Cada día hiede más la roja Pdvsa y su PDVAL

La aparición en El Nuevo Herald de Miami de un informe documentado desde adentro de  Pdvsa señalando el desastre y la corrupción con la compra de alimentos para lo que más adelante fuera PDVAL, mejor conocida después de estos descubrimientos como Pudreval, comprueba una vez más, como ya llevamos cientos de pruebas similares, que el régimen establece una red de complicidades, bien estructurada, para ir dejando de lado esas acusaciones probadas e irnos metiendo en otras matrices de opinión que nos hagan abandonar esas investigaciones.

La maleta de Antonini, las Petrocasas uruguayas, los alimentos, las expropiaciones de empresas ligadas al petróleo y más recientemente el desfalco, robo o engaño con  los fondos de los jubilados petroleros con Illaramendi no hacen sino reiterar las tantas denuncias hechas.

Lo que aparece en Miami ratifica que desde adentro ya se sabía la incompetencia -que más tarde quedaría comprobada- de la empresa estatal para cumplir con las órdenes improvisadas de Chávez al ritmo de ir destruyendo las empresas de alimentos venezolanas “para que con sus ganancias no ayudaran a la oposición democrática”.

El diario insiste en un informe que fue presentado en abril del 2009 por el auditor general de PDVSA, Jesús Villanueva, el informe reveló que sólo el 25 por ciento de las 1,057,531 toneladas de alimentos compradas para mediados del 2008 había llegado a Venezuela seis meses después de que fueron pagadas, y que cerca de la mitad de esa porción quedó varada en el camino antes de que fuera distribuida en el país.

“La distribución efectiva de alimentos fue inferior a un 14 por ciento del total comprado y pagado, incurriendo en algunos casos en elevados costos de adquisición y fletes, y que a pesar de ello, no fueron manejados adecuadamente ni distribuidos de forma eficiente a la población venezolana”, resaltó el memorando obtenido por El Nuevo Herald.

Se desconoce si el restante 75 por ciento de los productos llegaron al país, pero las autoridades venezolanas pagaron una fortuna por ellos, señaló el documento.

AQUÍ EL REPORTE DEL HERALD:

Auditor de PDVSA alertó de irregularidades en importación de alimentos de PDVAL

ANTONIO MARIA DELGADO

Un memorando confidencial de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) reportó la magnitud del descalabro financiero sufrido con las importaciones de alimentos de PDVAL y desglosa cómo los pagos de sobreprecios, las adquisiciones de productos vencidos y el pago por productos que nunca llegaron le acarrearon pérdidas al país por varios cientos de millones de dólares.

El informe, preparado un año antes de que estallara el escándalo de los contenedores de alimentos podridos de la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (PDVAL), demuestra que las autoridades de PDVSA estaban al tanto de las irregularidades mucho antes de que comenzaran a aparecer contenedores con alimentos podridos en los puertos del país.

Presentado en abril del 2009 por el auditor general de PDVSA, Jesús Villanueva, el informe reveló que sólo el 25 por ciento de las 1,057,531 toneladas de alimentos compradas para mediados del 2008 había llegado a Venezuela seis meses después de que fueron pagadas, y que cerca de la mitad de esa porción quedó varada en el camino antes de que fuera distribuida en el país.

“La distribución efectiva de alimentos fue inferior a un 14 por ciento del total comprado y pagado, incurriendo en algunos casos en elevados costos de adquisición y fletes, y que a pesar de ello, no fueron manejados adecuadamente ni distribuidos de forma eficiente a la población venezolana”, resaltó el memorando obtenido por El Nuevo Herald.

Se desconoce si el restante 75 por ciento de los productos llegaron al país, pero las autoridades venezolanas pagaron una fortuna por ellos, señaló el documento.

Las importaciones fueron realizadas a un costo de $2,248 millones, monto que fue cubierto principalmente a través de la adquisición de préstamos contraídos por la Tesorería Corporativa de PDVSA, resaltó el memorando.

