César Miguel Rondón, autor en Runrun

Mar 14, 2017 | Actualizado hace 3 años
Se acabó el pan, por César Miguel Rondón

Pan

 

“Le digo a Dios con humildad. Dios Santo. Tú sabes de mi humildad. El único que puede llegar a la meta de 3 millones y más viviendas es Nicolás Maduro Moros, más nadie lo haría”. Eso lo dice este señor Maduro Moros en una cuña que transmiten con insistencia en TVES. En primer lugar, alguien que le hable a Dios es cualquier cosa menos humilde. Mira Dios, aquí entre tú y yo, el único que puede etcétera, etcétera… ¿Cómo se toma en serio a alguien que suelta semejante fanfarronería? Es difícil.

Ayer se cumplió el primer aniversario de los CLAP. El mismo Maduro Moros dijo: “Ya Venezuela está preparada en las condiciones en que estamos para que, si el petróleo cae a 20, Venezuela va a seguir avanzando en la recuperación económica, productiva, distributiva, gracias al milagro de los CLAP, gracias a eso estamos preparados”.

¿Qué son los CLAP? Ayer Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, los definió así: “Hoy los CLAP cumplen un año y representan el fracaso de las políticas de este gobierno en materia de alimentación. En los CLAP hay corrupción en la compra de productos importados con dólares a 10 bolívares, en el transporte de los mismos, en su distribución y luego en la reventa. No son una solución al hambre, son un instrumento para el enriquecimiento de pocos dentro del oficialismo. Es injustificable que después de la gran cantidad de recursos que ha entrado por concepto petrolero el plan de alimentación nacional sea una bolsa de comida. La escasez es de 90%, el índice de desnutrición ha subido y hay niños muriendo por eso en todo el país. Y la inflación es la más alta del mundo. Los CLAP fracasaron, pero siguen ahí para enriquecer a unos corruptos y someter a los venezolanos”.

Recordemos que, cuando se habla de los CLAP, todos los productos que contienen las bolsas o cajas son mexicanos. De manera que en México están todos muy contentos porque Nicolás Maduro está favoreciendo a la industria mexicana en lugar de la venezolana. Y hablando de industrias venezolanas, hoy El Nacional publica: “8.000 industrias cerraron en 18 años de gobierno de Chávez y Maduro”. Según Juan Pablo Olalquiaga, presidente de Conindustria, la economía la maneja gente incompetente para el nivel de responsabilidad que tienen”. Le agregaría al calificativo incompetente el de gente extremadamente corrupta.

Volviendo a los CLAP, cuando Borges habla del enriquecimiento de unos cuantos enchufados, recordemos a Samark López Bello –el supuesto testaferro de Tareck El Aissami, según el Departamento del Tesoro– quien, con dólares preferenciales, tiene el negocio redondo y milmillonario de armar los paquetes CLAP.

Maduro tiene una idea muy peculiar del ejercicio de gobierno: para él gobernar es guerrear, y ayer decretó una nueva guerra: la guerra del pan. ¡Vaya una épica, ni Leonidas en el paso de las Termópilas! Titula Notitarde, en Valencia: “Expropiarán las panaderías que incumplan regulaciones. Para la guerra del pan, el Ejecutivo presentó una táctica: expropiará los establecimientos que comercialicen este rubro porque incumplen con la regulación”. El Nacional: “Panaderías deberán usar 90% de la harina para canilla y pan francés”. “Vamos con todo para neutralizar a las mafias. ¡Que se acabe la guerra contra el pueblo!”. Ahora el panadero es un mafioso, según Maduro.

Recordemos, han impuesto un precio para las canillas que es sencillamente inviable para los panaderos. Con esos precios las panaderías van a la quiebra. Por ello, para que el negocio pueda seguir medianamente en pie, los panaderos se las arreglan produciendo otros tipos de pan que están fuera de la regulación. Pero Maduro ve eso como una guerra al pueblo, como una acción mafiosa, y no se le ha ocurrido otra que convertir en panadero a su vicepresidente. Tareck El Aissami, pues, es quien lleva la voz cantante. El Nacional le reseña: “El Aissami advirtió que 709 panaderías deberán producir desde las 7:00 am. Al final de la jornada tendrá que quedar producto para el siguiente día. Indicó que no podrán tener más de 300 sacos de harina en depósitos para atender la demanda mensual y que no se podrá regular la venta a los consumidores. Señaló asimismo que estará prohibido el préstamo de materia prima entre panaderías”.

