Gustavo Coronel, autor en Runrun

Ago 22, 2017 | Actualizado hace 2 años
Dudamel castigado en Sol menor, por Gustavo Coronel

GustavoDudamel

 

Cuando los venezolanos votaron masivamente en contra del régimen para elegir una Asamblea Nacional con mayoría absoluta de la oposición democrática, el miserable dictadorzuelo que se aferra al poder le envió un mensaje al pueblo de Venezuela: “Ahora, por no haber votado por mí, no les haré más casas”. Esta demostración de barbarie ya ha sido olvidada por quienes insisten en arrodillarse frente al iletrado.

Ahora le ha tocado al turno al gran músico Gustavo Dudamel, a quien Maduro le acaba de cancelar su gira estadounidense, junto a la orquesta juvenil de Venezuela, por haber manifestado su rechazo a la violencia que se ejerce en Venezuela. Todo lo que hizo Dudamel fue condenar la violencia, sin colocarse de frente al régimen.

De inmediato todas las caretas se vinieron al suelo. Maduro se indignó con Dudamel, invocando la “ética” y se hizo evidente que la gira tenía, además de una misión artística, una misión de propaganda política del narco-régimen, lo cual ha sido el caso por algún tiempo. La cancelación se lleva a cabo porque ya no sirve a los propósitos de glorificación del régimen, una vez que Dudamel ha osado levantar la cabeza.

La Venezuela de hoy está llena de criminales, ladrones y adulantes,  de gente “bien” que se llena los bolsillos junto con los funcionarios del régimen. Artistas, clases altas, algunos líderes políticos de oposición ya identificados, izquierdas y derechas que ven llegado su turno de enriquecerse, gente acomplejada con deseos de venganza y oportunistas, todo un inmenso grupo de inválidos morales confabulado para saquear a nuestro país.

Lo que le ha sucedido en un día de eclipse solar, en Sol menor, a Gustavo Dudamel, es lo que le sucede (dijo Churchill) , tarde o temprano a quienes le dan de comer al cocodrilo con la esperanza de ser los últimos en ser tragados. Ayer le tocó a él.

Se desmorona PetroCaribe después de $50.000 millones en pérdidas para Venezuela

petrocaribe

Una información  de USA reporta la firma de un contrato entre Jamaica Public Service, la empresa eléctrica de Jamaica y la empresa de Florida New Fortress Energy, para la importación a Jamaica de Gas Licuado, NGL, para la planta eléctrica Bogue de 120 MW en Montego Bay.

Este contrato llega como resultado del Convenio suscrito por el gobierno de Jamaica con el Departamento de Energía de los Estados Unidos, durante la cumbre de CARICOM, el 25 de Abril de este año. Este convenio se considera como precursor de una política de diversificación energética por parte de Jamaica, para cambiar a gas natural en lugar de hidrocarburos líquidos más contaminantes.

El convenio con los Estados Unidos contempla la construcción en Jamaica de un centro de distribución de gas natural importado de USA para satisfacer, eventualmente,  los requerimientos de los países angloparlantes del caribe.

La importancia de este convenio es evidente porque se trata de una vía hacia alternativas energéticas limpias para  Jamaica y los países de la zona de PetroCaribe y el primer paso hacia el final de la dependencia política que han mantenido con el régimen chavista-castrista de Venezuela. PetroCaribe ha sido un instrumento utilizado por el régimen venezolano para someter políticamente a los pequeños países del caribe,  pero parecería que este sometimiento podrá llegar a su fin a través de la nueva asociación. PetroCaribe le ha costado a Venezuela alrededor de $20.000 millones en subsidios, suma que Venezuela no recuperará jamás (está aceptando pagos con hasta un 60% de descuento). Combinada con el subsidio/regalo a Cuba, la suma de dinero que el régimen chavista ha perdido en el Caribe se acerca a los $50.000 millones, todo para comprar una lealtad política en la región que ya ha desaparecido casi por completo.