Según el ex asesor de planificación estratégica de PDVSA, Pedro Mantellini, el memorando demuestra cómo se han perdido todos los mecanismos de control internos de la estatal petrolera, convirtiéndola en suelo fértil para la corrupción.

“La pérdida de todos estos mecanismos administrativos y de contraloría permite hacer negocios fraudulentos que favorecen a amigos y que favorecen a los directivos, sin que haya ningún interés en lo que es el beneficio de la empresa o del país”, comentó Mantellini.

“Esta no es la misma PDVSA cuyo profesionalismo antes estaba a nivel de una Shell o de una BP”, añadió el experto. “Petróleos de Venezuela se ha convertido, simplemente, en el brazo derecho del partido político [del presidente] Hugo Rafael Chávez”.

El memorando apunta a una larga cadena de errores e irregularidades cometidos en las importaciones, las cuales fueron realizadas en el marco del Plan Batalla por la Soberanía Alimentaria, ordenada por Chávez a finales de 2007 para contener la crisis de desabastecimiento que sufría el país.

Los alimentos debían ser distribuidos por PDVAL, pero las adquisiciones recayeron sobre BARIVEN, filial de PDVSA.

El informe, que analiza las importaciones realizadas entre octubre del 2007 y junio del 2008, destacó que en muchos de los casos las transacciones fueron realizadas sin tomar en cuenta las mejores ofertas presentadas por los proveedores, generando un costo adicional calculado en unos $54 millones.

Por otro lado, el país habría perdido otros $109 millones por efecto de unas 26,839 toneladas de alimentos que perecieron después de haber sido nacionalizados.

Asimismo, la auditoría detectó la importación de productos de mala calidad e incumplimientos en los programas de entrega, lo cual exponía a los productos perecederos a dañarse.

También el informe señaló que el grueso de los pedidos fue otorgado a un pequeño número de empresas, las cuales concentraron un 70 por ciento de los pedidos totales.

“Unos $1,508 millones se colocaron a 10 empresas, de las cuales seis son intermediarios y no productores del ramo”, precisó el informe.

Cuatro de esas empresas estuvieron entre las compañías que recibieron pagos de anticipos sin que estuviesen obligadas a entregar garantías. Los pagos de anticipos pagados durante el período estudiado sumaron $111 millones.

El informe fue presentado un año antes de que estallará el escándalo de PDVAL, que comenzó en mayo del 2010 con el hallazgo de 30,000 toneladas de alimentos putrefactos en contenedores almacenados en el Puerto Cabello, el mayor del país ubicado en el estado de Carabobo (centro-norte).

Posteriormente, la oposición venezolana dijo que los alimentos descompuestos superaban las 130,000 toneladas, insistiendo en que el caso es un ejemplo de la ‘‘ineficiencia” de las empresas gestionadas por el Estado.

El documento también resaltó el alto grado de improvisación con que fueron ejecutadas las importaciones, y la falta de coordinación dentro de los puertos.

“Los hallazgos presentados revelan que BARIVEN no poseía los controles, la pericia, ni la estructura para el manejo adecuado de los alimentos”, concluyó el informe.

EL MUNDO DE ESPAÑA EL 5 DE JULIO DE 2010:

La cantidad de alimentos importados por el Gobierno venezolano que se ha podrido podría ascender a 170 millones de kilos y no 130 millones. Lo señaló la Mesa de la Unidad venezolana

Esa alianza, que aglutina a una treintena de partidos y otras entidades antichavistas, “conformó una comisión para investigar el caso” y llevará sus conclusiones “a las distintas instancias y organismos del Estado, aunque no se produzca una respuesta oficial”, manifestó Delsa Solórzano, portavoz del MUD.

Solórzano, candidata a la Asamblea Nacional (AN, unicameral) en las elecciones de septiembre próximo, criticó en declaraciones a los periodistas que por este caso “sólo haya tres detenidos”, todos ex directivos de la estatal Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (PDVAL).

