
Cada uno de los programas sociales y de inversión recibirían unos Bs. 9.862 millones
Para la distribución de los recursos que se obtengan con el incremento en el precio de la gasolina es necesario que el Gobierno presente planes y metas a seguir.
Analistas sostienen que cada uno de los programas que serán beneficiados con estos ingresos extras, tienen distintos objetivos y, a su vez, requieren de mayor o menor financiamiento. Señalan que al otorgarle la misma proporción a estos programas, se observa que la decisión fue tomada sin considerar las necesidades de cada uno de estos planes.
El presidente Nicolás Maduro anunció que el monto que surja del ajuste se depositará en un fondo social, del cual se transferirá a partes iguales a la Misión Vivienda, a Patria Segura y a Misión Amor Mayor, así como para becas estudiantiles y vialidad. Indicó que cada uno de estos programas recibirá 20% de los ingresos.
De concretarse un aumento de la gasolina similar a lo que le cuesta a Petróleos de Venezuela producir la gasolina , cada una de misiones o programas sociales obtendrán unos Bs. 9.862 millones.
De acuerdo con lo informado por el ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, el costo de producción de la gasolina se ubica en Bs. 2,7 el litro. Cálculos privados destacan que al eliminarse este subsidio se liberarían cerca de $7.827 millones, por lo que cada uno de los programas serían financiados con $1.565 millones.
Este último monto a la tasa oficial de Bs. 6,30 por dólar resulta una cifra de Bs. 9.862 millones.
Si el Gobierno llevara a cabo la medida de convergencia cambiaria, lo cual conlleva a una devaluación, los recursos en moneda nacional aumentarían.
Desproporción
Analistas reiteran que la estrategia presupuestaria del Gobierno ha generado un desorden administrativo luego de la creación de los fondos paralelos que financian un conjunto de planes y programas sociales.
La aprobación de recursos extraordinarios a través de los créditos adicionales, que llegan a alcanzar hasta 40% del gasto anual, se considera también como una muestra de ineficacia en la formulación del presupuesto de la Nación.
Para 2014, por ejemplo, a la Misión Vivienda se le asignó un presupuesto de Bs. 66.000 millones, los cuales serán financiados por el Fondo Simón Bolívar para la Reconstrucción, por lo que los Bs. 9.862 millones que, en teoría, le tocaría por el alza de la gasolina representa 16%.
La Gran Misión Amor Mayor registra una asignación de Bs. 8.160 millones y a las obras de vialidad se les presupuestó unos Bs. 8.255 millones, por lo que recibirían más de 100%.
La Misión Patria Segura (Bs. 3.500 millones) y las becas estudiantiles (Bs. 2.674 millones) obtendrían un monto significativo a lo asignado para este año en el presupuesto nacional.
Hasta ahora, el Gobierno no ha informado si los recursos extras por el alza de la gasolina serán utilizados a partir de este año. Pero la estructura del gasto paralelo se incrementará cada vez más con la incorporación de un nuevo fondo.
Base de las políticas públicas
La directora de la organización Transparencia Venezuela, Mercedes De Freitas, sostiene que es prioritario conocer cuáles son los resultados efectivos y las metas alcanzadas en cada uno de los programas.
“Como se sabe, el presupuesto y las políticas públicas se tienen que cumplir sobre la base de proyectos. Se tienen que definir los problemas a atender, cuáles son las soluciones, cuánto dinero se requiere, en cuánto tiempo se prevé resolver los problemas y cuándo se verán los resultados”.
Reitera la importancia de llevar a cabo tales pasos porque de esta manera se puede evaluar si las decisiones estratégicas fueron exitosas y si los recursos se utilizaron con efectividad y eficacia.
“En el caso venezolano, la única información que tenemos es cuánto se le asigna a cada programa, pero no está claro ninguno de los otros elementos vitales para saber si esos planes están o no funcionando”, acotó De Freitas.
El economista y profesor Jesús Casique indicó que es comprensible la desconfianza sobre el destino de los recursos extras por el alza de los combustibles. Reiteró la necesidad de la rendición de cuentas y la transparencia del manejo de los recursos.
“El Fonden, por ejemplo, ha administrado $117.000 millones y el Gobierno ha invertido más de $600.000 millones en lo social, era para que la economía hoy en día estuviera en crecimiento y no sumida en una recesión. No se explica cómo esos recursos no impactaron positivamente en la producción”, dice Casique.
Coincide en que no existe una distribución equitativa en el manejo de los recursos. “Hay una alta discrecionalidad del Gobierno central, no hay una distribución equitativa de los recursos. Podemos ver cómo Pdvsa tuvo que recortar el financiamiento a algunas misiones y otras tuvieron un mayor aporte en 2013, porque en primer lugar no hay suficientes ingresos y porque se dieron cuenta de que algunos programas eran ineficientes en su gestión”.
El Mundo Economía y Negocios