Deja vu por Darío Ramírez

Escasez1

 

Como un Deja Vu, de nuevo vemos a un régimen que se niega a asumir responsabilidades. Durante ya casi 16 años hemos sido desgobernados por un grupo de delincuentes que solo saben decir: “es culpa de…”. Jamás hemos escuchado decir que hay errores propios, que se debe revisar procesos. Solo hemos pasado problema tras problema hundiéndonos cada vez más en la miseria y las peores condiciones de vida “ culpa” de todos, hasta de nosotros mismos, menos de los verdaderos responsables.

Durante los últimos años, la escasez de alimentos y de artículos de primera necesidad (porque ya los de segunda o tercera necesidad ni existen) ha sido el común denominador de todos los venezolanos en el día a día y el régimen no ha dado una respuesta que solucione el problema. Las culpas han caído todas en el pueblo, que tiene “la osadía y la falta de conciencia de querer comprar mucho”, pasamos desde el acaparamiento por parte de los productores, al contrabando del país vecino. Cualquier cosa con tal de no asumir la responsabilidad del desastre en el que estamos inmersos a causa del desgobierno.

Ninguna de las medidas implementadas han arrojado resultados positivos, por el contrario, la escasez solo se ha multiplicado. Hoy nos terminan de llevar a la cubanización al forzarnos a utilizar un sistema de capta huellas que controlará cuánto compramos, nos limitará, como se hace en una dictadura donde no se solucionan los problemas, sino se regulan las ineptitudes de unos totalitaristas que no saben cómo se administra y mucho menos cómo se gobierna. Esto no es otra cosa que una libreta de racionamiento electrónica. Es lo que habría hecho Fidel en este siglo.

Con total certeza puedo decir que el sistema no solo fracasará, sino que no resolverá el verdadero problema, que es que no existen incentivos, ni siquiera condiciones básicas para promover la producción nacional. Pero lo más triste es que acostumbrará al venezolano a vivir humillado, en medio de la sensación de inseguridad que tenemos “inventada por nosotros y promovida por las películas de Hollywood”, de la inflación “producto del imperio capitalista”, que no permitirá que la huella la usemos mucho porque no hay plata para hacer un buen mercado. Y sin agua, ni luz porque “una iguana o un rabipelado”, hacen estragos con cables y tuberías.

Una vez escuché a una vecina brillante decir en una asamblea una frase que pareciera de sentido común, pero que parece no se nos da: “Cuando algo sale mal y la culpa en efecto es de un externo, igual la responsabilidad es de quien gobierna por dejarse sabotear”. Si en efecto las iguanas y los rabipelados muerden tuberías y cables y colapsan el sistema eléctrico y de aguas de un país, la ineficiencia es del régimen que no sabe cómo evitarlo. Si nuestras compras nerviosas hacen que haya escasez, qué balurdo y patético es el régimen que nos tiene en estas condiciones de angustia que nos llevan a las compras desesperadas.

Nuestra situación es un eterno deja vu que solo pareciera una espiral de fracaso sin salida, las mismas faltas que solo se agravan más y más. Salieron a protestar los mismos jóvenes en pequeños focos y para eso sí responden rápido estos dictadores ineficientes. La “solución”: más jóvenes en las cárceles que la semana pasada, pero menos delincuentes y asesinos. Hoy somos más Cuba que la semana pasada, hoy me duele más mi país que la semana pasada. ¿Estamos haciendo más que la semana pasada para salvar a Venezuela?

 

@darioramirez

Concejal del Municipio Sucre, Estado Miranda

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Escasez1

 

Como un Deja Vu, de nuevo vemos a un régimen que se niega a asumir responsabilidades. Durante ya casi 16 años hemos sido desgobernados por un grupo de delincuentes que solo saben decir: “es culpa de…”. Jamás hemos escuchado decir que hay errores propios, que se debe revisar procesos. Solo hemos pasado problema tras problema hundiéndonos cada vez más en la miseria y las peores condiciones de vida “ culpa” de todos, hasta de nosotros mismos, menos de los verdaderos responsables.

Durante los últimos años, la escasez de alimentos y de artículos de primera necesidad (porque ya los de segunda o tercera necesidad ni existen) ha sido el común denominador de todos los venezolanos en el día a día y el régimen no ha dado una respuesta que solucione el problema. Las culpas han caído todas en el pueblo, que tiene “la osadía y la falta de conciencia de querer comprar mucho”, pasamos desde el acaparamiento por parte de los productores, al contrabando del país vecino. Cualquier cosa con tal de no asumir la responsabilidad del desastre en el que estamos inmersos a causa del desgobierno.

Ninguna de las medidas implementadas han arrojado resultados positivos, por el contrario, la escasez solo se ha multiplicado. Hoy nos terminan de llevar a la cubanización al forzarnos a utilizar un sistema de capta huellas que controlará cuánto compramos, nos limitará, como se hace en una dictadura donde no se solucionan los problemas, sino se regulan las ineptitudes de unos totalitaristas que no saben cómo se administra y mucho menos cómo se gobierna. Esto no es otra cosa que una libreta de racionamiento electrónica. Es lo que habría hecho Fidel en este siglo.

Con total certeza puedo decir que el sistema no solo fracasará, sino que no resolverá el verdadero problema, que es que no existen incentivos, ni siquiera condiciones básicas para promover la producción nacional. Pero lo más triste es que acostumbrará al venezolano a vivir humillado, en medio de la sensación de inseguridad que tenemos “inventada por nosotros y promovida por las películas de Hollywood”, de la inflación “producto del imperio capitalista”, que no permitirá que la huella la usemos mucho porque no hay plata para hacer un buen mercado. Y sin agua, ni luz porque “una iguana o un rabipelado”, hacen estragos con cables y tuberías.

Una vez escuché a una vecina brillante decir en una asamblea una frase que pareciera de sentido común, pero que parece no se nos da: “Cuando algo sale mal y la culpa en efecto es de un externo, igual la responsabilidad es de quien gobierna por dejarse sabotear”. Si en efecto las iguanas y los rabipelados muerden tuberías y cables y colapsan el sistema eléctrico y de aguas de un país, la ineficiencia es del régimen que no sabe cómo evitarlo. Si nuestras compras nerviosas hacen que haya escasez, qué balurdo y patético es el régimen que nos tiene en estas condiciones de angustia que nos llevan a las compras desesperadas.

Nuestra situación es un eterno deja vu que solo pareciera una espiral de fracaso sin salida, las mismas faltas que solo se agravan más y más. Salieron a protestar los mismos jóvenes en pequeños focos y para eso sí responden rápido estos dictadores ineficientes. La “solución”: más jóvenes en las cárceles que la semana pasada, pero menos delincuentes y asesinos. Hoy somos más Cuba que la semana pasada, hoy me duele más mi país que la semana pasada. ¿Estamos haciendo más que la semana pasada para salvar a Venezuela?

 

@darioramirez

Concejal del Municipio Sucre, Estado Miranda

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