Estas tres personas “no pueden ser las únicas responsables porque la cadena para la importación y distribución de la comida de PDVAL es enorme”, remarcó Solórzano.

La cantidad de alimentos vencidos, equivalente a casi 6 kilos por cada venezolano si se considera una población de 30 millones, podría incrementare si se confirman versiones de prensa que aseguran que 17 barcos con alimentos importados esperan hace más de dos semanas frente a Puerto Cabello (noroeste) ser autorizados para descargar. Es precisamente en Puerto Cabello donde se ha hallado la mayor parte de los contenedores con alimentos vencidos o podridos importados por PDVAL.

Chávez ordenó el miércoles la adscripción al Ministerio de Alimentación de PDVAL, que dependía desde su creación hace unos tres años a la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), y designó a Carlos Osorio como nuevo ministro de esa cartera de Estado en sustitución de Félix Osorio.

Chávez considera ‘grave’ el caso

El presidente venezolano, Hugo Chávez, calificó de grave el caso y ha pedido que la justicia castigue a los responsables por negligencia o corrupción, y ha deplorado que la oposición utilice el asunto para intentar desprestigiar a su Gobierno y con fines electorales.

El vicepresidente de PDVAL, Ronald Rivas, dijo el jueves que “en todo proceso alimentario”, independientemente de que sea manejado por entidades públicas o privadas, “hay una parte minoritaria que se descompone” cercana al 3 por ciento. Rivas agregó que se han importado “más de 10 millones de toneladas” que han ayudado a “la disminución de la desnutrición del pueblo”.

Escasez en el país

El escándalo de los alimentos putrefactos ha ocurrido cuando ha arreciado en el país la escasez de productos básicos como leche, carne roja y café, y la inflación se ha disparado en la primera mitad del año.

EL 18 DE ENERO DE 2011 PUBLIQUÉ ESTE SEGMENTO EN RUNRUNES:

La “eficiente y ejemplar” Pudreval dejó descomponer comida suficiente para dar un vaso de leche y una arepa diariamente a los 30 millones de venezolanos por todo un año. Y los responsables libres y las cuentas “off shore” abultadas. 140.000 toneladas de comida podrida de Pdval se han conseguido en los últimos meses. 791.000 toneladas de comida comprada, nunca llegaron al país

EL 8 DE JULIO DE 2010 INSISTí EN RUNRUNES:

PUDREVAL

Tres de los más connotados funcionarios rojo-rojitos, ligados a la compra de alimentos y más específicamente a la adquisición de leche contaminada -como se publicó hace casi dos años- por parte de Pdvsa, bien a través de Pdval, Citgo, Bariven y otras dependencias encargadas de ese negocio, están viviendo fuera del país. Es así que Rogelio Salges se residenció en Miami, Antonio Rivero dejó Puerto La Cruz y se fue a Panamá y Luis Hernández a Brasil. Ven los toros desde la barrera. Tienen mucho que decir y explicar. La denuncia respaldada con documentos por Patricia Poleo en EL NUEVO PAÍS el 9 de marzo de 2009 fue negada por Luis Pulido y otros funcionarios. Hoy se confirma cada vez más. Creyeron que desmintiendo a la prensa y acusándola de golpista nunca florecerían las denuncias. Nuestra columna a lo largo de 2009 mencionó varios casos y nunca nos contestaron. Ahora piensan investigar a los auditores internos y externos de Pdvsa. Se enteran ¿ahora? que Bariven no licitaba sus compras y que se le asignaron $700 millones para esos menesteres. Otros $380 millones no tienen explicación. Viene un caso que apunta a negocios petroleros con la guerrilla centroamericana. Seguirán apareciendo informantes, documentos y comisiones…

COMO VEN, DEMASIADAS PRUEBAS Y NINGÚN RESULTADO DE LAS INVESTIGACIONES.  EL APOYO DESDE RAFAEL RAMÍREZ PARA ABAJO ES LA GARANTÍA DE QUE LE SEGUIRÁN ECHANDO TIERRA.

