Anticonceptivos: Ser madres cuando lo decidamos

Uno de los temas de mayor interés es la anticoncepción y, si a ver vamos, hoy en día las mujeres tratan desde su juventud de planificar su vida y utilizan para ello la anticoncepción a fin de establecer el momento más conveniente de tener su  hijo. Dependiendo del tiempo destinado a no tener bebés  hay anticonceptivos diseñados de acuerdo a las características de cada mujer, de su actividad cotidiana y del tiempo en el cual ella desea no salir embarazada.

En el pasado las mujeres incurrían con mucha frecuencia en la auto anticoncepción y eran numerosos los casos de pacientes que llegaban a la consulta con una recomendación de anticonceptivos realizada por amigas u otras féminas de su entorno o por el farmaceuta. Ello es un error porque hay muchas pacientes  que ni siquiera  necesitan anticoncepción y, aún más importante es que todas las pacientes ameritan una evaluación  previa por el ginecólogo   antes de iniciar un anticonceptivo. Se deben descartar desde problemas metabólicos, hormonales como el síndrome de ovarios poliquísticos, la cual es una patología bien frecuente, hasta problemas orgánicos como tumores funcionales  o sólidos de ovario o cualquier otra patología del aparato reproductor. “No todos los anticonceptivos están indicados a todas las pacientes, inclusive hay algunas de ellas que son infértiles y comienzan a usar anticonceptivos orales,  pero  cuando luego desean tener familia creen que su infertilidad se debe a estos medicamentos y no es así”, asevera la doctora Alicia Peceño, gineco obstetra del centro clínico “Leopoldo Aguerrevere”.

Historia clínica

Los estudios hormonales  se hacen dependiendo del día del ciclo, unos se realizan en la primera mitad del ciclo para medir reserva ovárica   y otros en la segunda  mitad para evidenciar  ovulación. Un examen adicional que se realiza es el  ultrasonido transvaginal  alrededor del día 12 o 14 del ciclo, en ese momento la paciente está en su período periovulatorio   y debemos ver un folículo de por lo menos,    un diámetro mayor o igual a 16 o 18 milímetros, el cual dará origen al óvulo. Esta es una manera de detectar la reserva ovárica, es decir conocer las posibilidades que tiene la paciente de ser fértil. La otra parte es la elaboración de una minuciosa historia clínica para determinar si la paciente tiene ciclos regulares, problemas de tiroides, evaluar prolactina y otros parámetros. Antes de decidir el tipo de anticonceptivo a indicar también se evalúa la función hepática y el perfil lipídico.

En realidad todas las pastillas se metabolizan por un primer paso hepático. Es decir, cuando uno toma cualquier pastilla, ésta  será metabolizada a nivel hepático y es vital garantizar que todo ese proceso está en condiciones sanas, el metabolismo hepático conservado, los niveles de triglicéridos y colesterol dentro de los valores normales para poder indicar pastillas anticonceptivas.

Implante para no fallar

En las muchachas es ideal un anticonceptivo de dosis baja o un implante anticonceptivo  porque no se les olvida tomar alguna pastilla,  que es una falla que no tiene este método. Es la falla del usuario, pero que se presenta con el anticonceptivo oral y en las adolescentes eso es algo frecuente por cualquier motivo. Son olvidos de “alto riesgo”. Por supuesto, el anticonceptivo oral es la primera opción, pero cuando las jóvenes son irregulares en la toma porque olvidan tomar su pastilla anticonceptiva, el implante es una opción óptima. Hay otras opciones como el anillo anticonceptivo o las inyecciones mensuales.

En la perimenopausia

De todos es conocida la serie de embarazos no planificados ni esperados de mujeres en la perimenopausia cuando las menstruaciones pueden hacerse irregulares. En esa etapa hay varias opciones de anticoncepción, como son las pastillas anticonceptivas sin estrógenos. “Las pacientes perimenopáusicas pueden tener ovulaciones, pero no son regulares”, explica Peceño. La otra opción es la colocación de un dispositivo intrauterino sea medicado o no, es decir, que tenga progesterona o no, pues hay buenas opciones para estas pacientes. Para ellas  no es una opción viable un implante, porque hay que medir costo beneficio del tiempo que ella necesita la anticoncepción al tiempo que va a usar el implante como tal. Quizás son pacientes que al año les concluirá su función ovárica y no necesitaran más  anticonceptivos.

