Una nueva etapa política empieza desde hoy con la necesidad de acuerdos y una insólita incertidumbre. La irrupción con fuerza en el Parlamento de Ciudadanos y, especialmente, de Podemos ha dibujado un nuevo tablero en el que el PP es el más votado pero con menos del 30% de las papeletas y con muchas dificultades para formar Gobierno y para que Mariano Rajoy vuelva a ser presidente.
El nuevo Parlamento será un puzzle con más piezas de las que tenía el anterior y, además, difíciles de encajar por incompatibilidades entre ellas. La sombra de la ingobernabilidad marcarán el día después del 20-D, porque hace falta el acuerdo de al menos tres partidos para llegar a los 176 escaños de la mayoría absoluta. El PSOE es segundo con 92 escaños y opciones para formar una complicada mayoría alternativa.
El PP pierde 65 diputados respecto a 2011 y queda con 121 muy lejos de la mayoría absoluta, incluso aunque obtuvieran el apoyo de Ciudadanos. El segundo es el PSOE, que pierde 18 diputados pero mantiene el liderazgo en la oposición y podría buscar una mayoría alternativa. El tercero es Podemos con 69 diputados. Ciudadanos queda muy por debajo de sus expectativas: 40 diputados.
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