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La aparición en El Nuevo Herald de Miami de un informe documentado desde adentro de  Pdvsa señalando el desastre y la corrupción con la compra de alimentos para lo que más adelante fuera PDVAL, mejor conocida después de estos descubrimientos como Pudreval, comprueba una vez más, como ya llevamos cientos de pruebas similares, que el régimen establece una red de complicidades, bien estructurada, para ir dejando de lado esas acusaciones probadas e irnos metiendo en otras matrices de opinión que nos hagan abandonar esas investigaciones.

La maleta de Antonini, las Petrocasas uruguayas, los alimentos, las expropiaciones de empresas ligadas al petróleo y más recientemente el desfalco, robo o engaño con  los fondos de los jubilados petroleros con Illaramendi no hacen sino reiterar las tantas denuncias hechas.

Lo que aparece en Miami ratifica que desde adentro ya se sabía la incompetencia -que más tarde quedaría comprobada- de la empresa estatal para cumplir con las órdenes improvisadas de Chávez al ritmo de ir destruyendo las empresas de alimentos venezolanas “para que con sus ganancias no ayudaran a la oposición democrática”.

El diario insiste en un informe que fue presentado en abril del 2009 por el auditor general de PDVSA, Jesús Villanueva, el informe reveló que sólo el 25 por ciento de las 1,057,531 toneladas de alimentos compradas para mediados del 2008 había llegado a Venezuela seis meses después de que fueron pagadas, y que cerca de la mitad de esa porción quedó varada en el camino antes de que fuera distribuida en el país.

“La distribución efectiva de alimentos fue inferior a un 14 por ciento del total comprado y pagado, incurriendo en algunos casos en elevados costos de adquisición y fletes, y que a pesar de ello, no fueron manejados adecuadamente ni distribuidos de forma eficiente a la población venezolana”, resaltó el memorando obtenido por El Nuevo Herald.

Se desconoce si el restante 75 por ciento de los productos llegaron al país, pero las autoridades venezolanas pagaron una fortuna por ellos, señaló el documento.

AQUÍ EL REPORTE DEL HERALD:

Auditor de PDVSA alertó de irregularidades en importación de alimentos de PDVAL

ANTONIO MARIA DELGADO

Un memorando confidencial de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) reportó la magnitud del descalabro financiero sufrido con las importaciones de alimentos de PDVAL y desglosa cómo los pagos de sobreprecios, las adquisiciones de productos vencidos y el pago por productos que nunca llegaron le acarrearon pérdidas al país por varios cientos de millones de dólares.

El informe, preparado un año antes de que estallara el escándalo de los contenedores de alimentos podridos de la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (PDVAL), demuestra que las autoridades de PDVSA estaban al tanto de las irregularidades mucho antes de que comenzaran a aparecer contenedores con alimentos podridos en los puertos del país.

Presentado en abril del 2009 por el auditor general de PDVSA, Jesús Villanueva, el informe reveló que sólo el 25 por ciento de las 1,057,531 toneladas de alimentos compradas para mediados del 2008 había llegado a Venezuela seis meses después de que fueron pagadas, y que cerca de la mitad de esa porción quedó varada en el camino antes de que fuera distribuida en el país.

“La distribución efectiva de alimentos fue inferior a un 14 por ciento del total comprado y pagado, incurriendo en algunos casos en elevados costos de adquisición y fletes, y que a pesar de ello, no fueron manejados adecuadamente ni distribuidos de forma eficiente a la población venezolana”, resaltó el memorando obtenido por El Nuevo Herald.

Se desconoce si el restante 75 por ciento de los productos llegaron al país, pero las autoridades venezolanas pagaron una fortuna por ellos, señaló el documento.

Las importaciones fueron realizadas a un costo de $2,248 millones, monto que fue cubierto principalmente a través de la adquisición de préstamos contraídos por la Tesorería Corporativa de PDVSA, resaltó el memorando.