Después de este tipo de declaraciones y bravuconadas, anótelo, el pan, y no solo el de piquito, se acabará definitivamente.

 

@cmrondon

El Nacional

Feb 15, 2017 | Actualizado hace 3 años
La esperanza, por César Miguel Rondón

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El panorama nacional luce desalentador, así es cada día. A los venezolanos nos cuesta enfrentar esa cotidianidad que se nos hace más pesada, más lenta, más ruda. Escasean las buenas noticias. Hoy, por ejemplo, la que más se nos reitera es la que viene del exterior donde se hacen severas acusaciones contra el vicepresidente de la república. De hecho, un tuit de la Embajada de Estados Unidos en nuestro país informa: “El Departamento del Tesoro impone sanciones al narcotraficante venezolano Tareck El Aissami y a Samark López Bello”. Observen que no han colocado el prudente “supuesto” delante del grave calificativo. Y tampoco han destacado su condición de vicepresidente. Para ellos es un narcotraficante. Punto. Esto seguramente traerá terribles y peligrosas consecuencias. Ya veremos adónde llega el asunto, si es que a algún lado llega.

Por otra parte, en El Nacional leo: “79,1% considera que Maduro no mejorará situación del país”. Esto según un estudio de Hercon Consultores. Si a esto usted agrega los datos de Datanálisis de la semana pasada, donde 95% de los venezolanos veía mala la situación, pues, entonces, ningún venezolano pareciera estar esperanzado. Dice la encuestadora Delphos, citada también en el mismo diario: “Delphos alerta sobre el aumento del descontento por los obstáculos a las elecciones”. Porque, en medio de un panorama tan pastoso como este, el gobierno se las arregla para asfixiar cada vez más a la población, y no deja salidas civiles, pacíficas, democráticas, constitucionales como la electoral. De hecho, en la oposición ya hay divisiones serias. Sectores que no creen en la opción electoral y hablan abiertamente del artículo 350 y de otras salidas violentas. Pero si no hay elecciones, ¿cuál es la opción? ¿O es que acaso hay realmente sectores opositores con huestes armadas? Por lo pronto, las únicas huestes armadas que hoy reseñan los medios son las que llegaron ayer a un puesto militar en el Amazonas. Según El Estimulo.com, 60 hombres armados de la FARC destrozaron el puesto donde solo había 4 guardias, los desarmaron y amordazaron, y les mandaron el recado a sus superiores para que les devuelvan las “mercancías decomisadas”. Así protege el general Padrino López la soberanía nacional.

El cuadro, como decíamos, es desalentador, ciertamente. Pero hay un detalle que no se puede pasar por alto. Ayer recibimos en el programa de radio a tres jóvenes, ninguno de ellos mayor de 26 años. Un estudiante, una diputada y una joven que está por graduarse de médico; y todos tenían un optimismo inmenso en el país. ¿Por qué?

En horas de la tarde escuché una interesante entrevista por el Circuito Éxitos, en la que el educador Oscar Misle le decía a Román Lozinsky que estos jóvenes, menores de 30 años, son venezolanos que se han criado exclusivamente bajo el espectro del chavismo. Lo único que conocen es este régimen. Cuando Chávez llegó al poder tenían 3, 5, 7 años escasamente, y, dado que es la única realidad que conocen, no se rinden ante ella fácilmente. Las personas mayores –mi generación, por ejemplo– tuvieron el privilegio de nacer, crecer y desarrollarse en democracia. Por eso vemos lo que pasa con extremo desánimo, desconsolados. Como vivimos los tiempos libres, abiertos y felices de la abundancia, la prosperidad y la esperanza por un futuro cierto y cada vez más promisorio, no le damos crédito a la miseria y oscuridad que ahora reinan. Sentimos que el país está encerrado en un sótano. Asfixiado. Ya no hay luz, no hay porvenir –nos decimos– y nos rendimos.

