Luís Salazar: La resiliencia

Es una noticia que habríamos querido desmentir pero que aún cuando parece terrible que una persona pierda un ojo, tratándose de Luís Salazar sabemos que podrá superar el accidente y seguir adelante con sus vida, sus planes de seguir como técnico en la organización de los Bravos de Atlanta.

Recordamos que la semana pasada Salazar sufrió un accidente en el dugout, Brian McCann estaba al bate y conectó una poderosa línea de foul que impactó en la cara del venezolano.

Las descripciones que los presentes hacen del momento del golpe son dramáticas, algunos llegaron a pensar lo peor por la violencia del bolazo, sin embargo unos innings más tarde se supo que respiraba sin ayuda y el gran temor era la posibilidad de perder la visión del ojo izquierdo, donde la pelota dio de lleno.

El mismo viernes el diario Líder entró en contacto telefónico con Eduardo Pérez, también técnico de los Bravos y amigo de Salazar, quien adelantó la información que hoy se confirma desde Lake Buena Vista, Florida, donde fue intervenido quirúrgicamente para remover su ojo izquierdo.

Aún así, Salazar advierte que esto no lo alejará de sus planes de seguir dirigiendo la sucursal de Lynchburg de Clase A esta misma temporada y el gerente de los Bravos de Atlanta Frank Wren informó que los médicos no pudieron salvarle el ojo a Salazar, también dijo que “Los doctores nos han dicho tanto a nosotros como a él que no existe motivo para que no pueda estar en condiciones dentro de cuatro o seis semanas o que no pueda cumplir con sus funciones de dirigir a su equipo como él lo anticipaba”.

Reiteramos lo dicho el viernes en este espacio, ya una vez lo dimos por ido del beisbol cuando sufrió una lesión de rodilla que parecía definitiva y pudo regresar a jugar la pelota de calidad que lo llevó a las Mayores dando además una gran lección de fuerza de voluntad, disciplina y compromiso inolvidable.

Según publica la página oficial de Major League Baseball, Frank Wren indicó que “Salazar pasará una semana en su casa en Boca Ratón, Florida, y eventualmente volverá al campo de entrenamientos de los Bravos”. La temporada de las menores comienza el 7 de abril y el venezolano, según informó el periodista Carlos Valmore en su cuenta de twitter dijo “”Mi vida seguirá normal, el médico me dijo que lo único que no podía hacer era pilotear un avión. Seguiré con mi trabajo de manager”

Así es Luís Salazar, un guerrero de aquella gloriosa “guerrilla” de los Tiburones de La Guaira, un fajado, un joseador, un duro, inderrotable, de férrea voluntad, es un ejemplo indiscutible del concepto de resiliencia, eso que los psicólogos definen como la capacidad de una persona para seguir adelante a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves.

Ya lo veremos, es un campeón, le dijo a Carlos Valmore: “”Dile a la gente de Venezuela que mi espíritu está en alto, que estoy luchando y que sigo siendo un gran triunfador”

Nadie duda de eso.

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Es una noticia que habríamos querido desmentir pero que aún cuando parece terrible que una persona pierda un ojo, tratándose de Luís Salazar sabemos que podrá superar el accidente y seguir adelante con sus vida, sus planes de seguir como técnico en la organización de los Bravos de Atlanta.

Recordamos que la semana pasada Salazar sufrió un accidente en el dugout, Brian McCann estaba al bate y conectó una poderosa línea de foul que impactó en la cara del venezolano.

Las descripciones que los presentes hacen del momento del golpe son dramáticas, algunos llegaron a pensar lo peor por la violencia del bolazo, sin embargo unos innings más tarde se supo que respiraba sin ayuda y el gran temor era la posibilidad de perder la visión del ojo izquierdo, donde la pelota dio de lleno.

El mismo viernes el diario Líder entró en contacto telefónico con Eduardo Pérez, también técnico de los Bravos y amigo de Salazar, quien adelantó la información que hoy se confirma desde Lake Buena Vista, Florida, donde fue intervenido quirúrgicamente para remover su ojo izquierdo.

Aún así, Salazar advierte que esto no lo alejará de sus planes de seguir dirigiendo la sucursal de Lynchburg de Clase A esta misma temporada y el gerente de los Bravos de Atlanta Frank Wren informó que los médicos no pudieron salvarle el ojo a Salazar, también dijo que “Los doctores nos han dicho tanto a nosotros como a él que no existe motivo para que no pueda estar en condiciones dentro de cuatro o seis semanas o que no pueda cumplir con sus funciones de dirigir a su equipo como él lo anticipaba”.

Reiteramos lo dicho el viernes en este espacio, ya una vez lo dimos por ido del beisbol cuando sufrió una lesión de rodilla que parecía definitiva y pudo regresar a jugar la pelota de calidad que lo llevó a las Mayores dando además una gran lección de fuerza de voluntad, disciplina y compromiso inolvidable.

Según publica la página oficial de Major League Baseball, Frank Wren indicó que “Salazar pasará una semana en su casa en Boca Ratón, Florida, y eventualmente volverá al campo de entrenamientos de los Bravos”. La temporada de las menores comienza el 7 de abril y el venezolano, según informó el periodista Carlos Valmore en su cuenta de twitter dijo “”Mi vida seguirá normal, el médico me dijo que lo único que no podía hacer era pilotear un avión. Seguiré con mi trabajo de manager”

Así es Luís Salazar, un guerrero de aquella gloriosa “guerrilla” de los Tiburones de La Guaira, un fajado, un joseador, un duro, inderrotable, de férrea voluntad, es un ejemplo indiscutible del concepto de resiliencia, eso que los psicólogos definen como la capacidad de una persona para seguir adelante a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves.

Ya lo veremos, es un campeón, le dijo a Carlos Valmore: “”Dile a la gente de Venezuela que mi espíritu está en alto, que estoy luchando y que sigo siendo un gran triunfador”

Nadie duda de eso.

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