“Hace muchos años cuando comenzó a usarse la pastilla anticonceptiva como tal, alrededor de 50 años, teníamos pastillas con estrógenos de 50 microgramos, hoy las pastillas contienen entre 15, 20, 25 o 30 microgramos”, recuerda la especialista. La dosis de estrógeno en los anticonceptivos  favorece la producción de trombos o de problemas a nivel vascular, por lo cual en los anticonceptivos de nueva generación han disminuido notablemente el componente estrogénico. Esta  complicación es muy poco frecuente, pero puede presentarse sobre todo si hay factores predisponentes, patologías de base o factores de riesgo como son obesidad, sedentarismo y hábito tabáquico acentuados.

Ello siempre causa un poco de alarma y para entender el riesgo puedo afirmar, que  el embarazo per se tiene un riesgo doble o triple de producir trombosis venosa profunda que las pastillas anticonceptivas. De manera constante les sugerimos a las pacientes que disminuyan el hábito tabáquico, aunque eso es muy difícil en fumadoras compulsivas, pero el tabaco, el sedentarismo y la obesidad sumados al anticonceptivo significan un alto riesgo para generar trombosis.

Anticoncepción en implantes


Existen  implantes anticonceptivos de última generación que se pueden utilizar durante 3 a 5 años para  quienes durante ese espacio de tiempo no quieren ser madres. “En cuanto al dispositivo intrauterino contamos con uno que tiene progesterona, el cual tiene muchas ventajas al no producir los sangrados abundantes que causa el dispositivo intrauterino usual que contiene cobre y tampoco produce dismenorrea, sino que más bien disminuye el dolor durante la menstruación”, asegura Peceño. Tiene muchas ventajas sobre el dispositivo normal al cual se le conoce desde hace años.

Cuando la mujer da a luz debe esperar alrededor de dos meses para entrar en su programa de anticoncepción personal. La Organización Mundial de la Salud establece que las pastillas anticonceptivas que  puede comenzar a tomar son los anticonceptivos que tienen sólo progestágenos, es decir sin estrógenos. Estas píldoras    pueden utilizarse durante la lactancia, a las 6 semanas post-parto, pues se han detectado concentraciones importantes de progestágeno en la leche materna, pero está completamente demostrado que no produce efectos ni en el crecimiento psicomotor ni en el desarrollo físico, es decir peso y talla del bebé. El niño va, armónicamente, desarrollándose como un bebé que   recibe  leche materna de una mamá que  no toma  anticonceptivos. La indicación es alrededor de la sexta semana  postparto, porque la inmadurez   hepática de los neonatos es muy alta y es preferible esperar  ese período de tiempo hasta que su desarrollo alcance madurez. En  cuanto  al límite de tiempo de la mujer para tomar anticonceptivos,  pues no lo  hay al ser dosis bajas, siempre y cuando la paciente  acuda a sus controles ginecológicos.

Cuando hay cáncer

En ciertas patologías como en la enfermedad oncológica las anticonceptivas tienen cierto efecto protector sobre algunos tipos de cáncer ginecológico como es el de endometrio y ovario, a nivel de mama no se ha establecido que aumente la incidencia. Usualmente una paciente con cáncer es sometida a radioterapia y/o  quimioterapia y eso afecta la función ovárica por un tiempo importante, sino por mucho tiempo.

Es comprensible el miedo de las madres por embarazos de deseados en sus hijas, pero vivimos una época más honesta en cuanto a sincerarse las hijas con sus madres en relación a la actividad sexual de ellas. Lo ideal en todos los casos es conversar con  ellas sobre los pro y contra de tener relaciones sexuales a determinada edad. Algo muy frecuente en las adolescentes que se inician con relaciones sexuales a temprana edad es el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual, por lo cual además del anticonceptivo requiere el uso de preservativos. Sugiero que la mejor fuente de información para las jóvenes no es la amiga o la prima o la dependienta de la farmacia, es la mamá y luego el doctor o doctora. Estamos viviendo épocas diferentes a las que tuvimos por escenario en nuestra adolescencia y siempre será mejor la confianza entre madres e hijas, para  que las adolescentes asuman con responsabilidad la toma del  anticonceptivo y tener relaciones con protección.

Anillo vaginal

Es una de las novedades en anticoncepción, aunque ya tiene tiempo  en el mercado, algo más de 4 años, es otra opción dentro de ese abanico de métodos anticonceptivos. Se coloca el primer día de la menstruación y tiene actividad anticonceptiva por 3 semanas, posterior a lo cual debe ser retirado. Durante la semana de descanso la paciente esta protegida. La misma mujer se lo coloca y retira el anillo. El médico enseña cómo colocarlo. Este anillo  tiene estrógenos y progestágenos como los anticonceptivos orales.