Pero los jóvenes que oyen las historias del pasado y que solo han conocido esta desgracia, se sienten obligadísimos a superarla. Hay mucho que romper en este agobiante presente, y ellos están dispuestos a romper todo lo que sea necesario porque no les queda otra opción. Esa es la verdadera esperanza que tiene el país.

Cada día me convenzo más de que es esa generación de treintañeros la que realmente nos abrirá la pesada puerta del futuro. Qué bueno que están allí. Y no se rinden.

@cmrondon

El Nacional

El Panteón y los otros muertos, por César Miguel Rondón

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Foto: @PresidencialVen

 

La historia vuelve a repetirse”, cantaba Felipe Pirela. Era un lamento, una queja melancólica. El bolero se titula “Por la vuelta”, y cuenta la pena de una pareja que no logró superar sus diferencias. Todo para ellos quedó en un vacío. Hace un año se vieron, alzaron la copa de champán y la historia volvió a repetirse sin que ocurriese absolutamente nada. La memoria y sus caprichos me hicieron evocar la pegajosa melodía tan pronto vi la fotografía en la que Julio Borges y Henrique Capriles le entregan un documento al rector Luis Emilio Rondón en la avenida Libertador. ¿Cuántos documentos le han entregado los dirigentes opositores al rector Rondón en la avenida Libertador, o en la Plaza Venezuela, o en todo caso nunca en la sede del Consejo Nacional Electoral?

La marcha de ayer no fue como la de septiembre, como bien apunta el diario 2001, ni fue tampoco tan escuálida como habrían deseado algunos, pero igual terminó en un documento en medio de una avenida y del cual muy poco se puede esperar. Dice 2001: “La decepción pasa factura. En comparación con septiembre, la concurrencia a la marcha para exigir comicios fue ‘de regular hacia abajo’. La oposición entregó un documento al rector Rondón porque, ‘para variar’, no los dejaron pasar de Plaza Venezuela. Además denunciaron bloqueo de vías y cierre del Metro, por lo cual Capriles dijo que ‘la próxima será sorpresiva’. Según Luis Vicente León, la MUD tiene el reto de superar la pérdida de motivación”.

Son muchos los retos que tiene la MUD en particular, y muchos más los de la dirigencia opositora en general. A propósito de esto, El Nacional publica hoy un interesantísimo artículo firmado por el politólogo Ángel Oropeza. “El numeral 14 como clave”, es su título y parte de un punto fundamental: hacer oposición democrática frente a una dictadura militarista, armada y corrupta es muy difícil. Pero por ser difícil hay que ser ingeniosos. La respuesta es calle, la calle es la que manda, se escucha con obstinación. Pero acota Oropeza: “…Calle no es solo ocupar con gente metros cuadrados de asfalto, ni presión popular es llamar sin más a la expresión catártica de legítimas indignaciones. Para que la protesta y la presión social tengan el éxito que de ellas se espera, se requiere dotarlas de tres componentes esenciales: organización, disciplina y direccionalidad política. Sin ellas, la calle no podrá alcanzar la necesaria eficacia para convertirse en el elemento clave de una estrategia de presión sistemática, inteligente e insoportable que socave las bases institucionales y de soporte del régimen autoritario, y le obligue, buscando para sí el menor daño, a permitir que el pueblo pueda finalmente expresarse por vías electorales”.

La lucha es difícil, pero por algo hay que ser líderes. Es imperativo ser realmente ingeniosos y originales. Ya veremos.

Mientras los opositores eran detenidos por el piquete policial, otra marcha, como también ha sido fastidiosa costumbre, sí pudo cruzar la ciudad, la de los oficialistas. En esta oportunidad para llevar al Panteón Nacional a Fabricio Ojeda. Algo que nunca se le consultó, como exige la Constitución, a la Asamblea Nacional. Hoy la prensa oficialista le dedica grandes titulares. Últimas Noticias: “Rindieron homenaje a Fabricio Ojeda”. El Correo del Orinoco: “Fabricio, una historia de dignidad que reposa en el Panteón Nacional”.

