión, en alusión a los dueños de los supermercados privados y a los administradores de los estatales.
El Gobierno del presidente Nicolás Maduro, quien calcula que escapa a Colombia alrededor de 40 % de la producción nacional o lo que importa para ser vendido a precios subsidiados, ha aumentado este mes su ofensiva contra el contrabando y Méndez remarcó hoy que “es un error” asociar este delito “solo a la frontera”.
“También se realiza internamente” en las ciudades alejadas de las fronteras donde se multiplica el llamado “mercado negro” y donde se revenden a precios superiores los productos que escasean en los mercados regulares, destacó el funcionario.
El sistema biométrico o de captahuellas permitirá que cada venezolano “haga su compra semanal con un rango de compra bastante tolerante y amplio y así evitar que una persona compre hasta 20 veces” más de lo que necesite, sostuvo el funcionario.
Los críticos de las iniciativas gubernamentales contra el contrabando, la escasez y la especulación han recordado que al inicio del control de cambio que rige en Venezuela desde 2003 el Estado vendía 5.000 dólares a quienes viajaban al exterior y otros 3.000 dólares para compras a través de internet, y autorizaba hasta 500 dólares mensuales para cubrir remesas familiares individuales.
En la actualidad, cada beneficiario de remesas puede recibir un máximo de 166,66 dólares y no pueden ser más de tres personas, las compras por internet bajaron a 400 dólares anuales y a los viajeros hacia destinos próximos se les da solo 700 dólares también anuales.
Maduro dijo el miércoles pasado que su decisión de instalar un sistema biométrico o de captahuellas en las tiendas públicas y privadas constituye una orden “ya dada” a sus ministros del área de la economía y a la Superintendencia de Precios.
El jefe de Estado explicó que el sistema de uso de captahuellas es el mismo que utilizan las autoridades electorales para evitar fraudes con los votos, remarcó que ampliarlo ahora a los comercios “es una bendición” y que no duda de que “será un sistema perfecto”.
Para la oposición política y económica el sistema equivalente a la tarjeta de racionamiento cubana, un sistema por el cual el Gobierno de la isla subsidia un consumo básico mensual a sus ciudadanos. (El Nacional)
A continuación un resumen de la entrevista realizada en José Vicente Hoy al Superintendente de Precios Justos, Andrés Eloy Méndez
El superintendente Nacional de Precios Justos, Andrés Eloy Méndez, reveló que próximamente el gobierno va a implementar un sistema en las aduanas para detectar e iniciar el marcaje de todos los productos importados que vienen con dólar Sicad o Cencoex.
Méndez explicó que el objetivo de esa iniciativa, es evitar que algunos empresarios vendan sus productos a dólar libre, aun cuando reciben divisas del Estado para importar. “Algunos irrespetan a la gente vendiendo a precios de dólar libre. Vamos a defender el poder adquisitivo de los venezolanos”.
“Vamos a marcar ahora el producto con lo que antes era el PVP, que ahora es el Precio de Venta Justo (PVJ)”, dijo.
A quienes denuncia que imponer este exceso de controles podría paralizar el comercio, les respondió que “no”, debido a que la visión es hacerlos más eficientes en la medida que se actualicen los precios continuamente. “Es un objetivo que el Presidente Maduro me ha pedido a cortísimo plazo”.
Subrayó que la Ley de Precios Justos es importante, pues brinda un marco regulatorio que permite poner en “el carril” a los comercios y ayuda a potenciar el esfuerzo institucional para cambiar la cultura especulativa en el país. “En Venezuela hemos tenido una cultura especulativa de subir los precios”.
Le recordó a todos los empresarios que tienen hasta el 3 de octubre, para inscribirse en el Registro Único de Personas que Desarrollan Actividades Económicas (Rupdae), donde van a vaciar la información referente a sus costos, gastos e inversiones asociadas, y luego la Sundde lo valida con su contabilidad y “le asigna los márgenes de ganancia al empresario. A veces se le pide al pueblo que se ponga en cintura, pero no al empresario en sus margen de ganancia”.
Referente al Sistema Biométrico, reveló que tuvo una reunión con todos los dueños de supermercados y farmacias en el país, para explicarles la aplicación y sentido del Sistema Biométrico y se han mostrado receptivos a la implementación del dispositivo.
“El Sistema Biométrico obedece a atacar lo que conocemos como el bachaqueo. Nos va a permitir la compra de la familia venezolana. El que trabaja y va a comprar a las cinco de la tarde no consigue nada, con esto se va a evitar eso”, señaló.
Reiteró que el sector privado está muy de acuerdo con su implementación y está dispuesto a adoptarlo desde el 30 de noviembre. “Colocas tu huella y punto. En el Zulia se implementó en un supermercado y ha tenido mucho éxito”.
Explicó que están haciendo coincidir todos los esfuerzos del Estado para hacer “un mapa de la mercancía en el país”. Insistió en que todos los productos importados o los que se produzcan en el país, “deben tener una guía que deje un trazado entre acopio, mayoristas, distribuidores, hasta que llegue al comercio. Nos permite tener los precios y agregarle la ganancia justa y tener un abastecimiento suficiente”.
Por otro lado, Con relación a la participación de la Fuerza Armada (FANB) en el Plan contra el Contrabando de Extracción en la frontera, que algunos dirigentes de oposición califican de ‘militarización’, aseguró que ese “es un estigma con el cual tratan de desacreditar a una FANB que se ha profesionalizado con grandes militares y una doctrina bolivariana de defensa de las garantías sociales. Tienen una guerra que dar contra la pobreza y la mejora de la calidad de vida”.
El superintendente Nacional de Precios Justos, anunció que le declaró al guerra a las colas en los supermercados, razón por la cual comenzó multando al Bicentenario. “Detrás de las colas hay muchas cosas. Puedo presumir dos cosas: lo primero, ineficiencia; lo segundo, sabotaje”.
Por tal motivo, informó que en los próximos días emitirá una providencia “para que tengamos más cajas por metro cuadrado”.




