Prensa Codhez, autor en Runrun

Jul 30, 2020 | Actualizado hace 2 meses
Emergencia sanitaria se agudiza en el Zulia
La situación se ha agudizado por la proliferación de los casos de Covid-19

La Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez) publicó el boletín de junio 2020 que documenta los hechos más destacados en materia de la situación del derecho a la salud y acceso a los servicios de asistencia sanitaria de la región. En el mes de junio abundaron las denuncias e incertidumbre sobre la capacidad del sistema público nacional de salud para atender la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19.

 La crisis del sistema público de salud en la región, si bien ha sido un constante tema de preocupación para las organizaciones de derechos humanos, en estos últimos tres meses, Codhez advierte que esta situación se ha agudizado por la proliferación de los casos de Covid-19, sin dejar a un lado las otras patologías que también resultan desatendidas. En medio de esta crisis los más afectados son las personas enfermas y el personal sanitario.

Deficiencia de servicios hospitalarios

 Según las cifras oficiales, el Zulia cierra junio con 1.033 personas contagiadas, lo que supone un aumento en el número de contagios de 865,42% en comparación con mayo. De esta forma, en junio el Zulia se convirtió en el estado con mayor número de casos comunitarios, y el segundo con más personas contagiadas por Covid-19 en el país, después de Apure.

 Desde el comienzo del estado de alarma por la presencia de Covid-19 en el país, el gobierno nacional determinó que el Hospital Universitario de Maracaibo fungiría como centro centinela para la atención priorizada de las personas contagiadas en la región. Si bien es el centro médico más grande de la región occidental, en la actualidad presenta déficit de personal de salud y en el número de camas necesarias.

 En este centro persisten las fallas de suministro de agua potable, continuando la dependencia del servicio de camiones cisternas. Además, según el Colegio de Médicos del Estado Zulia, el hospital centinela solo dispone de 14 camas operativas en la Unidad de Cuidados Intensivos, y conforme a información de algunos trabajadores, cuenta con 12 ventiladores respiratorios.

 En este contexto proliferan las denuncias públicas de familiares y personas recluidas ante la ausencia de personal sanitario, la falta de atención, y a principios de mes, el fallecimiento de una persona, cuyo cuerpo permaneció por horas postrado en una cama.  Para el levantamiento de los fallecidos debe utilizarse un traje especial de protección NBQ, y en casos como este, el levantamiento tardío de los fallecidos se debe al retraso del envío de estos trajes por parte de las autoridades competentes.

Asimismo, trascendieron reportes de personas recluidas que decidieron abandonar, sin autorización médica, el centro hospitalario. Por otro lado, hubo información por parte de trabajadores sanitarios sobre la muerte de varias personas con síntomas de Covid-19, pero en cuyas actas de defunción se describen muertes por neumonía o enfermedades respiratorias.

Igualmente, se anunció la habilitación de 15 hoteles ubicados en Maracaibo y en San Francisco para el aislamiento de personas contagiadas pero asintomáticas. En estos albergues, como es el caso de un hotel en Tía Juana, municipio Simón Bolívar, la escasa comida poco balanceada y nutritiva que les proporcionan llega a deshora —desayunan a las 11:30 am y almuerzan después de las 4:00 pm—, la falta de aire acondicionado y la nula iluminación en las habitaciones, obligan que los familiares, con pocos recursos económicos disponibles, deban encargarse de llevarles todo lo necesario durante este confinamiento.

Personal de salud en riesgo

Mediante un comunicado, la junta directiva del Colegio de Enfermería del Estado Zulia, alertó sobre los riesgos para el personal de enfermería que se encuentra en una situación de vulnerabilidad ante la ausencia de controles y protocolos de protección indispensables.  Igualmente, la junta directiva del Colegio de Médicos del Estado Zulia, en un comunicado de 22 de junio, hizo un llamado de alerta roja sobre la situación de la pandemia en la región.

Durante los últimos días de junio se denunciaron contagios y fallecimientos de varios trabajadores de salud. El 25 de junio se informó de 5 fallecimientos de médicos asociados a Covid-19, todos trabajadores activos en centros de salud de Maracaibo. Además, 4 se encontrarían en unidades de cuidados intensivos, mientras que otros 47 estarían recluidos en moteles o en sus casas.

