Los periódicos rojos amanecieron el martes con información manipulada y dirigida como parte de la matriz de opinión que pretendieron crear.
En CiudadCCS, el diario de la roja alcaldía Libertador dirigido por el “objetivo” moderador del debate, el también rojo rojito Ernesto Villegas, mencionaban, al igual que en Correo del Orinoco, que los estudiantes “de la derecha” confrontarían en un debate con los “revolucionarios” en cadena de radio y televisión.
Sin embargo, no todos los estudiantes habían sido convocados pero los gobierneros y militaristas (¿no es insólito que los jóvenes sean lamebotas cuando en todas partes son los contestatarios, como lo fueron los ministros de hoy a los que copian en su adulación a los uniformados?) insistían que eso estaba pautado a pesar que sabían que los demócratas habían convocado una marcha a la Asamblea Nacional en el mismo horario que urdían su montaje como maniobra distraccionista para opacar la multitudinaria movilización al centro de Caracas.
Trataron de colocar a los oficialistas como señuelo, para que los estudiantes multicoloridos se enfrascaran con ellos en un debate, disminuyendo así la atención mediática sobre la marcha, reduciendo así el costo político del Gobierno, que no asigna los recursos necesarios a las universidades libres. Buscaban que los jóvenes, no tarifados, cayeran en la trampa y así fue que los rojos reaccionaron furiosos por Twitter. En Televen, donde desde temprano se apareció el ministro (R)Izarrita con equipos de VTV y Telesur para “montar la olla”, la única novedad que tenían, por boca del gobierno, es que como era un “canal equilibrado” desde allí se originaría la señal. Pero los empleados se enteraron que el empeño “en mostrar las sillas vacías” obedecía a una descarada manipulación.
Igualmente el énfasis en montar bien grande el logotipo rojo –desde que el canal nació- con la intención de rayar al medio que se dijo engañado y que por tal razón presentó a los estudiantes demócratas y autónomos en horario estelar nocturno, para lavarse la cara ante el país que había reaccionado indignado al mediodía, provocando la ira de los cagatintas televisivos del “proceso de deterioro del país”…