Respuesta de Barack Obama a Henri Falcón por Gustavo Coronel

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Hemos recibido en las oficinas de nuestro blog, cercanas a la Casa Blanca, copia de la carta que B. Obama enviara a Henri Falcón como respuesta a la carta que el Gobernador de Lara le enviara ayer pidiéndole la derogación de las sanciones a funcionarios del régimen venezolana incursos en violaciones de los derechos humanos.

 

La carta de Obama, recibida en nuestra redacción a las 3.45 am de hoy dice así:

 

Sr. Henri Falcón
Gobernador del Estado Lara
Venezuela

 

Apreciado Señor Falcón:

 

Gracias por su amable carta. La aprovecho para enviar un mensaje a todos los venezolanos, a fin de explicarles con claridad el significado de la amenaza que el régimen que ostenta el poder en su país – no el pueblo venezolano – representa para los Estados Unidos.

Es una amenaza que se deriva de las relaciones del régimen político venezolano con el tráfico de drogas y el terrorismo, ambos nexos debidamente comprobados por los servicios de inteligencia de mi país. Venezuela no representa una amenaza militar para los Estados Unidos, eso es evidente, ni es nuestra intención invadir su territorio, una idea que solo existe en la afiebrada imaginación del régimen de su país. Sabemos que el pueblo venezolano es pacífico, ya que bien lo ha demostrado en los últimos 15 años.

Comprendemos perfectamente que serán ustedes quienes tendrán que resolver sus agudos problemas económicos, sociales y políticos. Al sancionar a funcionarios del régimen venezolano por acciones que violan los derechos humanos de sus compatriotas, no estamos interfiriendo en los asuntos internos de su país, ya que las sanciones a estos funcionarios aplican a nuestro territorio y a los bienes que ellos puedan tener en nuestro territorio y en el sistema bancario internacional, del cual somos parte importante. Ya en 2012 nuestro país emitió la llamada Acta Magnitsky, para sancionar a funcionarios del régimen político ruso por violaciones de similar naturaleza, de manera que nuestra decisión no está dirigida de manera particular a Venezuela.

Por ello, pedirme, como usted lo hace, que derogue el decreto que sanciona a funcionarios del régimen venezolano está fuera de toda consideración. Nosotros no tomamos decisiones improvisadas. Es como si yo le pidiera a usted que definiese su ambigua posición frente al régimen político de su país.

Los Estados Unidos mantiene una defensa internacional de la democracia y de los derechos humanos. Por ello las sanciones a las cuales se refiere usted deberían ser aplaudidas por los amantes de la democracia, en lugar de ser vistas como una injerencia en los asuntos internos de Venezuela. Le recuerdo que su país es signatario de tratados de derecho internacional que tienen vigencia constitucional en su país. Desconocerlos equivale a colocarse en una posición de régimen forajido. Los derechos humanos no tienen fronteras, Sr. Falcón.

Le agradezco sus palabras sobre nuestras conversaciones con Cuba, país que viene de regreso de la larga noche que su país insiste en transitar y cuyo gobierno ha pedido nuestra ayuda para mejorar la situación económica de la isla, en base al quid pro quo de una democratización pari passu de su sistema político.

Sr. Gobernador Falcón: Como Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica apelo a su sinceridad como demócrata para que coopere con los amantes de la democracia y de los derechos humanos del hemisferio en lo que debe ser el pronto retorno de Venezuela al grupo de países donde prevalece el estado de derecho.

 

Con mis mejores saludos,

 

Barack Obama

La posición Capriles y la posición López por Gustavo Coronel

HCLL

 

Pienso que un cambio político real y efectivo en Venezuela requerirá de movilización social y de la imparcial pero implacable aplicación de justicia

 

En Venezuela podría existir un cambio de gobierno sin que exista un cambio real. Ello sería así si en el proceso no hay intensa movilización social y si no se aplica la justicia transicional. Creo que la diferencia entre las oposiciones, una que limita el cambio al proceso electoral y otra que pide el cambio basado en el rechazo ético de lo que representa el actual régimen, está esencialmente basada en sus apreciaciones sobre estos dos componentes mencionados. Para facilitar la discusión del tema llamaría a las dos posiciones: la posición Capriles y la posición López. Yo comparto esta segunda posición pero creo deseable tratar de comprender ambas con la mayor imparcialidad posible.

