Dunhill es una de esas marcas reservadas para los que más dinero pueden gastar en lujosos accesorios que van desde maletas para viajar hasta yesqueros.
Tradicionalmente Dunhill, una empresa londinense fundada en 1893, es bastante tradicional. Ampliamente reconocida por sus prendas de lujo para el hombre conservador.
“Un yesquero Dunhill es señal de elegancia” decían las mejores revistas de moda, cuando fumar era una moda que no sabíamos tenía tan negativas consecuencias, y todavía lo sigue siendo.
Lo que nos llamó la atención de esta marca, tanto como para motivarnos a escribir un artículo dedicado a ellos es que por primera vez en más de 100 años se han volcado a la tecnología para seguirle ofreciendo lo mejor de lo mejor al caballero de hoy (¿eso de “caballero de hoy”, suena a comercial de trajes no?).

Primera vez que la tecnología se introduce en el catálogo de Dunhill con una billetera hecha con fibra de carbono capaz de sobrevivir por lo menos cuarenta golpes antes de que su seguro abra. Aquí la parte tecnológica: Dunhill le ha dado a la billetera un sensor biométrico “inalterable” que le permite a su dueño pasar el dedo sobre el mismo para desbloquear el mecanismo de cierre.
Como si fuera poco la billetera se puede enlazar a un teléfono celular vía bluetooth, lo que hace que al separarnos más de 5 metros de la cartera una alarma comience a sonar, un nexo que no solo nos protege de que nos roben o que se nos pierda la cartera, sino que funciona de igual manera con el celular en caso de que se nos pierda o sea sacado de nuestros bolsillos por un cuidadoso ladrón.
Este pequeño gadget no deja de ser lujoso ya que está hecho del más fino cuero y de acero inoxidable tratado por los especialistas de Dunhill. Excelente regalo, si quieren gastarse unos U$ 825.
Aunque por ese precio creo que recupero todo lo que hay en mi billetera y me sobra vuelto.







