¿Se parece a Chávez?
No sólo en el discurso, sino también en la gestión.
Lo escribió el periodista Andrew Salomon, quien fue a Libia en dos oportunidades.
¿Y qué encontró?
Primero, control excesivo.
Segundo, la retórica de que con Gadaffi gobernaba el pueblo libio, ejerciendo la democracia directa.
Tercero, las promesas repetidas. En 2008 prometían las mismas reformas que en 2005 y 2006; y en 2010 pasaba lo mismo.
“Me asombró oírle decir que eran inminentes los mismos planes que ya había calificado como tales en una conversación que habíamos mantenido en 2005, sin que pareciera sentir ninguna vergüenza por no haber avanzado absolutamente nada en ninguna de las cosas que había prometido. Al régimen siempre le ha gustado atribuirse el mérito de las bellas ideas que propone y nunca ha reconocido que ni siquiera intenta llevarlas a la práctica”.
Por Juan Carlos Zapata




