Es triste ver cómo, de manera irresponsable, muchos le hablan al país de “soluciones”. Cómo, ante la muerte, quienes más que responsables hoy son cómplices de que se derrame sangre día y noche en las calles, le dicen al pueblo que atacarán con toda sus fuerzas la inseguridad, luego de más de una veintena de planes fallidos, son esos los que no se pueden ni proteger entre ellos, y que jamás les ha importado el país, quienes juegan y nos engañan continuamente.
Son ellos los que se han mantenido durante 15 años en el poder, son ellos quienes destrozaron el país, son ellos los que robaron no solo nuestro dinero sino nuestra voluntad, se roban elecciones y nada sucede. ¿Por qué? Se preguntarán muchos, ya con impotencia y frustración. Pero ya no es solo una pregunta, es un grito que se ahoga en una súplica, que mientras grita ve cómo se van sus talentos del país, que mientras llora entierra a jóvenes (motorizados, cajeros, ingenieros, comunicadores, panaderos, diputados, modelos), y así pasan los días y nada sucede… ¿Por qué?
Pues es que este gobierno empezó ganando con carisma y populismo, así logro avanzar (y es tonto negarlo) durante años, mientras la oposición trataba de avanzar, luego poco a poco, con aciertos de ellos y errores nuestros, fueron logrando cambiar paso a paso el sistema, para que no dependiera de un hombre aunque así nos lo hayan hecho creer por mucho, necesitaban hacer un sistema que fuese lo suficientemente blindado para que resistiese la falta de carisma y permitiese la corrupción y la dominación a costa del petróleo.
Así crearon un sistema dictatorial que controla todos los poderes: Controlan la institución que hace las leyes, la Asamblea Nacional, pervirtieron el sistema electoral de tal manera que teniendo menos votos mantienen mayoría parlamentaria, y no le explicaron eso a nadie. Controlan la institución que interpreta las leyes, la Fiscalía y el Tribunal Supremo de Justicia, que vencieron ya en sus cargos pero se mantienen allí, de nuevo sin dar explicaciones.
Controlan quién ejecuta las leyes, la presidencia, allí mantienen a un títere de turno que se robó unas elecciones a través -de nuevo- de la perversión del sistema, se negaron a abrir los cuadernos y de nuevo sin explicar nada. Controlan la institución que elige a quienes hacen y ejecutan las leyes, el Consejo Nacional Electoral, de nuevo con miembros vencidos sin dar explicaciones, y ahora pretenden elegirlos por vía del TSJ al no tener mayoría absoluta en la Asamblea Nacional.
Además, controlan la institución que tiene las armas y son los que deciden quiénes deben estar presos y quiénes no (políticos en prisión, malandros en las calles). Manejan a su antojo la institución que debería luchar contra la corrupción, la Contraloría General de la República, ¿adivinen? también con miembros vencidos y sin dar explicaciones, así se roban la plata. Controlan a la institución que debe defender al pueblo, y ésta se dedica a defender a los que se roban la plata y asesinan a sangre fría.
Así es como se ha montado un sistema que permite que esta cuerda de malandros que nos desgobierna tengan casas en Miami, mientras un joven venezolano no puede ni soñar con comprarse un apartamento en Caracas, que deja que se gasten millones en armamento para reprimir las quejas justas de un pueblo que pasa horas humillado frente a una cola para comprar productos básicos, si es que le alcanza la plata y los consigue.
Cada día que pasa permitimos que este sistema se afiance más y más en el poder. Escuché hace poco decir a alguien que debíamos esperar a las elecciones parlamentarias, que muchos diputados eran más poderosos que un presidente, que esa era la solución. Me pregunto yo ¿deberíamos seguir jugando en el tablero que nos pone la dictadura? Y es que mi sentido elemental me dice que si alguien quiere desaparecerme debo hacer lo que él no espera ¿correcto? Esa es la primera alarma que me indica que debemos apostar a un camino distinto.
Aparte, en esa estrategia no veo una respuesta a qué haremos con un sistema que no reconoce resultados, pero que además ha pervertido el sistema de tal manera que no permite que con mayoría de votos tengamos mayoría de diputados. Desde la Asamblea Nacional el cambio es solo a una pata del sistema que quedaría coja y que sería opacada por todas las demás. Lo poderoso es cambiar el sistema ¿Cómo? Artículo 347 de la Constitución, Asamblea Nacional Constituyente.
Es desde allí que, en poco tiempo, se cambia no solo la Asamblea Nacional, sino los poderes e instituciones corrompidas y todo el sistema desde abajo hacia arriba, eso es lo que necesitamos. El sistema no es un diputado, ni siquiera un Presidente. Ya en artículos pasados expliqué el poder de la constituyente, pero solo quisiera recordar que a estas alturas de perversión que el sistema ha alcanzado, solo cambiándolo todo podremos conseguir los primeros pasos a la reconstrucción, que el régimen quiera ir a parlamentarias pero no quiera la constituyente ya es señal suficiente para saber que vamos por buen camino.
¿Cómo se defienden los resultados de una constituyente? Con calle y voto, con presión antes, durante y después de la elección. Necesitamos ganar y defender, es posible. La decisión la toma el pueblo.
Concejale del Municipio Sucre, Estado Miranda