Al respecto, la Presidenta del Colegio de Médicos del Estado Zulia denunció que en la estadística oficial nacional de muertes no se han incluido los 5 médicos fallecidos en el Zulia, aseverando que “hay un subregistro importante criminal”.

 El 29 de junio la Presidenta del Colegio de Enfermería del Estado Zulia, Hania Salazar, denunció que recibió una citación por parte del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), para declarar el día 30 de junio, sin que se precisara razón o motivo alguno. Salazar había advertido en varias oportunidades los riesgos que enfrentaba el personal de enfermería que no contaba con los equipos de bioseguridad necesarios.

Desatención a las personas con enfermedades crónicas

En este boletín, Codhez reitera que persisten los obstáculos para la atención prioritaria de las personas con enfermedades crónicas. Es el caso de las casi 140 personas que requieren diálisis en el Hospital Universitario de Maracaibo, y que debido a su condición presentan mayor vulnerabilidad en caso de contagio.

Reiteradamente han solicitado su traslado a otros centros de salud para ser dializados en entornos seguros y libres de contagio por Covid-19, pero siguen sin recibir respuesta sobre ello. A la par, deben sortear las dificultades para trasladarse a sus centros de tratamiento debido a las pocas garantías que se ofrecen para su transporte, y en el caso de los pacientes de Maracaibo, la desatención en las estaciones de servicio para surtir combustible.

 

Consulta el boletín Junio 2020 sobre la Situación General de los Derechos Humanos en el Estado Zulia 

En Maracaibo, los precios son más caros que los oficiales
Los resultados evidencian un aumento de 38% en relación con los precios acordados por el gobierno nacional

La Comisión para los Derechos Humanos del estado Zulia (Codhez) publicó los resultados del monitoreo de precios de alimentos en Maracaibo, correspondientes a la primera quincena de julio.

En los primeros quince días de julio, luego de más de dos meses de haberse dictado la lista de precios acordados por parte del Ejecutivo nacional, el alza acelerada de los costos de los alimentos y el alto costo de la vida continúan siendo dos factores perjudiciales para la alimentación de los marabinos. Por tanto, dichas medidas lejos de beneficiar al pueblo, han sido ineficaces.

Además, durante esta quincena, se extendió por cuarta vez el Estado de Alarma por la emergencia sanitaria, con algunas flexibilizaciones en ciertos sectores comerciales e industriales de la gran mayoría del país, excluida la región zuliana.

Por esta razón, las medidas de limitación de tránsito y horarios de funcionamiento de los establecimientos de venta de alimentos se mantienen incólumes, así como la ausencia de decisiones efectivas, viables y contundentes por parte de las autoridades que permitan garantizar, en medio de la emergencia sanitaria por COVID-19, el oportuno y permanente acceso a los alimentos básicos por parte de la población, con especial atención para los grupos más vulnerables como niñas, niños y adolescentes, personas adultas mayores, y con enfermedades crónicas.

Este estudio de precios de alimentos se realizó en establecimientos de la ciudad de Maracaibo entre los días 12 y 15 de julio. Los resultados generales evidencian un aumento en promedio de +8% de los precios de los alimentos monitoreados por Codhez que, a su vez, reflejan una diferencia por encima de +38% en relación con los precios acordados por el gobierno nacional.

Los productos como los cortes de carnes de res y el pollo en sus distintas presentaciones tuvieron incrementos en sus precios en comparación con la quincena anterior. El corte de primera de la carne de res se ubicó en Bs. 970.912,86, es decir, +14% más costoso que el precio monitoreado a finales de junio. El corte de segunda se ubicó en Bs. 821.200,91, lo cual representa también +14% por encima del precio monitoreado en la segunda quincena de junio.

Por su parte, el precio del pollo entero, regulado en Bs. 292.793,20, para esta primera quincena de julio se encontró en Bs. 396.105,33, es decir, +35% más que su precio regulado. La pechuga de pollo fue uno de los rubros proteicos con mayor aumento, en específico +31% más que la quincena anterior, pues su precio promedio es de Bs. 734.600,00 por kilogramo.

