Son tantos los muertos que tenemos a diario en Venezuela, que a veces se nos dificulta recordar a los viejos, aun recordándolos, parecemos hacerlo de forma breve, porque a diario la lista aumenta y nos obliga ponernos al día. Sin embargo, considero que siempre debería haber tiempo para recordarlos, más a los que mucho amaron y dieron a nuestro país.
El pasado 16 de Marzo se cumplieron 36 años de la desaparición física de Renaldo José Ottolina Pinto, mejor conocido como “Renny”, un hombre que se fue de este mundo antes de que muchos de nosotros naciéramos, pero que dejo ideas tan sólidas y avanzadas, que luego de tres décadas no solo siguen vigentes, sino que siguen siendo futuristas y acertadas para mejorar nuestra realidad.
No bastaría un libro, ni una película para comprender el pensamiento de Renny, de hecho llevamos 36 años y en Venezuela parece que ni siquiera se comprende su mensaje sobre la razón del rayado en las calles, da la impresión que hasta el ganado lo hubiese entendido antes que muchos en el país.
Considero un atrevimiento de mi parte hablar mucho de Renny, incluso llamarlo por su nombre como si lo hubiese conocido, así que me limitare un par de ideas que pueden servirnos de pista para entender nuestra situación y poder superarla.
“Estoy convencido de que el retorno del país a sí mismo, no puede ser sino a través de su conciencia, de su conciencia como país. Recuerdo que nuestro país nació diciendo ¡por aquí!, no quiero que nadie nos diga por donde es, creo firme y ciegamente que Venezuela nació para ser líder, para decir por donde es la senda, no para seguir otras.”
Reforzando lo anterior y coincidiendo con nuestra realidad decía: “No puede haber amor donde no hay admiración, ¿cómo se ama el país si no se le respeta?, ¿cómo se le respeta si no se le admira? y ¿cómo se le admira si no se le conoce?” Afortunadamente Venezuela es un país fácil de conocer, respetar y admirar, esto es razón para que sigamos siendo optimistas, porque un país como este, se hace imposible no admirarlo a cada instante.
Recordar a Renny y ver sus mensajes me llena de fortaleza, ya que me recuerda que este país si ha tenido y sigue teniendo ciudadanos excepcionales, solo basta tomarnos un segundo para recordarlos o para mirar a nuestro alrededor y ver que están por todos lados luchando por un mejor futuro.
No encuentro mejor forma de recordar a Renny y cerrar este artículo, que deseando que Venezuela pueda superar pronto este mal rato, para volver a multiplicar esa alegría que siempre ha sido natural en todos nosotros, “la alegría de ser venezolanos”
Ing. Luis Miguel Colmenares Márquez