En ese acto Maduro habló de la resistencia política a comienzos de la década de los sesenta, y mencionó a Simón Sáez Mérida. Su viuda, Inés Castillo, de inmediato, muy alterada e indignada, se puso en contacto con nosotros: “Maduro hizo uso indebido del nombre de Simón, cuando Simón fue un férreo opositor de Hugo Chávez y crítico de todo que representa Nicolás Maduro en este régimen negador de los derechos humanos y corrupto”. Incontrolable la indignación de la señora Castillo, y tiene razón.

Pero más contundente aún fue el artículo “El Panteón”, de Fabricio Ojeda, hijo. Dice Ojeda que está en desacuerdo con que se hayan trasladado los restos de su padre al Panteón Nacional:

“No estoy de acuerdo, no porque crea que no es una gran honra el hecho de que los huesos de mi viejo vayan a reposar a la tumba de los héroes, sino porque quien imparte ese honor es el mismo sepulturero que ha despilfarrado nuestra enorme riqueza y enterrado al país en la más grave crisis de su historia, en tiempos que según el eufemismo debemos llamar ‘de paz’.

“…El 23 de enero se cumplen 58 años de la caída de la dictadura perezjimenista, violadora de los derechos humanos, por cuyo derrocamiento mi padre arriesgó su vida. Es curioso –o al menos hipócrita– que se elija esta fecha para hacer el traslado y la respectiva marcha hacia el Panteón, por un régimen cuyo ‘líder eterno’ no solo mostró pública admiración hacia Marcos Pérez Jiménez y su modo de mandar, sino que además le pidió personalmente consejos en Madrid.

“Es irónico que quien organiza el acto sea el mismo gobierno antidemocrático que ha secuestrado a los poderes públicos; eliminado la soberanía popular –al desconocer a la Asamblea Nacional electa por voto directo y secreto en diciembre de 2015– y le ha arrebatado al pueblo el derecho que le otorga la Constitución de revocar a sus gobernantes…

“Homenajes así, en vez de enaltecer, mancillan”.

En esas estamos, entre la indignación, la rabia y la impotencia de la calle opositora.

Quiero cerrar con esta nota que firma Mariel Lozada, en Efecto Cocuyo. Poco tiene que ver con lo anterior o quizá mucho tiene que ver con lo anterior, decida usted, estimado lector.

“En una casa de paredes roídas y con muebles de plástico viven 15 personas, 9 niños y 6 adultos. Antes eran 16, pero a Keiner Iván Cardozo Millán lo mató el hambre. Solo tenía 1 año y 4 meses, pero la vida no fue amable con él (…) La muerte ocurrió el domingo 15 de enero en San Félix, estado Bolívar. Es el tercer niño muerto por desnutrición en la zona: entre julio y agosto Kennedy, de 14 años, y Aketzali, de 7 meses, perdieron la vida porque sus papás no podían alimentarlos”.

Para ellos no hay Panteón Nacional.

 

@cmrondon

El Nacional

Dic 15, 2016 | Actualizado hace 3 años
Caos, por César Miguel Rondón

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Esas cuatro letras muy en grande están en la primera página del diario La Verdad, en Maracaibo. Caos es lo que se repite en los titulares de buena parte de la prensa nacional y regional. “Desesperación y caos en bancos trujillanos”, titula El Tiempo, en Valera. “Desespero, angustia y caos colectivo fue lo que vivieron ayer miles de clientes que acudieron en masa a las entidades bancarias a depositar y canjear sus billetes de 100 bolívares, luego de que Maduro ordenara dejarlos fuera de circulación”.

Caos, angustia y desesperación. Todo por una decisión todavía inexplicable del gobierno de Nicolás Maduro, definido hoy en Konzapata.com como el gobernante más irresponsable que haya pasado jamás por el Palacio de Miraflores. A ese caos en el que los venezolanos están sin saber qué hacer con un billete inútil de 100 bolívares en sus manos, cuando todavía no llegan monedas y nada se sabe del nuevo cono monetario, hay que agregar otro caos no menos grave, el político. El Universal: “TSJ designa rectores del Consejo Nacional Electoral. La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) designó este martes a Socorro Hernández y Tania D’Amelio como rectoras principales del Consejo Nacional Electoral (CNE), para el período 2016-2022”. Y según el dictamen publicado entre comillas en El Universal: “La designación se efectúa como medida indispensable, atendiendo al mantenimiento de la supremacía constitucional, así como a la estabilidad y a la paz de la República, por haber expirado el período constitucional correspondiente”.

