Internet creció 5 veces en solo 10 años

Con la aparición de una generación que ha tenido internet desde su nacimiento, creo que cada día somos menos los que nos damos cuenta de la importancia de Internet. Que todo el mundo tenga libre acceso a la información y de manera inmediata es el mayor logro moderno de la civilización.

Según las últimas estadísticas de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, tan solo en los últimos 10 años aquellos que navegamos internet hemos crecido de los 400 millones, en el año 2000, a 2 mil millones, a finales del 2010.

Este fenómeno se debe a la competencia en el sector telecomunicaciones, entre empresas que ofrecen los mismos servicios.  El precio de acceso a la tecnología sigue siendo una barrera, pero gracias a la libre competencia entre empresas el costo ha bajado en los últimos 10 años, y la competencia de empresas por abarcar mayores territorios y convertirlos en sectores cableados con servicio de internet ha ayudado en gran parte al domino global de internet.

Tan solo en un puño de países, Internet ha pasado de ser un privilegio a un derecho. Los gobiernos han asumido el costo de la conexión para asegurarle a sus habitantes “libertad de acceso a la información y el conocimiento”.

Según explica un estudio llevado a cabo por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, organización encargada de regular las telecomunicaciones a nivel internacional entre las distintas administraciones y empresas operadoras: “Durante la primera década del Siglo XXI, las nuevas tecnologías de la información y comunicación llegaron al alcance de la mayoría de las personas alrededor del mundo, por primera vez en la historia.”

Y en tan solo una década, el número de internautas creció de 400 millones a 2 mil millones.

El salto es aún mayor en cuanto a la telefonía celular, que en una década saltó de mil millones a 5 mil millones.

El crecimiento de las operadoras también es un número importante. En 1991, solo 37 países del mundo tenían proveedores de línea privatizadas, hoy la mayoría de los proveedores de 126 países son parte del sector privado. Lo que puede garantizarnos en algunos países un mayor control de los usuarios sobre internet que de el propio gobierno sobre esta herramienta.

En el caso de Venezuela existen más proveedores privados que nacionalizados en cuanto a internet, pero más del 70% de los usuarios dependen de la red de conexiones gubernamental CANTV.

Para comparar dos cifras en Venezuela, levantadas por estudios independientes, en el 2007 el año cerró con 4 millones 195 mil usuarios de la red, mientras que en enero del 2010 ya existían 8 millones 713 mil 928 internautas dentro de nuestras fronteras. Con un crecimiento del 30% anual Venezuela y Argentina encabezan los países latino americanos con el mayor índice de crecimiento.

Un dato curioso es que los tiempos de multiplicación de usuarios cada vez se van a acortando. El crecimiento es cada vez más vertiginoso y cada día más y más países contemplan nombrar Internet como un derecho de sus habitantes.

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Con la aparición de una generación que ha tenido internet desde su nacimiento, creo que cada día somos menos los que nos damos cuenta de la importancia de Internet. Que todo el mundo tenga libre acceso a la información y de manera inmediata es el mayor logro moderno de la civilización.

Según las últimas estadísticas de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, tan solo en los últimos 10 años aquellos que navegamos internet hemos crecido de los 400 millones, en el año 2000, a 2 mil millones, a finales del 2010.

Este fenómeno se debe a la competencia en el sector telecomunicaciones, entre empresas que ofrecen los mismos servicios.  El precio de acceso a la tecnología sigue siendo una barrera, pero gracias a la libre competencia entre empresas el costo ha bajado en los últimos 10 años, y la competencia de empresas por abarcar mayores territorios y convertirlos en sectores cableados con servicio de internet ha ayudado en gran parte al domino global de internet.

Tan solo en un puño de países, Internet ha pasado de ser un privilegio a un derecho. Los gobiernos han asumido el costo de la conexión para asegurarle a sus habitantes “libertad de acceso a la información y el conocimiento”.

Según explica un estudio llevado a cabo por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, organización encargada de regular las telecomunicaciones a nivel internacional entre las distintas administraciones y empresas operadoras: “Durante la primera década del Siglo XXI, las nuevas tecnologías de la información y comunicación llegaron al alcance de la mayoría de las personas alrededor del mundo, por primera vez en la historia.”

Y en tan solo una década, el número de internautas creció de 400 millones a 2 mil millones.

El salto es aún mayor en cuanto a la telefonía celular, que en una década saltó de mil millones a 5 mil millones.

El crecimiento de las operadoras también es un número importante. En 1991, solo 37 países del mundo tenían proveedores de línea privatizadas, hoy la mayoría de los proveedores de 126 países son parte del sector privado. Lo que puede garantizarnos en algunos países un mayor control de los usuarios sobre internet que de el propio gobierno sobre esta herramienta.

En el caso de Venezuela existen más proveedores privados que nacionalizados en cuanto a internet, pero más del 70% de los usuarios dependen de la red de conexiones gubernamental CANTV.

Para comparar dos cifras en Venezuela, levantadas por estudios independientes, en el 2007 el año cerró con 4 millones 195 mil usuarios de la red, mientras que en enero del 2010 ya existían 8 millones 713 mil 928 internautas dentro de nuestras fronteras. Con un crecimiento del 30% anual Venezuela y Argentina encabezan los países latino americanos con el mayor índice de crecimiento.

Un dato curioso es que los tiempos de multiplicación de usuarios cada vez se van a acortando. El crecimiento es cada vez más vertiginoso y cada día más y más países contemplan nombrar Internet como un derecho de sus habitantes.

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Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.