El presidente de Fedecámaras, Jorge Roig, respondió a las preguntas de César Miguel Rondón, en su programa del Circuito Éxitos, donde se pronunció sobre la intervención a Farmatodo y la situación de crisis que atraviesa la producción nacional.
Sobre los insultos de Maduro
Uno se viene acostumbrando a que el presidente hace anuncios y luego ve al tren ejecutivo tratando de descifrar lo que dijo el presidente y arreglar la situación sobre lo que dijo.
Llevo par de años en el punto de mira, desde que comencéé no he tenido un día de tranquilidad. Todas esas denuncias han sido procesadas a la OIT, y se ha convertido en un caso emblemático. Pero más que ataques a mi persona, son ataques a la empresa privada. Es un ataque privado , y Fedecámaras es la representación más importante del empresariado venezolano.
Sobre la percepción de los empresarios
El discurso contra la empresa privada no ha calado en la gente. Hemos hecho encuestas muy precisas y la credibilidad que hoy tiene Fedecámaras es mucho mayor de la que habla el Gobierno. Además nos hemos convertido en un interlocutor económico que es creíble a los ojos del país, y que dice las cosas que hay que decir.
Sobre el Caso Farmatodo
Se anuncia la ocupación temporal de Farmatodo, pero aún no se sabe si se trata de expropiación, porque ahora creen que expropiación es una palabra que no les conviene. Estas ocupaciones temporales se han convertido en el cierre de todas esas empresas.
Pocas veces defendemos a empresas puntuales, la verdad es que ése no es el papel de Fedecámaras, sino defender conceptos, principios, la libertad, la libre iniciativa, las cámaras. Pero con Farmatodo fuimos enfáticos, es una empresa que tiene 93 años en el país, ha hecho un modelo tan exitoso que ha sido exportado a otros país, donde sí funciona. En Colombia no hay colas en Farmatodo.
Rechazo toda teoría conspirativa contra una empresa que ha demostrado un sensibilidad social con el país extraordinaria.
Sobre actitud del Gobierno
Ojalá el Presidente y el Gobierno nos hicieran más caso. No sólo a nosotros, sino a la Iglesia, los grupos de opinión, los trabajadores. Ojalá le hiciera más caso a las colas, que demuestran que no está funcionando lo que ellos creen que sí está funcionando.
Lo que ocurre con las colas es porque hay pocos productos y mucha gente que los quiere comprar. Es válido que la gente tiene el dinero para comprarlo, eso es relativo, porque esos productos que la gente hace cola para comprar, los están regalando con un subsidio a 6,30. Con lo cual todo el mundo quiere obtener producto a ese bajo precio. Obviamente también hay compras nerviosas por la misma situación. Pero eso sólo restituye con una palabra que el presidente está muy lejos de pronunciar y es confianza.
A pocos días de anunciar un nuevo sistema cambiario, el presidente sale con expropiaciones, que lo que hacen es espantar más a los inversionistas. Si no hay confianza, difícilmente cualquier sistema que implanten va a funcionar.
Sobre el control total del proceso de distribución
De alguna forma eso ya ha venido ocurriendo. Los empresarios hoy en día son más concesionarios que empresarios. Si el Gobierno te otorga los dólares para comprar, te dice a cuánto puedes comprar, a cuánto puedes vender, te fijan el margen de comercialización y además te dicen adónde debes llevar el producto, ya prácticamente el control de la economía hace rato que la tienen. Pero hace rato en este país se perdió la iniciativa empresarial porque no te dejan hacerla. No te dejan ser creativo, innovar, te dicen cómo, cuándo y dónde debes vender. Ese control del Estado da los resultados precarios que tiene la economía.
Sobre el modelo económico
Hay mucha improvisación producto de la desesperación que es evidente, por las colas, situación económica, detractores del Gobierno que vienen de adentro. También gente que desarrolló este modelo económico, hoy se está desvinculando.
Todas las muestras e indicadores dicen que el Gobierno está equivocado. Su misma gente ya hoy se lo empieza a decir. Si siguen avanzando, es como el enfermo que quiere seguirse tomando la medicina que sabe que no lo cura.
Sobre otras empresas expropiadas
Parece que hay una mano muy dura contra la empresa privada y una extraña mano blanda con la pública. ¿Qué pasa con las empresas que el Gobierno tomó y no producen? ¿Se ha levantado un juicio a Sidor porque antes producía 4 millones de toneladas y hoy produce menos de un millón, con el doble de empleados? ¿Alguien está investigando qué pasa con las cementeras? Hace un tiempo tomaron Clorox con bombos y platillos, y yo no he visto una sola lata de detergente en los anaqueles.
Esa mano dura ojalá fuera primero hacia adentro y mirara primero al sistema de producción pública.