 

opinan los foristas

 

Creo que las dos posiciones se insertan dentro de la mejor tradición democrática venezolana. La posición Capriles es la de buscar una alternancia en el poder político a través del proceso electoral. Así ocurrió en Venezuela durante mucha de la segunda parte del siglo XX, hasta el punto de que Venezuela se convirtió en una muestra de democracia hemisférica digna de imitación. La posición López es la de restituir la democracia venezolana a través de un proceso de intensa movilización social, habida cuenta de que ella se encuentra abiertamente quebrantada. Así ocurrió en 1958, cuando la nación se sacudió la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

 

Hoy en día estamos ante una situación de crisis política, económica y social frente a la cual la oposición reacciona de manera diferente, de estas dos maneras principales:

 

La posición Capriles

 

La posición Capriles ve la situación venezolana como una de crisis que puede resolverse mediante la aplicación de la receta electoral, rechazando la movilización social porque ella puede conducir a la violencia. Por ello quienes la apoyan estarían dispuestos a acudir a un diálogo con el gobierno, promovido por instancias internacionales como UNASUR, con el objetivo de lograr una normalización del clima político y social que permita llegar a elecciones en paz. Así lo ha pedido Capriles en carta a José “Pepe” Mujica, encargado de la presidencia del organismo. Creo que todos estarán de acuerdo en que un diálogo, para ser exitoso, casi siempre debe conducir a un intercambio de concesiones.

 

Esto, entre otros problemas de índole ética, pone en peligro la aplicación correcta de la justicia. Algunos miembros destacados de la posición Capriles, incluyéndolo a él mismo, han manifestado explícitamente su rechazo a la posición López. Uno de ellos, Ramón José Medina, llegó a decir que no tenían planteado hacer nada para sacar a López de la cárcel porque él tenía la culpa de estar allí. Otro, Julio Borges, ha dicho que su partido no había ni siquiera considerado firmar el documento de transición que hoy en día constituye el planteamiento principal de la posición López. Quienes forman este grupo ven a los miembros de la posición López como radicales, peligrosos para la estabilidad política del país.

 

La posición López

Quienes abogan por esta posición piensan que la crisis venezolana ha durado demasiado y que cada día que pasa se hace intolerable. Este sentimiento de frustración ciudadana los lleva a plantearse el aceleramiento de la salida del poder del régimen actual en base a una intensa movilización social, pidiendo la renuncia del actual encargado de la presidencia, a quien consideran ilegítimo (como también lo consideró en algún momento la Posición Capriles, posición luego abandonada). La movilización social, alegan, no tiene por qué ser confundida con una posición golpista, sino que está perfectamente encuadrada dentro de la constitución. Esta posición no rechaza el proceso electoral sino que añade a esa alternativa otras alternativas de protesta y lucha ciudadana.

 

La movilización social tiene riesgos, tal y como se vio en enero-febrero del año pasado y se está viendo de nuevo hoy. Pero ese riesgo es el que corren todos quienes a través de la historia han insurgido en contra del abuso de poder. Para quienes apoyan esta posición la espera inevitable que acompaña al proceso electoral es inaguantable, dado que el país se desangra material y espiritualmente cada día. Algunos miembros del grupo que apoyan esta posición han llegado a considerar la posición Capriles como colaboracionista, blandengue, casi como parte del sistema perverso que hoy acogota al país. Desde esta posición se piensa que la violencia en Venezuela es ya inmensa, como lo prueban los muertos cada año, una violencia crónica más que aguda.

 

¿Qué hacer?

 

Lo que parece indudable es que las dos posiciones no son incompatibles. Tanto la movilización social como el voto son alternativas válidas para promover el cambio de régimen y pueden aplicarse en combinación. Sin embargo, la situación actual de Venezuela requiere, en mi criterio, una dosis mayor de movilidad social y confrontación que de conciliación y diálogo con un régimen que hace tiempo abandonó el camino democrático.