Por Blanca García Bocaranda para Runrun.es

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Uno de los temas de mayor interés es la anticoncepción y, si a ver vamos, hoy en día las mujeres tratan desde su juventud de planificar su vida y utilizan para ello la anticoncepción a fin de establecer el momento más conveniente de tener su  hijo. Dependiendo del tiempo destinado a no tener bebés  hay anticonceptivos diseñados de acuerdo a las características de cada mujer, de su actividad cotidiana y del tiempo en el cual ella desea no salir embarazada.

En el pasado las mujeres incurrían con mucha frecuencia en la auto anticoncepción y eran numerosos los casos de pacientes que llegaban a la consulta con una recomendación de anticonceptivos realizada por amigas u otras féminas de su entorno o por el farmaceuta. Ello es un error porque hay muchas pacientes  que ni siquiera  necesitan anticoncepción y, aún más importante es que todas las pacientes ameritan una evaluación  previa por el ginecólogo   antes de iniciar un anticonceptivo. Se deben descartar desde problemas metabólicos, hormonales como el síndrome de ovarios poliquísticos, la cual es una patología bien frecuente, hasta problemas orgánicos como tumores funcionales  o sólidos de ovario o cualquier otra patología del aparato reproductor. “No todos los anticonceptivos están indicados a todas las pacientes, inclusive hay algunas de ellas que son infértiles y comienzan a usar anticonceptivos orales,  pero  cuando luego desean tener familia creen que su infertilidad se debe a estos medicamentos y no es así”, asevera la doctora Alicia Peceño, gineco obstetra del centro clínico “Leopoldo Aguerrevere”.

Historia clínica

Los estudios hormonales  se hacen dependiendo del día del ciclo, unos se realizan en la primera mitad del ciclo para medir reserva ovárica   y otros en la segunda  mitad para evidenciar  ovulación. Un examen adicional que se realiza es el  ultrasonido transvaginal  alrededor del día 12 o 14 del ciclo, en ese momento la paciente está en su período periovulatorio   y debemos ver un folículo de por lo menos,    un diámetro mayor o igual a 16 o 18 milímetros, el cual dará origen al óvulo. Esta es una manera de detectar la reserva ovárica, es decir conocer las posibilidades que tiene la paciente de ser fértil. La otra parte es la elaboración de una minuciosa historia clínica para determinar si la paciente tiene ciclos regulares, problemas de tiroides, evaluar prolactina y otros parámetros. Antes de decidir el tipo de anticonceptivo a indicar también se evalúa la función hepática y el perfil lipídico.

En realidad todas las pastillas se metabolizan por un primer paso hepático. Es decir, cuando uno toma cualquier pastilla, ésta  será metabolizada a nivel hepático y es vital garantizar que todo ese proceso está en condiciones sanas, el metabolismo hepático conservado, los niveles de triglicéridos y colesterol dentro de los valores normales para poder indicar pastillas anticonceptivas.

Implante para no fallar

En las muchachas es ideal un anticonceptivo de dosis baja o un implante anticonceptivo  porque no se les olvida tomar alguna pastilla,  que es una falla que no tiene este método. Es la falla del usuario, pero que se presenta con el anticonceptivo oral y en las adolescentes eso es algo frecuente por cualquier motivo. Son olvidos de “alto riesgo”. Por supuesto, el anticonceptivo oral es la primera opción, pero cuando las jóvenes son irregulares en la toma porque olvidan tomar su pastilla anticonceptiva, el implante es una opción óptima. Hay otras opciones como el anillo anticonceptivo o las inyecciones mensuales.

En la perimenopausia

De todos es conocida la serie de embarazos no planificados ni esperados de mujeres en la perimenopausia cuando las menstruaciones pueden hacerse irregulares. En esa etapa hay varias opciones de anticoncepción, como son las pastillas anticonceptivas sin estrógenos. “Las pacientes perimenopáusicas pueden tener ovulaciones, pero no son regulares”, explica Peceño. La otra opción es la colocación de un dispositivo intrauterino sea medicado o no, es decir, que tenga progesterona o no, pues hay buenas opciones para estas pacientes. Para ellas  no es una opción viable un implante, porque hay que medir costo beneficio del tiempo que ella necesita la anticoncepción al tiempo que va a usar el implante como tal. Quizás son pacientes que al año les concluirá su función ovárica y no necesitaran más  anticonceptivos.