Según el ex asesor de planificación estratégica de PDVSA, Pedro Mantellini, el memorando demuestra cómo se han perdido todos los mecanismos de control internos de la estatal petrolera, convirtiéndola en suelo fértil para la corrupción.

“La pérdida de todos estos mecanismos administrativos y de contraloría permite hacer negocios fraudulentos que favorecen a amigos y que favorecen a los directivos, sin que haya ningún interés en lo que es el beneficio de la empresa o del país”, comentó Mantellini.

“Esta no es la misma PDVSA cuyo profesionalismo antes estaba a nivel de una Shell o de una BP”, añadió el experto. “Petróleos de Venezuela se ha convertido, simplemente, en el brazo derecho del partido político [del presidente] Hugo Rafael Chávez”.

El memorando apunta a una larga cadena de errores e irregularidades cometidos en las importaciones, las cuales fueron realizadas en el marco del Plan Batalla por la Soberanía Alimentaria, ordenada por Chávez a finales de 2007 para contener la crisis de desabastecimiento que sufría el país.

Los alimentos debían ser distribuidos por PDVAL, pero las adquisiciones recayeron sobre BARIVEN, filial de PDVSA.

El informe, que analiza las importaciones realizadas entre octubre del 2007 y junio del 2008, destacó que en muchos de los casos las transacciones fueron realizadas sin tomar en cuenta las mejores ofertas presentadas por los proveedores, generando un costo adicional calculado en unos $54 millones.

Por otro lado, el país habría perdido otros $109 millones por efecto de unas 26,839 toneladas de alimentos que perecieron después de haber sido nacionalizados.

Asimismo, la auditoría detectó la importación de productos de mala calidad e incumplimientos en los programas de entrega, lo cual exponía a los productos perecederos a dañarse.

También el informe señaló que el grueso de los pedidos fue otorgado a un pequeño número de empresas, las cuales concentraron un 70 por ciento de los pedidos totales.

“Unos $1,508 millones se colocaron a 10 empresas, de las cuales seis son intermediarios y no productores del ramo”, precisó el informe.

Cuatro de esas empresas estuvieron entre las compañías que recibieron pagos de anticipos sin que estuviesen obligadas a entregar garantías. Los pagos de anticipos pagados durante el período estudiado sumaron $111 millones.

El informe fue presentado un año antes de que estallará el escándalo de PDVAL, que comenzó en mayo del 2010 con el hallazgo de 30,000 toneladas de alimentos putrefactos en contenedores almacenados en el Puerto Cabello, el mayor del país ubicado en el estado de Carabobo (centro-norte).

Posteriormente, la oposición venezolana dijo que los alimentos descompuestos superaban las 130,000 toneladas, insistiendo en que el caso es un ejemplo de la ‘‘ineficiencia” de las empresas gestionadas por el Estado.

El documento también resaltó el alto grado de improvisación con que fueron ejecutadas las importaciones, y la falta de coordinación dentro de los puertos.

“Los hallazgos presentados revelan que BARIVEN no poseía los controles, la pericia, ni la estructura para el manejo adecuado de los alimentos”, concluyó el informe.

EL MUNDO DE ESPAÑA EL 5 DE JULIO DE 2010:

La cantidad de alimentos importados por el Gobierno venezolano que se ha podrido podría ascender a 170 millones de kilos y no 130 millones. Lo señaló la Mesa de la Unidad venezolana

Esa alianza, que aglutina a una treintena de partidos y otras entidades antichavistas, “conformó una comisión para investigar el caso” y llevará sus conclusiones “a las distintas instancias y organismos del Estado, aunque no se produzca una respuesta oficial”, manifestó Delsa Solórzano, portavoz del MUD.

Solórzano, candidata a la Asamblea Nacional (AN, unicameral) en las elecciones de septiembre próximo, criticó en declaraciones a los periodistas que por este caso “sólo haya tres detenidos”, todos ex directivos de la estatal Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (PDVAL).

