Por la goma
Nuevamente Barry Bonds. Ahora los fiscales federales que investigan el presunto caso de perjurio divulgaron unas grabaciones en las que el pelotero que más jonrones ha conectado en la historia del beisbol le deja mensajes cargados de ira a su ex pareja Kimberly Bell. Los mensajes coléricos, según los acusadores, son evidencia del consumo de esteroides por parte de Bonds, ya que uno de los efectos secundarios por tomarlos es la ira.
Ese argumento de los fiscales podría ser cuestionable ya que Barry Bonds siempre fue un hombre irritable, de carácter variable y poco amistoso.
El padre de Barry, Bobby Bonds, un jugador de catorce temporadas en las Mayores quien siempre se sintió menospreciado y convencido de que su color de piel era una desventaja y nunca pudo superar ese tormento y cayó en el alcoholismo, admitió en una entrevista para “décimo inning” del documental de Ken Burns “Baseball”, que su hijo se conducía de esa forma hostil porque creció con él, pensando que tenía al mundo en contra, cosa que lo motivó a querer ser el mejor de todos al precio que fuera. A pesar de tener un talento extraordinario para jugar pelota, al parecer usó fármacos para mejorar su rendimiento y ahora está acusado de perjurio.
A Bonds, como a otros, le tocó la oscura época de los esteroides y a pesar de los 762 jonrones, es probable que en lugar de una placa en Cooperstown tenga en su destino una celda. El juicio se inicia la semana que viene.
@porlagoma