“Hace muchos años cuando comenzó a usarse la pastilla anticonceptiva como tal, alrededor de 50 años, teníamos pastillas con estrógenos de 50 microgramos, hoy las pastillas contienen entre 15, 20, 25 o 30 microgramos”, recuerda la especialista. La dosis de estrógeno en los anticonceptivos  favorece la producción de trombos o de problemas a nivel vascular, por lo cual en los anticonceptivos de nueva generación han disminuido notablemente el componente estrogénico. Esta  complicación es muy poco frecuente, pero puede presentarse sobre todo si hay factores predisponentes, patologías de base o factores de riesgo como son obesidad, sedentarismo y hábito tabáquico acentuados.

Ello siempre causa un poco de alarma y para entender el riesgo puedo afirmar, que  el embarazo per se tiene un riesgo doble o triple de producir trombosis venosa profunda que las pastillas anticonceptivas. De manera constante les sugerimos a las pacientes que disminuyan el hábito tabáquico, aunque eso es muy difícil en fumadoras compulsivas, pero el tabaco, el sedentarismo y la obesidad sumados al anticonceptivo significan un alto riesgo para generar trombosis.

Anticoncepción en implantes


Existen  implantes anticonceptivos de última generación que se pueden utilizar durante 3 a 5 años para  quienes durante ese espacio de tiempo no quieren ser madres. “En cuanto al dispositivo intrauterino contamos con uno que tiene progesterona, el cual tiene muchas ventajas al no producir los sangrados abundantes que causa el dispositivo intrauterino usual que contiene cobre y tampoco produce dismenorrea, sino que más bien disminuye el dolor durante la menstruación”, asegura Peceño. Tiene muchas ventajas sobre el dispositivo normal al cual se le conoce desde hace años.

Cuando la mujer da a luz debe esperar alrededor de dos meses para entrar en su programa de anticoncepción personal. La Organización Mundial de la Salud establece que las pastillas anticonceptivas que  puede comenzar a tomar son los anticonceptivos que tienen sólo progestágenos, es decir sin estrógenos. Estas píldoras    pueden utilizarse durante la lactancia, a las 6 semanas post-parto, pues se han detectado concentraciones importantes de progestágeno en la leche materna, pero está completamente demostrado que no produce efectos ni en el crecimiento psicomotor ni en el desarrollo físico, es decir peso y talla del bebé. El niño va, armónicamente, desarrollándose como un bebé que   recibe  leche materna de una mamá que  no toma  anticonceptivos. La indicación es alrededor de la sexta semana  postparto, porque la inmadurez   hepática de los neonatos es muy alta y es preferible esperar  ese período de tiempo hasta que su desarrollo alcance madurez. En  cuanto  al límite de tiempo de la mujer para tomar anticonceptivos,  pues no lo  hay al ser dosis bajas, siempre y cuando la paciente  acuda a sus controles ginecológicos.

Cuando hay cáncer

En ciertas patologías como en la enfermedad oncológica las anticonceptivas tienen cierto efecto protector sobre algunos tipos de cáncer ginecológico como es el de endometrio y ovario, a nivel de mama no se ha establecido que aumente la incidencia. Usualmente una paciente con cáncer es sometida a radioterapia y/o  quimioterapia y eso afecta la función ovárica por un tiempo importante, sino por mucho tiempo.

Es comprensible el miedo de las madres por embarazos de deseados en sus hijas, pero vivimos una época más honesta en cuanto a sincerarse las hijas con sus madres en relación a la actividad sexual de ellas. Lo ideal en todos los casos es conversar con  ellas sobre los pro y contra de tener relaciones sexuales a determinada edad. Algo muy frecuente en las adolescentes que se inician con relaciones sexuales a temprana edad es el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual, por lo cual además del anticonceptivo requiere el uso de preservativos. Sugiero que la mejor fuente de información para las jóvenes no es la amiga o la prima o la dependienta de la farmacia, es la mamá y luego el doctor o doctora. Estamos viviendo épocas diferentes a las que tuvimos por escenario en nuestra adolescencia y siempre será mejor la confianza entre madres e hijas, para  que las adolescentes asuman con responsabilidad la toma del  anticonceptivo y tener relaciones con protección.

Anillo vaginal

Es una de las novedades en anticoncepción, aunque ya tiene tiempo  en el mercado, algo más de 4 años, es otra opción dentro de ese abanico de métodos anticonceptivos. Se coloca el primer día de la menstruación y tiene actividad anticonceptiva por 3 semanas, posterior a lo cual debe ser retirado. Durante la semana de descanso la paciente esta protegida. La misma mujer se lo coloca y retira el anillo. El médico enseña cómo colocarlo. Este anillo  tiene estrógenos y progestágenos como los anticonceptivos orales.

Por Blanca García Bocaranda para Runrun.es

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