En el caso de los granos, las arvejas experimentaron una baja de -18% y los frijoles en -6%. No obstante, los precios del mercado siguen estando por encima de sus precios regulados, en +71% y +15%, respectivamente. El precio promedio de las lentejas es de Bs. 410.225,00, +64% más que su precio regulado.

Por su parte, el kilo de cebolla aumentó +49%, con un precio actual de Bs. 267.453,71 y, a su vez, el kilo de tomate aumentó +40%, con un precio de Bs. 196.654,75.

Entre tanto, el cartón de 30 huevos pasó de Bs. 576.511,76 a Bs. 601.558,82, mientras que su precio regulado fue fijado en 624.863,54. En este caso, en el mercado se encuentra -4% más económico.

El queso blanco semiduro tuvo una pequeña baja de precio (-2%), encontrándose en Bs. 768.396,06, es decir, 192,10% del salario mínimo vigente. También, la harina precocida de maíz (+6%), la pasta (+25%), y el arroz blanco (+4%), presentaron aumentos en sus precios.

En esta oportunidad se monitoreó el precio del pan francés, tanto por unidad como por kilogramo. La unidad de pan francés se sitúa en Bs. 18.661,62, con una variación de +236,97% al compararlo con su precio en el mes de febrero de este año. El kilogramo de pan francés en promedio cuesta Bs. 266.978,75, representando 67% del salario mínimo vigente, y refleja un aumento de +195,44% en comparación con el monitoreo de febrero pasado.

Medidas a corto plazo que aseguren el acceso a los alimentos

Para esta quincena, la canasta Codhez, que comprende el conjunto de 21 precios de alimentos básicos monitoreados, se ubicó en Bs. 9.418.955,23, lo cual representa, conforme a una tasa promedio de Bs. 215.000,00/USD, un total de 43,81 USD. Esta tasa promedio, ubica al salario mínimo mensual (Bs. 400.000,00) en un ínfimo ingreso de 1,86 USD al mes.

Dada la incongruencia entre el salario mínimo y la realidad de precios en los mercados marabinos, Codhez insiste en su exigencia al Estado venezolano, en el cumplimiento de su obligación de asegurar la disponibilidad suficiente y estable, así como el acceso oportuno y permanente de alimentos sanos, nutritivos y de calidad para todos los venezolanos, sin discriminación alguna.

Igualmente, la organización de derechos humanos exhorta al Estado venezolano a la aplicación de medidas a corto plazo que permitan formular, diseñar, ejecutar y supervisar políticas alimenticias con miras a la producción interna de alimentos, que, conforme al artículo 305 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, es considerada de interés nacional y fundamental para el desarrollo económico y social.

Jul 10, 2020 | Actualizado hace 2 meses
Hogares en Mara adoptan estrategias de sobrevivencia
Codhez publicó los resultados del tercer sondeo sobre consumo de alimentos y seguridad alimentaria en el Zulia

La Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez) publicó los resultados del tercer sondeo sobre consumo de alimentos y seguridad alimentaria en el Zulia durante la cuarentena por la emergencia sanitaria debido a la pandemia. Este sondeo fue realizado durante los días 14 al 21 de junio y refleja los resultados obtenidos en los municipios Cabimas, Lagunillas, Mara, Maracaibo y San Francisco.

En este reporte la organización no gubernamental hace referencia al consumo diario y semanal de alimentos, estrategias de sobrevivencia, y hábitos de compra de alimentos.

Pasta, arroz y arepas

En la sección del sondeo relativa a la marca de diversidad de dieta de la familia, que explora el contexto de las comidas diarias, y en específico, lo que se consumió en las 24 horas anteriores a dar respuesta al formulario, abunda el consumo de cereales en los cinco municipios de la región.

En los hogares de Cabimas, 96% indicó como respuesta predominante el consumo de cereales, es decir, de arepa, pasta, pan, arroz, harinas de maíz o trigo, entre otros (96%). En el sondeo realizado el pasado mes de abril esta tasa fue de 89%. Destaca, en segundo lugar, la tasa de consumo de granos (81%), cercana a la de Lagunillas (78%), y más alta en comparación con las de Maracaibo (52%), San Francisco (65%) y Mara (67%).

En Lagunillas, la respuesta predominante en el consumo de cereales se repite en 94% de hogares. En el pasado sondeo del mes de abril se reportó esta misma tasa.