Esto no es más que una bofetada, una patada baja, terrible y asquerosa a la abrumadora mayoría que en este país se opone a Nicolás Maduro. No solo pasan por alto a la Asamblea Nacional sino que atornillan a las dos señoras que ya casi serán vitalicias en el Consejo Nacional Electoral. Consejo que, por cierto, no quiere hacer elecciones. Un absurdo más en un país que ha terminado siendo un contrasentido. Las nuevas-viejas rectoras se someterán, como suelen hacerlo, a la voluntad de Maduro y así tampoco habrá elecciones el año entrante.

Frente a esto, El Nacional titula según la decisión de ayer en la Asamblea Nacional: “Maduro es responsable de ruptura constitucional y devastación económica. El Parlamento acudirá al Ministerio Público para que se pronuncie sobre si procede el antejuicio de mérito contra el jefe del Estado. Decidió concluir con celeridad las consultas sobre la declaratoria del abandono del cargo”.

¿Qué significan estas dos decisiones de ayer? Pues, que el país se irá en dos líneas paralelas que jamás coincidirán y que cada día se separarán más dejándonos en un vacío abismal, absolutamente fracturados. El régimen, utilizando como ariete al Tribunal Supremo de Justicia, arremeterá contra lo que la oposición –el país todo representado en la Asamblea Nacional– decida. Y así hasta que el caos sea lo único que quede flotando como polvo fétido en el aire. El Nacional no dice cuál es la fuente, pero según las cifras que publica 87% de la población tiene una percepción negativa sobre la gestión de Nicolás Maduro, y 79% no cree que él sea el líder que se necesita para salir de la crisis.

Detengámonos entonces en cuál sería ese líder salvador. Muerto el diálogo, con todo lo que eso significa de escombros sobre los hombros de la dirigencia opositora, al padre Luis Ugalde se le ocurre plantear la opción de un Larrazábal. El Nacional le dedica a esto su editorial. Ponderan con mucho respeto y admiración las ideas políticas, las enseñanzas de Ugalde, y le preguntan: ¿Es esta la única solución? Para muchos significaría una suerte de gran acuerdo nacional donde tendrían los militares un papel protagónico para salir de –vuelvo a la cita de Konzapata– “el gobernante más irresponsable que haya pasado por Miraflores”.

Recordemos qué pasó en 1958. Larrazábal, en ese entonces contralmirante, venía del Círculo Militar y es quien termina manejando, a efectos de la opinión pública, el golpe contra el gobierno de Marcos Pérez Jiménez. Pero, en paralelo, ya había crecido un movimiento civil muy importante que, desde la clandestinidad en primer lugar, y luego desde sectores obreros, estudiantiles y profesionales, siempre con el apoyo estructural de los partidos políticos ilegalizados, logró conformar el gran bloque popular que expulsó al régimen. Después Larrazábal, en actitud inédita, terminó convocando a elecciones. La propuesta del padre Ugalde puede lucir extraña, inesperada y desesperada, pero no deja de tener cierto sentido, sobre todo si se apoya en experiencias no tan lejanas de nuestra historia contemporánea.

Solo una pequeña pregunta, padre: ¿quién es ese Larrazábal en el día hoy? En un gabinete lleno de militares, en unas Fuerzas Armadas que han mantenido una actitud tan cómplice y acomodaticia en nuestra tragedia actual, ¿está de verdad ese alguien parecido a Larrazábal? Y si no es la opción de Ugalde, muerto el diálogo y con la salida electoral asfixiada, ¿cómo, en definitiva, salimos de este caos que no hará sino empeorar con los días y las horas?

Dic 14, 2016 | Actualizado hace 3 años
Un cuento suizo, por César Miguel Rondón

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Quizá usted, estimado lector, forme parte de esa multitud de venezolanos que no termina de entender las verdaderas razones por las que se ha tomado una medida tan descabellada y absurda como la de recoger los billetes de 100 bolívares antes de que salgan los billetes y las monedas del nuevo cono monetario.

