Agencias de viajes en Venezuela viven uno de sus peores momentos

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El impago de la deuda contraída por el Gobierno de Venezuela con las líneas aéreas, que alcanza los 4.000 millones de dólares, no sólo afecta a los turistas, sino también a terceros. Las agencias de viaje tienen una escasa oferta de pasajes y viven uno de sus peores momentos históricos.

“Las agencias de viaje se sienten abandonadas y maltratadas”, soltó Claudia Beltrán, quien dirige una agencia de viajes en Caracas, porque las líneas aéreas venden los pocos boletos que pueden ofrecer en el mercado y no cargan oferta adicional para las agencias, pues ello supone el pago de una comisión que es imposible pagar por la deuda en divisas.

Salvo por viajes locales, la oferta de las agencias de viaje es prácticamente nula. “Nos dedicamos a pescar cupos de madrugada y venderlos a través de listas conformadas con semanas de anticipación, pero hay días en que es imposible, porque las líneas aéreas no ofertan”, sostuvo Beltrán.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo Internacional (IATA) registró que entre enero y marzo se vendieron 444.358 boletos, una caída de 41% frente a los 755.336 que se comercializaron durante el mismo período del año pasado.

Sandra González, vicepresidente de la Asociación Venezolana de Agencias de Viajes y Turismo (Avavit), comentó que el sector atraviesa “la peor crisis de su historia. No es fácil dar la cara a los pasajeros y decirle que espere, que tenga paciencia. Eso genera un sinfín de estrés para los viajeros”.

Un segundo fenómeno que alimenta esa crisis es la aparición de empresas fantasma. “Cualquiera vende boletos sin control. Además, las personas que se aprovechan del control cambiario y venden las divisas en el mercado negro muy por encima de las tasas establecidas han dañado la industria, porque hay un exceso de demanda”, dijo Beltrán.

Sobrevivir

Delta Air Lines se sumó esta semana a la crisis de las aerolíneas en Venezuela al anunciar la reducción en 85% de sus vuelos a Venezuela por el retraso en el pago de las millonarias obligaciones pendientes. Asimismo, Air Europa informó que la empresa no tiene activa la venta de boletos para después de julio.

Beltrán dijo que ante ese oscuro panorama, las agencias de viaje sobreviven con paquetes turísticos, que se compran con meses de anticipación y para temporadas vacacionales específicas. El único inconveniente es que se venden en dólares en un país donde rige un férreo control cambiario desde el año 2003 y es prácticamente imposible obtener divisas por vías oficiales. “Si el control fuese menos engorroso se podría pagar en bolívares y la empresa se encarga de cambiar a dólares”.

No es sólo la escasez. A ello se suma los altos precios por los boletos que incluso provocó que la Asamblea Nacional (AN) emprendiera una demanda contra las líneas aéreas, debido a la crisis ocasionada por la falta de boletos.

“Hay un control en bolívares, pero las tarifas aumentan en dólares para mantener la operatividad en el país. Sin embargo, el Estado hace ver que defiende al pueblo”, indicó Beltrán.

 

Diario Las Américas 

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El impago de la deuda contraída por el Gobierno de Venezuela con las líneas aéreas, que alcanza los 4.000 millones de dólares, no sólo afecta a los turistas, sino también a terceros. Las agencias de viaje tienen una escasa oferta de pasajes y viven uno de sus peores momentos históricos.

“Las agencias de viaje se sienten abandonadas y maltratadas”, soltó Claudia Beltrán, quien dirige una agencia de viajes en Caracas, porque las líneas aéreas venden los pocos boletos que pueden ofrecer en el mercado y no cargan oferta adicional para las agencias, pues ello supone el pago de una comisión que es imposible pagar por la deuda en divisas.

Salvo por viajes locales, la oferta de las agencias de viaje es prácticamente nula. “Nos dedicamos a pescar cupos de madrugada y venderlos a través de listas conformadas con semanas de anticipación, pero hay días en que es imposible, porque las líneas aéreas no ofertan”, sostuvo Beltrán.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo Internacional (IATA) registró que entre enero y marzo se vendieron 444.358 boletos, una caída de 41% frente a los 755.336 que se comercializaron durante el mismo período del año pasado.

Sandra González, vicepresidente de la Asociación Venezolana de Agencias de Viajes y Turismo (Avavit), comentó que el sector atraviesa “la peor crisis de su historia. No es fácil dar la cara a los pasajeros y decirle que espere, que tenga paciencia. Eso genera un sinfín de estrés para los viajeros”.

Un segundo fenómeno que alimenta esa crisis es la aparición de empresas fantasma. “Cualquiera vende boletos sin control. Además, las personas que se aprovechan del control cambiario y venden las divisas en el mercado negro muy por encima de las tasas establecidas han dañado la industria, porque hay un exceso de demanda”, dijo Beltrán.

Sobrevivir

Delta Air Lines se sumó esta semana a la crisis de las aerolíneas en Venezuela al anunciar la reducción en 85% de sus vuelos a Venezuela por el retraso en el pago de las millonarias obligaciones pendientes. Asimismo, Air Europa informó que la empresa no tiene activa la venta de boletos para después de julio.

Beltrán dijo que ante ese oscuro panorama, las agencias de viaje sobreviven con paquetes turísticos, que se compran con meses de anticipación y para temporadas vacacionales específicas. El único inconveniente es que se venden en dólares en un país donde rige un férreo control cambiario desde el año 2003 y es prácticamente imposible obtener divisas por vías oficiales. “Si el control fuese menos engorroso se podría pagar en bolívares y la empresa se encarga de cambiar a dólares”.

No es sólo la escasez. A ello se suma los altos precios por los boletos que incluso provocó que la Asamblea Nacional (AN) emprendiera una demanda contra las líneas aéreas, debido a la crisis ocasionada por la falta de boletos.

“Hay un control en bolívares, pero las tarifas aumentan en dólares para mantener la operatividad en el país. Sin embargo, el Estado hace ver que defiende al pueblo”, indicó Beltrán.

 

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