En Mara, la respuesta predominante también fue el consumo de cereales (83%). En Maracaibo el consumo de este tipo de alimentos se mantiene en 94% de los hogares, destacando, además, el alto consumo de plátano y tubérculos (63%). Asimismo, en San Francisco preponderó la respuesta de alimentación con base en cereales en 92% de los hogares.

Sobre el consumo semanal de alimentos, los cinco municipios reportan, con algunas diferencias, predominio de cereales, plátano, tubérculos y granos en la dieta.

Estrategias de sobrevivencia persisten

Esta sección del sondeo de Codhez se refiere a la indagación sobre las adaptaciones que las familias experimentan para acceder a los alimentos cuando no tienen suficientes recursos o dinero para adquirirlos, con el objetivo de determinar el índice de estrategias de afrontamiento.

Al explorar sobre las estrategias que adoptan las familias de Cabimas para acceder a alimentos, Codhez apunta que 62% sobrepasa el umbral de adaptaciones negativas extremas, mientras que 23% presenta inseguridad alimentaria, 11% está en riesgo de padecerla, y apenas 4% se encontraría en una situación normal.

Comer solo una vez o no comer nada durante todo el día es una situación que declaró presentarse al menos una vez en la semana en 46% de hogares: en 31% de una a tres veces por semana, y en 12% de cuatro a seis días. Pedir alimentos prestados es un hábito que se reportó en 62% de hogares, mientras que 46% afirmó comer dependiendo de la ayuda de vecinos, amigos y/o familiares en el país.

En el caso de los hogares en Lagunillas 67% sobrepasa el umbral de adaptaciones negativas extremas, mientras que 22% presenta inseguridad alimentaria, y 11% estaría en una situación normal. Se reportó que 44% de los hogares depende de la ayuda de familiares en el exterior para adquirir alimentos y, en específico, 44% de hogares a diario se ve obligado a gastar sus ahorros para comprar alimentos.

Sobre los hogares en Maracaibo, se registra que 60% sobrepasa el umbral de adaptaciones negativas extremas, mientras que 14% presenta inseguridad alimentaria, 13% está en riesgo de sufrirla, y 13% estaría en una situación normal. En San Francisco, 80% de los hogares supera el umbral de adaptaciones negativas extremas, mientras que 7,7% presenta inseguridad alimentaria, 7,7% está en riesgo de sufrirla, y 4,6% estaría en una situación normal.

 En Mara asumen estrategias de afrontamiento negativas

Sobre las estrategias que adoptan las familias de Mara para acceder a alimentos, Codhez indica que 50% sobrepasa el umbral de adaptaciones negativas extremas, mientras que 33% presenta inseguridad alimentaria, y 17% está en riesgo de sufrirla. Esto significa, en términos generales, que 100% de hogares experimenta serias dificultades para acceder a los alimentos, debiendo adoptar estrategias de sobrevivencia para mantener un consumo básico.

Comer solo una vez o no comer nada durante todo el día es una situación que declaró presentarse al menos una vez en la semana en 33% de hogares: en 17% de una a dos veces por semana. Pedir alimentos prestados es un hábito que se reportó en 67% de hogares, mientras que 50% afirmó comer dependiendo de la ayuda de vecinos, amigos y/o familiares en el país. Entre tanto, 8% señaló que su alimentación depende de la ayuda de familiares en el exterior.

Otras estrategias relacionadas a medios de vida que fueron reportadas son el gasto de ahorros en alimentos (100%), la venta o intercambio de bienes personales por o para comprar comida (67%), y el trabajo a cambio de alimentos (67%). En específico, 75% de hogares a diario se ve obligado a gastar sus ahorros para comprar alimentos.

Caminata por los alimentos

Sobre los hábitos de compra de alimentos, la mayoría de hogares de los municipios reportados lo hace entre una y tres veces por semana: en Cabimas es un hábito de 81% de los hogares; en Lagunillas 67%; en Mara también 67%; en Maracaibo 72%; y en San Francisco 57%.