La posición Capriles sería la más cónsona para un país en el cual prevalezca la normalidad política, en la cual el gobierno de turno juegue con las cartas de la democracia, al igual que la oposición. Esto no es lo que sucede en Venezuela hoy en día. El régimen actual es corrupto, ilegítimo, represivo y profundamente anti-democrático. Las pruebas de esto abundan. Parecería demasiado ingenuo pensar que está dispuesto a jugar limpio hoy, después de 16 años de jugar sucio. Solo quienes no quieren ver pueden seguir pensando así.

La carta que juega la posición Capriles es más estratégica que ética. Se basa en que las posibilidades de asumir el control de la Asamblea Nacional son tan buenas que vale la pena aceptar todos los abusos y las humillaciones a fin de lograr ese objetivo. Por ello no desean arriesgar llegar allí. La carta que juega la posición López es más ética que estratégica. Se basa en el deber ciudadano de insurgir, a todo riesgo, en contra de un régimen represivo y dictatorial, hasta llegar a estar involucrado seriamente en el tráfico de drogas. ¿Cómo dialogar con gente así? ¿Cómo seguir esperando y correr el riesgo de convertirse insensiblemente en parte de un sistema tan perverso? ¿Cómo asistir impasibles ante la muerte lenta de la nación?

En las posiciones Capriles y López existen intereses nacionales de alto orden e intereses particulares de segundo orden. Es inevitable que ambos grupos contemplen la posibilidad de llegar al poder y cada grupo desearía llegar primero. No puedo saber dónde está la verdad en cada posición. Pero el ejemplo de sacrificio de su tranquilidad y de su seguridad personal que dan los integrantes de la Posición López me parece indicativo de una actitud de genuino interés nacional. Las actitudes de la Posición Capriles son mucho más cautelosas y estudiadas pero ello pudiera ser el reflejo de su actitud predominantemente estratégica.

 

El propósito fundamental no debe ser un simple cambio de liderazgo político sino de sistema político

 

El acto electoral generalmente determina un cambio en el liderazgo político mientras la movilización social y la aplicación de justicia a los criminales en función de poder deberían más eficaces en lograr un cambio de régimen o sistema político. Lo que ha sucedido en Venezuela desde 1999 ha sido la aniquilación de la democracia y su reemplazo por una autocracia corrupta y militarizada, realmente de corte fascista. No bastará con cambiar a Maduro por López o por Capriles si no se desmonta el aparato represivo y corrupto construido durante los últimos 16 años. Por ello, la transición no puede ser “pragmática”, entendida como un borrón y cuenta nueva y como acomodos entre el viejo y el nuevo liderazgo. Hay un grupo de 400-600 miembros prominentes del sistema de gobierno que ha existido durante estos años que deberán ser enjuiciados en proporción a sus crímenes. No hacerlo sería barrer la basura debajo de la alfombra e invitar a su pronta reaparición en función de gobierno.

Las grandes masas deberán ser educadas para la democracia y ése es un proceso largo y perseverante La correcta aplicación de la justicia es parte integral de ese proceso. Si se quiere construir un país razonablemente honesto y transparente no puede haber impunidad. Más aún: la aplicación de la justicia a los violadores de derechos humanos es un asunto de derecho internacional, frente a cuyo imperio la soberanía nacional pasa a un segundo plano. El Estatuto de Roma, el Tribunal Internacional de La Haya, tendrían un papel que jugar en la aplicación de la justicia en la Venezuela post-chavista, precisamente porque se teme que acomodos políticos domésticos puedan dar a los criminales una salida fácil. En ese sentido es deseable que se pongan al día los esfuerzos que han desarrollado en el pasado Diego Arria y otros compatriotas.

Este debate de fondo y de altura es fundamental pero aún no ha comenzado en una Venezuela que apenas sobrevive día a día. Lo que es grave es que este clima de inestabilidad y polarización extremas es aprovechado por políticos latinoamericanos deshonestos, como Samper, Mujica y algunos cancilleres de los países miembros de UNASUR (el de Ecuador es especialmente cínico) para fragmentar la oposición, dividirlos entre buenos y malos y hacerle el juego a la barbarie chavista en el poder.