Estas tres personas “no pueden ser las únicas responsables porque la cadena para la importación y distribución de la comida de PDVAL es enorme”, remarcó Solórzano.

La cantidad de alimentos vencidos, equivalente a casi 6 kilos por cada venezolano si se considera una población de 30 millones, podría incrementare si se confirman versiones de prensa que aseguran que 17 barcos con alimentos importados esperan hace más de dos semanas frente a Puerto Cabello (noroeste) ser autorizados para descargar. Es precisamente en Puerto Cabello donde se ha hallado la mayor parte de los contenedores con alimentos vencidos o podridos importados por PDVAL.

Chávez ordenó el miércoles la adscripción al Ministerio de Alimentación de PDVAL, que dependía desde su creación hace unos tres años a la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), y designó a Carlos Osorio como nuevo ministro de esa cartera de Estado en sustitución de Félix Osorio.

Chávez considera ‘grave’ el caso

El presidente venezolano, Hugo Chávez, calificó de grave el caso y ha pedido que la justicia castigue a los responsables por negligencia o corrupción, y ha deplorado que la oposición utilice el asunto para intentar desprestigiar a su Gobierno y con fines electorales.

El vicepresidente de PDVAL, Ronald Rivas, dijo el jueves que “en todo proceso alimentario”, independientemente de que sea manejado por entidades públicas o privadas, “hay una parte minoritaria que se descompone” cercana al 3 por ciento. Rivas agregó que se han importado “más de 10 millones de toneladas” que han ayudado a “la disminución de la desnutrición del pueblo”.

Escasez en el país

El escándalo de los alimentos putrefactos ha ocurrido cuando ha arreciado en el país la escasez de productos básicos como leche, carne roja y café, y la inflación se ha disparado en la primera mitad del año.

EL 18 DE ENERO DE 2011 PUBLIQUÉ ESTE SEGMENTO EN RUNRUNES:

La “eficiente y ejemplar” Pudreval dejó descomponer comida suficiente para dar un vaso de leche y una arepa diariamente a los 30 millones de venezolanos por todo un año. Y los responsables libres y las cuentas “off shore” abultadas. 140.000 toneladas de comida podrida de Pdval se han conseguido en los últimos meses. 791.000 toneladas de comida comprada, nunca llegaron al país

EL 8 DE JULIO DE 2010 INSISTí EN RUNRUNES:

PUDREVAL

Tres de los más connotados funcionarios rojo-rojitos, ligados a la compra de alimentos y más específicamente a la adquisición de leche contaminada -como se publicó hace casi dos años- por parte de Pdvsa, bien a través de Pdval, Citgo, Bariven y otras dependencias encargadas de ese negocio, están viviendo fuera del país. Es así que Rogelio Salges se residenció en Miami, Antonio Rivero dejó Puerto La Cruz y se fue a Panamá y Luis Hernández a Brasil. Ven los toros desde la barrera. Tienen mucho que decir y explicar. La denuncia respaldada con documentos por Patricia Poleo en EL NUEVO PAÍS el 9 de marzo de 2009 fue negada por Luis Pulido y otros funcionarios. Hoy se confirma cada vez más. Creyeron que desmintiendo a la prensa y acusándola de golpista nunca florecerían las denuncias. Nuestra columna a lo largo de 2009 mencionó varios casos y nunca nos contestaron. Ahora piensan investigar a los auditores internos y externos de Pdvsa. Se enteran ¿ahora? que Bariven no licitaba sus compras y que se le asignaron $700 millones para esos menesteres. Otros $380 millones no tienen explicación. Viene un caso que apunta a negocios petroleros con la guerrilla centroamericana. Seguirán apareciendo informantes, documentos y comisiones…

COMO VEN, DEMASIADAS PRUEBAS Y NINGÚN RESULTADO DE LAS INVESTIGACIONES.  EL APOYO DESDE RAFAEL RAMÍREZ PARA ABAJO ES LA GARANTÍA DE QUE LE SEGUIRÁN ECHANDO TIERRA.

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