Se destaca además que debido a la falta de transporte público y escasez de combustible, en San Francisco, 85% de las familias se traslada a pie para llegar hasta los establecimientos de venta de alimentos, en comparación con apenas 6% de ellas que reportó usar su vehículo. Entre tanto, en Mara 75% de las familias se traslada a pie para comprar alimentos. En Maracaibo esto lo hace 67% de las familias, en contraste con 26% de ellas que reportó usar su vehículo.

 Economía familiar cada vez más precaria

Como recomendaciones finales, Codhez resalta la fragilidad —en un contexto cada vez más precario— de la economía familiar para afrontar los gastos en alimentos que, además, concurren con la satisfacción de otras necesidades urgentes en el Zulia como el acceso al agua potable o medicamentos.

 A más de cien días después de haberse decretado el estado de alarma en todo el país, Codhez reitera la urgencia de un plan estratégico que dé respuesta inmediata y eficiente a la inseguridad alimentaria, con particular atención a las especificidades de las poblaciones más vulnerables.

 En este sentido, la organización de derechos humanos exhorta al Estado venezolano aceptar la cooperación internacional en tanto recurso disponible para garantizar el derecho a la alimentación adecuada, pues tiene la obligación, tanto constitucional como convencional, de hacer todo lo que esté a su alcance en aras de evitar el sufrimiento de la población.

91% de hogares en Zulia experimenta dificultades para acceder a alimentos
Familias de Cabimas, Lagunillas, Maracaibo y San Francisco sufren para alcanzar cierta diversidad en la dieta

La Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez) realizó el segundo sondeo sobre el consumo de alimentos en la región zuliana durante los días 10 al 17 de mayo para conocer la dieta de los zulianos, el consumo diario de alimentos, estrategias para su adquisición, entre otras situaciones relacionadas al acceso a la alimentación durante la cuarentena por COVID-19.

Al contrastar los resultados de este sondeo sobre las estrategias de sobrevivencia con los hábitos de consumo de alimentos, Codhez apunta que las familias de Cabimas, Lagunillas, Maracaibo y San Francisco, tienen graves dificultades para alcanzar cierta diversidad en la dieta a pesar de sus intensos sacrificios, que consisten en adoptar cambios en la calidad de la dieta, racionar las comidas, disminuir el número de personas que pueden comer en casa, o realizar alguna adaptación para lograr el acceso a los alimentos.

Al explorar sobre las estrategias que adoptan las familias de Cabimas para acceder a alimentos, Codhez observa que 89% sobrepasa el umbral de adaptaciones negativas extremas, mientras que 11% presenta inseguridad alimentaria.

En Lagunillas, 76% sobrepasa el umbral de adaptaciones negativas extremas, 6% presenta inseguridad alimentaria, y 18% está en riesgo de padecerla. En términos generales, ningún hogar en estos municipios estaría en una situación normal.

Por su parte, en Maracaibo 60% de los hogares sobrepasa el umbral de adaptaciones negativas extremas, mientras que 11% presenta inseguridad alimentaria, y 20% está en riesgo de sufrirla. Esto significa, en términos generales, que 91% de hogares experimenta serias dificultades para acceder a los alimentos, debiendo adoptar estrategias de sobrevivencia para mantener un consumo básico.

Apenas 9% de hogares estaría en una situación normal. En el caso de San Francisco, 70,6% sobrepasa el umbral de adaptaciones negativas extremas, mientras que 15,7% presenta inseguridad alimentaria, y 9,8% está en riesgo de sufrirla. Es decir, 96,1% de hogares debe adoptar estrategias de sobrevivencia para mantener un consumo básico de alimentos.

El sondeo realizado a través de un formulario online indica que se ha intensificado el sacrificio de los hogares pero no mejoran los índices de diversidad alimentaria y de puntaje de consumo de alimentos. En el primer sondeo realizado por Codhez del 19/26 de abril, 79% de los hogares en Maracaibo debió adoptar estrategias de sobrevivencia para consumir alimentos.

Alimentos en Maracaibo aumentaron 42% pese a la regulación
Los cortes de carnes de res fueron de los rubros que en promedio tuvieron mayor aumento esta última quincena

La Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez) presentó el monitoreo de precios de alimentos de la segunda quincena de abril en Maracaibo.

Los alimentos aumentaron 42% en promedio, sumándose a la crisis de los servicios públicos y al confinamiento por la cuarentena colectiva y social, empeorando la cotidianidad de los zulianos.