 

Gustavo Coronel 

 

 

Ene 05, 2015 | Actualizado hace 5 años
 El viaje del limosnero por Gustavo Coronel

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La caída de los precios del petróleo obliga al régimen a buscar el dinero por todas partes. Cuando Maduro le preguntó a Rafael Ramírez por los reales que debía tener guardado para estos casos de necesidad,  no hubo respuesta. Lo despidieron pero ello no hizo aparecer el dinero. La maquinita de hacer billetes del Banco Central se recalentó, no dio más porque es una espada de doble filo que genera horrorosa inflación, la que el limosnero llama inducida. Cuando acudieron a los bancos internacionales se encontraron con que esos bancos no querían prestar dinero a un país al borde de la cesación de pagos. El Fondo Monetario Internacional les imponía condiciones que significarían la muerte de la mal llamada revolución bolivariana.

Entonces, qué hacer? Castro instruyó al limosnero: “Vete a China, es tu último recurso. Lo único que te queda es pedir más dinero prestado a ese país”.

Venezuela ya le debe unos $60.000 millones a China, país que tiene enormes problemas económicos y ambientales propios, pero todavía tiene mucho dinero en los bolsillos. De manera que el limosnero llamó a su amanuense principal y le dijo:

“Villeguitas, prepárame el avión y un comunicado bien bueno, que diga que voy para China y para países de la OPEP, a luchar por la integración mundial que inició nuestro comandante eterno, que se yo, algo que suene a estadista”.

“Y los avisos económicos que usted prometió, Presidente”?  Le preguntó el amanuense.

“Olvídalo, chico. Tengo que ir a buscar la plata primero”.

De manera que desde anoche el limosnero está volando  para China, a pedir otra ayudita que termine de hipotecarle a China la Faja Chávez Frías que se ha quedado fría y los recursos minerales del país, incluyendo las minas de oro de Guayana, las cuales solo sirven para pasar de mano en mano, no para producir oro.   Con la soberanía política en manos cubanas y la soberanía financiera en manos chinas, Venezuela es hoy un país degradado, reducido a los niveles inferiores del desarrollo, junto con Haití y los países africanos, con los cuales compite las últimas posiciones en competitividad, transparencia, gobernabilidad y libertades., todo ello mientras  Ernesto Samper y José Antonio Gil Yépez piden un diálogo con la pandilla de malhechores que ha causado el derrumbe.

Este viaje de Maduro a China y quien sabe a qué otros países que tienen dinero es una evidencia más del desastre nacional causado por la pandilla de ladrones e incompetentes que tiene 16 años en el poder.  Venezuela anda hoy por el mundo en plan de limosnera, representada por un personaje de comiquitas, con la mano extendida en búsqueda de quien le “zumbe algo” para sobrevivir políticamente por algún tiempo más. El limosnero pide limosnas, endeuda más al país para continuar regalando petróleo a Cuba y otros países del Caribe y para mantener programas sociales que no constituyen una solución efectiva contra la pobreza.

Ya no se trata de mantener la “revolución”. Esa es una palabra gastada, la cual nunca sonó genuina pero ahora suena grotesca. Lo que existe hoy es un caos en el cual se mueven, ansiosos de raspar la olla, militares narcotraficantes, banqueros mafiosos y contratistas insaciables, en plan de llevarse al exterior lo que puedan antes del colapso final.

En 16 años el régimen chavista regaló, se robó o despilfarró unos dos millones de millones de dólares. Es decir: un dos acompañado de 12 ceros. Con ese dineral se compró una leyenda frágil y vulgar llamada socialismo del siglo XXI entre la multitud de parásitos latinoamericanos, grupos terroristas y  adulantes del primer mundo. Hoy, cuando el dinero se ha esfumado, el régimen está abandonado por quienes lo exprimieron y el heredero del difunto se encuentra hoy sin dinero, sin ideas, sin apoyo, objeto de burlas y desprecio.

Regresará o se quedará por allá? Esto último quisiera él, pero no hay país que lo reciba.