No todos los presidentes pueden hacer lo que les de la gana… Ese es el caso del Presidente Barack Obama, quien esta semana dijo que originalmente había querido que su carro presidencial –La Cadillac Presidential Limousine- fuese inicialmente un vehículo hibrido.
¿Qué frenó al líder de Los Estados Unidos de tener lo que quería?
En este caso fue el Servicio Secreto de EEUU. Al parecer el equipo de seguridad presidencial de la Casa Blanca dijo que un motor hibrido no era capaz de proporcionar la fuerza suficiente para darle al carro la aceleración necesaria para escapar a alta velocidad cuando existiese una amenaza.
Tomando en cuanta que uno de los motores híbridos más potentes es el de la Cadillac Escalade (V8 con capacidad de remolque de unas 3.5 toneladas), nos ponemos a pensar en el peso de la limosina presidencial más el blindaje que debe tener encima.
Nadie sabe con exactitud qué tiene Obama bajo el capot. Lo que podemos inferir es que tiene 8 cilindros y suficiente torque para mover a una montaña de Kevlar y hierro antibalístico. Lo único que sabemos es que la Casa Blanca cuenta con uno de los pocos depósitos de Diesel cercanos a la zona, así que debe ser un motor a diesel.
La historia de su Limosina Híbrida salió a relucir cuando el Presidente Obama daba una rueda de prensa para informar a la población sobre la compra de más de 5 mil carros y camiones híbridos para agencias federales.
Algunos datos sobre el “Cadillac One”, la limosina presidencial:
Cuenta con tres tanques de oxígeno conectados directamente a la cabina del chofer y de los pasajeros, y dos tanques removibles para combatir el fuego en caso de incendio o para sacar al Presidente en caso de un ataque bioterrorista.
En el puesto de pasajero, Obama cuenta con un teléfono satelital de última generación, una línea directa encriptada con el Vicepresidente y el Pentágono, una computadora con conexión Wi-Fi y un escritorio desplegable.
La limosina cuenta con varias tácticas defensivas. Entre algunas de las que se conocen se encuentran: Escopetas escondidas en el chasis con balas de perdigones y munición real en caso de ser necesitada, el chasis está reforzado con una plancha de acero de 10 centímetros de grosor (capaz de contener la explosión de un artefacto explosivo), cámaras infrarrojas y de visión nocturna y dos cañones cargados con bombas lacrimógenas.
En caso de una emergencia médica la limosina tiene un compartimiento con dos bolsas de sangre compatibles con el Presidente.
El único vidrio que baja es el del chofer, y solo baja unos 7 cms.

La “latonería” del carro está compuesta de aluminio, cerámica antibalas, acero y titanio.
Las puertas de pasajeros pesan lo mismo que las puertas de un Boeing 747.
El chofer y el presidente están separados por una ventana antibalas que solo Obama puede funcionar. Este es el carro presidencial con las ventanas más grandes hasta el momento (no, el descapotable de JFK no cuenta…) y el que tiene mayor capacidad en cuanto a ocupantes con cuatro plazas adicionales para invitados.
En caso de un ataque directo al tanque de gasolina con material incendiario explosivo, el mismo está recubierto de un material tipo “espuma” que se activa en caso de emergencia y es capaz de evitar que el diesel se incendie.

Un dato curioso es que la limosina presidencial viaja siempre con el Presidente a bordo de un avión de carga de el Ejército de los EEUU.
Su costo aproximado es de: U$ 476.000
por @Randompiece para Runrun.es


