En las últimas semanas, el gobierno nacional anunció medidas de fiscalización y ocupación de algunas empresas productoras y distribuidoras de alimentos, causando preocupación entre la población ante un posible escenario de desabastecimiento.

De igual forma, el 27 de abril se informó de la regulación de precios de algunos artículos alimenticios cuyos montos establecidos por el gobierno nacional fueron fijados en bolívares y petros, mientras que el Ministerio para el Proceso Social del Trabajo estableció un ajuste en el salario mínimo mensual de Bs. 400.000,00, con vigencia a partir del 1° de mayo, que equivale a apenas USD 2,34, según la tasa de cambio de Bs. 171.072,85 estimada por el Banco Central de Venezuela para el 27 de abril.

El kilogramo de pollo entero alcanzó un precio en el mercado de Bs. 382.391,67, en tanto que según la regulación impuesta por el gobierno nacional el precio debe ser de Bs. 279.360,88, representando una diferencia de 37%.
 
Los cortes de carnes de res fueron de los rubros que en promedio tuvieron mayor aumento esta última quincena. El corte de primera pasó de Bs. 543.050,00 a Bs. 805.320,86; el corte de segunda de Bs. 434.900,00 a Bs. 757.030,00; y la costilla que tenía un precio de Bs. 268.700,00 alcanzó los Bs. 388.516,67. Estos precios de mercado también superan los publicados por el gobierno nacional: 24% en el caso del corte de primera, 27% en el de corte de segunda, y 4% en el de la costilla de res.

Otros productos proteicos, como el cartón de 30 huevos alcanzaron un precio promedio de Bs. 691.997,33. A la par, el precio de este último también fue regulado por el gobierno nacional en Bs. 596.197,00.

En estas circunstancias, Codhez reitera su llamado al Estado venezolano para que cumpla la obligación constitucional de satisfacer las necesidades básicas de toda la población con especial énfasis, el derecho a una alimentación nutricional, completa y balanceada, máxime en el contexto de estado de alarma en el que nos encontramos.

Codhez exhorta al gobierno a garantizar acceso a alimentos en medio de pandemia
5 de cada 10 hogares de Maracaibo, adquieren sus alimentos todos los días

 

En atención a la cuarentena colectiva anunciada por el gobierno de Nicolás Maduro, que implica la suspensión de actividades laborales y educativas, desde la Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez) se exhorta al Estado venezolano a garantizar el acceso y la disponibilidad de alimentos adecuados y suficientes para los habitantes de la región zuliana.

Ante la confirmación de casos positivos de Covid-19 en el país y la declaración del Estado de Alarma previsto en el artículo 338 de la Constitución de la República, el Estado debe establecer los mecanismos idóneos para la provisión y el acceso a los alimentos, garantizando el abastecimiento de los mercados de la región y, eventualmente, mediante su distribución directa sin discriminación alguna.

Codhez alerta que la emergencia por la pandemia del Covid-19 puede intensificar la inseguridad alimentaria de la población zuliana debido a las dificultades para alimentarse que, como se ha advertido desde hace unos años, se derivan del alto costo de los alimentos y su escasez.

Un gran porcentaje de la población marabina, 5 de cada 10 hogares de Maracaibo, compra sus alimentos todos los días de acuerdo con el último estudio de seguridad alimentaria realizado por la organización no gubernamental. Por ello, contar con reservas de alimentos para una cuarentena no es una realidad que aplique en muchas familias marabinas. 

De acuerdo al último monitoreo de alimentos realizado por la organización en la primera quincena de marzo, los granos incrementaron su precio en +14%, el queso blanco semiduro +13%, y los cortes de carnes de res +7%, respecto de la quincena anterior. Esta tendencia al aumento de precios es visible en el comportamiento del precio del kilo de queso. Para agosto de 2019 su costo equivalía en bolívares a USD 2,55 y para esta quincena de marzo, su equivalente en bolívares es de USD 5,18.

Entre tanto, adquirir productos como la leche líquida y en polvo puede significar gastar más de lo que se percibe con el salario mínimo vigente. Solo el precio promedio de un kilo de leche en polvo se ubica en Bs. 870.643,91, lo que representa más de cuatro salarios mínimos.

