El primer problema es que los Bs 5,6 diarios que asigna el Gobierno a la alimentación de cada estudiante son insuficientes
El Programa de Alimentación Escolar (PAE), esencial para atender a los niños de más bajos recursos en el país, presenta graves problemas en la mitad de los estados, demostrando una vez más que la educación no es una prioridad para el gobierno de Nicolás Maduro y los enchufados que lo acompañan. El PAE fue diseñado para darles a los estudiantes desayuno, almuerzo y merienda, descargando de esa responsabilidad a las familias de menos recursos y al mismo tiempo para garantizar que los muchachos cuenten con los nutrientes adecuados para crecer y poder concentrarse en sus estudios. Varios problemas han detonado esta crisis, reportada desde principios de año:
El primer problema es que los Bs 5,6 diarios que asigna el Gobierno a la alimentación de cada estudiante son insuficientes para proveer tres comidas adecuadas. ¿Dígame, querido lector, qué compra usted para su hijo con un billetico de cinco?
El segundo problema es el incumplimiento del Gobierno en el pago a las cooperativas que se encargan de realizar este invalorable servicio para los estudiantes y sus familias. Hay que recordar que las cooperativas, por sus características, no son entes que cuentan con ingentes recursos para poder aguantar meses y hasta años de retraso en pagos por parte del Gobierno. Muchas han tenido que abandonar sus labores ante la imposibilidad de sostenerse económicamente.
El tercer protagonista en este drama es la escasez, que en muchos estados impide a las cooperativas contar con las materias primas requeridas para preparar las comidas.
Como en muchas otras áreas, el Gobierno, en vez de honrar sus compromisos con las cooperativas, las deja en la cuneta y asume en muchos estados directamente el PAE, haciendo crecer, aún más, el monstruo burocrático del Estado.




