La decisión de aumentar el precio de la gasolina parece haber sido tomada, aunque nos metan el cuento de una gran consulta nacional. Por los cálculos que arrojó el mismo Presidente Maduro, al decir que el ajuste “generaría ganancias entre Bs. 40 MMM y 100 MMM”, podemos deducir que se evalúa llevarla entre Bs. 2y Bs. 3 el litro, eso con base en el consumo interno y la tasa de cambio oficial, de 6,30 bolívares por dólar. Pero, si ajustan y luego devalúan, quedaremos en la misma, o peor.
Veamos, tomemos 800.000 barriles diarios y pensemos que todo es gasolina para simplificar los cálculos. Esos Bs. 100 MMM en “ganancias” como dijo Maduro (entendiendo que debió decir “ingresos adicionales”), significan llevar el litro de combustible a casi Bs. 3, al cambio oficial. Eso es US$ 0,49. Si devalúan la moneda a Bs. 30, sin embargo (promedio de lo propuesto por Merentes vs. Ramírez), tendría que venderse el litro a quince bolívares (Bs. 15), sin embargo para mantener el nuevo precio, en términos reales. Pero, si en efecto le quisieran “ganar” a la gasolina (Nicolás dix-it), tendríamos que pagarla por lo menos al promedio internacional que ronda US$ 1,35 por litro (y eso sería ya cuarenta bolos el litro, tras la devaluación). He allí los escenarios de precio.
El problema está en que esos Bs. 3, a un cambio devaluado de Bs. 30 por dólar, representarían solo US$ 0,10 por litro. Es decir, si se ajusta el precio antes de devaluar, y no se reajusta luego, pasaríamos de 49 a 10 centavos en las surtidoras. Aunque, fiscalmente, PDVSA reciba más bolívares, cambiariamente, donde más pega y necesita el país, quedaríamos peor.
“Full de 15”. ¡Qué años aquellos cuando un dulce de tamarindo costaba una locha e ir al cine valía tres bolos! Pero “ahora Venezuela es otra”. 15 no es 15, es decir, en aquel entonces pagábamos 15 céntimos por litro de gasolina, y ahora podríamos terminar pagando 15 bolívares, si no cuarenta. Y si recordamos también que le quitaron tres ceros al bolívar “fuerte”, esos son Bs. 15.000 de los de antes. ¡Ná guará! ¡¿Cuándo acá?! Llenar el tanque nos va a costar quizás Bs. 200 en cuestión de días, si no es que llega a Bs. 900 muy pronto, o peor, y póngale usted, si quiere, los tres ceritos.
La pregunta es, ante la falta de piso político, si el Gobierno será capaz de llevar los precios a su costo internacional, para al menos resarcir a la Nación por las importaciones de combustible que promedian habitualmente cerca de 84.000 barriles diarios, o si tendrá el guáramo necesario para llevarlos a lo que cuesta la gasolina en otros países. Por ejemplo, en la hermana república de Colombia, país productor de crudo y gas, el combustible se expende en las estaciones alrededor de US$ 1,50 el litro, y en Ecuador, miembro de la OPEP, cuesta US$ 0,51. Arabia Saudita, el gigante petrolero, lo vende por US$ 0,16 el litro, mientras que en Venezuela lo compramos por… diga usted, ¿cómo lo medimos, al cambio oficial, a Sicad 1, a Sicad 2 o al dólar paralelo? En cualquier caso, no pasa de US$ 0,015.
Dependiendo del cambio, Venezuela cuenta con la gasolina más barata del mundo, y Cuba se la goza, debemos acotar. Eso sí, tanto los Castro, como los bachaqueros que la contrabandean a Cúcuta y Maicao, la venden más cara. ¡Mira pa’ eso! El pueblo cubano paga US$ 1,41 el litro por lo que la dictadura cancela, si acaso es eso, con médicos, instructores deportivos y agentes de inteligencia, años muertos e intereses subsidiados. El subsidio al combustible beneficia, además, a los gobiernos adscritos a Petrocaribe, y a ese 30% de la población venezolana que tiene carro, pero perjudica las cuentas de PDVSA y al fisco nacional, y por ende, en suma y a la final, a todos nosotros.
¿Tomará Maduro decisiones duras, las diluirá o consultará al PSUV para asegurarse algún respaldo político? Ya sea a tres, quince o cuarenta bolívares el litro, el aumento será gradual, nos dicen, pero nunca será ésta la gradualidad aplicada. Si se quieren arreglar las cosas, primero se nivelaría el precio al cambio de 6,30, a Bs. 3 el litro, para cubrir costos, luego al devaluar a 30, debería llevarse a Bs. 15, y finalmente debería nivelarse al menos con el precio promedio internacional, a Bs. 40 el litro, si es que no devalúan de nuevo. Pero la decisión seguramente será mediatizada por la política.
Venga como venga, el aumento de la gasolina tendrá implicaciones y complicaciones (¿Se acuerdan del “caracazo”?). Habrá que aumentar también el transporte público. Y ya los camioneros lo rechazan. ¿Habrá huelga en puertas? Irremediablemente impactará la inflación que ya supera el 60%. La pregunta al final debe ser: ¿Y pagaremos los venezolanos, con ese aumento y sus efectos, lo que gozan los hermanos Castro? ¿Seremos nosotros quienes subsidiemos y sostengamos la dictadura cubana y paguemos los platos rotos de esta revolución? ¡Qué papelazo!
@qppasociados