Durante el periodo de cuarentena anunciado por las autoridades gubernamentales venezolanas es necesario que tanto niños, como adultos mayores y toda población en situación de vulnerabilidad, pueda acceder a productos que le permitan disfrutar de una alimentación adecuada.

Asimismo, en medio de la declaración de alarma por la Covid-19, Codhez insta a las autoridades gubernamentales a garantizar la distribución de agua potable en todos los sectores de la región, así como asegurar condiciones de transporte adecuadas, sobre todo para las personas que requieran trasladarse a centros de asistencia hospitalarios, tomando en cuenta la aguda escasez de combustible.

La alimentación adecuada, el acceso al servicio de agua potable y de atención médica de calidad son derechos humanos cuya interdependencia es notable en las circunstancias actuales. Es momento que el Estado venezolano mueva toda su capacidad para responder de manera adecuada y efectiva ante este nuevo desafío que se presenta para el país y evitar la propagación del virus en la región, en procura de la salud y el bienestar de los zulianos.

Marabinos no están consumiendo carnes rojas ni blancas

La Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia hizo un monitoreo de los precios de los alimentos en la ciudad. El pollo, la carne, los huevos y el pan son los productos que más subieron de precio.

La Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez) hace un monitoreo cada quincena en Maracaibo, estado Zulia, para mostrar disponibilidad y precios de los alimentos. En el último estudio, que presentaron para los días 14 y 15 de agosto, se muestra que el precio de la pechuga de pollo con hueso aumentó 81% en apenas 15 días, indica El Pitazo.

Hasta esta semana, por un kilo de pechuga de pollo hay que pagar 43.020 bolívares. Lo mismo sucedió con el precio del muslo de pollo, que subió 60% de acuerdo con Codhez. El kilo está en los mercados y los supermercados en 39.240 bolívares; mientras que por un kilo de carne de primera hay que pagar 37.629.

Con estas cuentas, el informe de Codhez precisa que los marabinos no están consumiendo carnes ni rojas ni blancas porque se les hace cuesta arriba adquirir estos productos. “El acceso a las proteínas es cada vez más limitado con el salario mínimo vigente, que resulta insuficiente para comprar más de un producto de la cesta alimentaria”.

El salario diario que se gana un marabino no alcanza ni para comprar un cartón de huevos. El monitoreo de los precios destaca “el incremento del precio de huevos por unidad, que asciende a 125%. En la última quincena de julio, se podían adquirir, en promedio, por Bs. 1.162,50, pasando ahora a costar Bs. 2.610,00”.

EL PASADO miércoles, 17 de julio, la Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia realizó el taller ¿Cómo difundir violaciones a los derechos humanos?, dirigido a activistas y organizaciones de la sociedad civil con interés en realizar labores de documentación y difusión sobre la situación de derechos humanos en la región.

La actividad de formación estuvo dirigida por Gabriela Buada, coordinadora de la ONG Caleidoscopio Humano y contó con la participación de distintas organizaciones regionales como Azul Positivo, Transparencia Venezuela Capítulo Zulia, Venezolanos en Acción, Rehabilitarte, La Papelera Tiene Hambre, Ciclovías Maracaibo, entre otras.

Entre los aspectos a considerar por la organizaciones de derechos humanos, Buada destacó la importancia de respetar el espacio de las víctimas y dejar a un lado las actitudes que solo buscan atención y el protagonismo. “Hay que tomar en cuenta a la víctima y preguntarnos si es oportuno difundir su caso o si debemos trabajar por debajo de la mesa para obtener soluciones”.

La activista también compartió varias apreciaciones sobre el manejo comunicacional de las situaciones de derechos humanos en Venezuela y la necesidad de utilizar un lenguaje no estigmatizante y discriminatorio. “No se utiliza la palabra enfermo para calificar a una persona, eso estigmatiza; no se dice diáspora, en Venezuela existe una migración forzada”.

El taller forma parte de las actividades de formación que realiza Codhez para la promoción de los derechos humanos en la región. La organización busca brindar las herramientas que necesitan los ciudadanos para la defensa de sus derechos y el acompañamiento conjunto en la exigencia de mejores condiciones de vida para todos en el contexto de la emergencia humanitaria compleja que vive el país.