Distintas investigaciones han documentado que la circuncisión masculina reduce drásticamente el riesgo de que los hombres adquieran el VIH durante las relaciones sexuales de pene-vagina. De todas formas existe controversia sobre el procedimiento.
La circuncisión masculina se relaciona con un riesgo menor de infección por VIH en hombres, en estudios de internacionales y en tres ensayos clínicos. Es posible, pero todavía no se ha evaluado adecuadamente, que la circuncisión masculina también pueda reducir la transmisión del VIH de hombres a mujeres.
La circuncisión también se ha relacionado con otros beneficios para la salud. Aunque la circuncisión masculina conlleva algunos riesgos, las complicaciones graves son poco comunes. De todas formas aún hay controversia sobre este procedimiento médico, ya que esta ligado a creencias religiosas y culturales.
¿Qué es la circunsición?
La circunsición es la extirpación del prepucio, la piel que recubre al glande (la parte final del pene), dejándolo al descubierto. Es un procedimiento que se puede realizar al nacer, o en cualquier momento de la vida. Según la Organización Mundial de la Salud, el 30 por ciento de los hombres a nivel mundial está circuncidado.
La circunsición se relaciona con costumbres religiosas y culturales. La historia registra las primeras referencias a la circunsición en el siglo V antes de Cristo. El historiador Heródoto describe la circunsición como de origen egipcio.
Los judíos practican la circunsición por religión al octavo día del nacimiento. Pero fue en Inglaterra en el siglo XIX cuando se instauró la circunsición neonatal como medida preventiva contra la masturbación, y para prevenir la sífilis.
La circunsición y el riesgo de trasmisión de VIH
Según explican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), a diferencia de otras partes de la piel, la que recubre al prepucio (la parte externa del pene) tiene más células susceptibles de infectarse con el VIH, llamadas células de Langerhas. Muchas veces el prepucio se desgarra durante una relación sexual, lo que lo vuelve una zona más vulnerable.
Las enfermedades que provocan úlceras como los herpes o la sífilis, eleva el riesgo de infección.
Estudios de observación
Los CDC indican que en el 2000 se publicó una revisión sistemática y un meta análisis sobre la circuncisión masculina y la transmisión heterosexual del VIH en África. Se realizaron 19 estudios transversales, 5 estudios de casos y controles, 3 estudios de cohortes y 1 estudio de parejas. Se observó lo siguiente:
- El riesgo relativo de infección por VIH fue 44% menor en los hombres circuncidados.
- La relación más pronunciada se observó en hombres con alto riesgo, como pacientes de clínicas para el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual (ETS), entre los cuales el riesgo relativo ajustado fue 71% menor en los hombres circuncidados.
- Los países africanos y asiáticos con una prevalencia de circuncisión masculina menor del 20%, tienen una prevalencia de infección por el VIH mucho mayor que la de los países de estas regiones en los cuales más del 80% de los hombres están circuncidados
Ensayos clínicos
En 2005 y 2006 se realizaron 3 ensayos en Sudáfrica, Kenia y Uganda, los cuales arrojaron los siguientes resultados: los hombres circuncidados tuvieron una reducción del 76 por ciento de los hombres en Sudáfrica, el 60 por ciento en Uganda y el 55 por ciento en Kenia del riesgo de infección por VIH.