En Konzapata.com, Danny Leguízamo escribe: “A la carrera o al parecer improvisadamente, los flamantes asesores del señor presidente de la República no le han explicado que es un suicidio suprimir el billete de más alta denominación del cono monetario sin tener reemplazo. Y que las monedas con el equivalente no van a solucionar el problema, sino que lo terminarán agudizando. Cosas como estas solo podían ser ocurrencia de Nicolás Maduro, a quien definitivamente le gusta que todo salga peor de lo que ya está”. Y Leguízamo no apela ni al humor ni a la ironía en esta frase tan lapidaria. Continúa: “Van a eliminar prácticamente el 50% de los billetes de circulación que son los de cien bolívares. ¿Alguien le explicó a Maduro que no hay manera de sustituir los billetes de cien bolívares? ¿Le habrán dicho que las monedas para sustituir los billetes van agudizar el problema en lugar de resolverlo? Y una tercera pregunta, la más importante: ¿no era mejor esperar a que entraran en circulación los billetes del nuevo cono monetario para poder adoptar la medida?”.

Esta última pregunta es crucial: ¿por qué el apuro? ¿Por qué, si tan lejos como pasado mañana se supone que habrá nuevas monedas en la calle? Además, hablamos de cantidades descomunales. Hoy en primera página de El Nacional: “Existen 611,17 millardos de bolívares en billetes de 100. Las piezas de 2, 5, 10, 20 y 50 equivalen a 6,17 millones. El ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Néstor Reverol, informó que calculan en 300 millardos de bolívares la fuga de billetes detectada. Afirmó que las mafias vendían cada pieza hasta en 1,30 dólares”.

Y aquí es donde uno se pregunta: un billete que ya no vale absolutamente nada, ¿cómo es que cuesta o lo pueden vender en 1,30 dólares?

El general Reverol da unas declaraciones que pasarán a los anales del delirio gubernamental. Tal Cual: “El ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, aseguró que los billetes de 100 bolívares son llevados a países de Europa como Suiza, Polonia, España y República Checa para ser depositados en galpones, “con el compromiso de ser repatriados una vez que caiga el gobierno”.

No, usted no leyó la idea de un enloquecido. Usted leyó lo que dijo el general Reverol que, asumo, no está enloquecido. “El general Reverol informó que más de 300 millardos de bolívares han salido del país a través de organizaciones no gubernamentales (ONG) contratadas por el Departamento del Tesoro, con la finalidad de sacar el efectivo circulante y asfixiar el sistema financiero. Aseguró que las ONG sacan el papel moneda a través de Colombia para luego enviarlo a Europa y Asia. Reverol indicó que por cada billete pagan entre 0,80 y 1,30 dólares”. Y luego, con su energía militar, proclama el general: “Es por eso que de manera soberana se tomó la decisión de sacar de circulación los billete de 100 bolívares para que ese dinero no regrese más al país y hemos tomado todas las medidas para hacer estricta vigilancia por tierra, aire y mar; y evitar que vuelva al sistema financiero venezolano”.

Hay que respirar hondo. Hay que contar mínimo hasta diez. Imagine usted a un suizo caminando por uno de esos pueblitos tan bonitos y apacibles de su paraíso helvético. La Suiza donde no pasa absolutamente nada. Y, de repente, se encuentra con un inmenso galpón entre las vaquitas y todo este paisaje bucólico que caracteriza a su país. Se asoma al galpón y ve que allí guardan montones, cerros de billetes de cien con la cara de un señor que él no conoce. Y le pregunta al encargado del galpón:

—¿Y esos que son?

—Billetes de cien bolívares.

—¿Qué son bolívares?

—Billetes de un país llamado República Bolivariana de Venezuela.

—¿Y dónde queda ese país?

—Muy lejos, por allá en Suramérica.

—¿Y por qué guarda usted esos billetes en este galpón?

—Porque están esperando que caiga el malvado gobierno de un tal Nicolás Maduro y su revolución, para entonces enviarlos de regreso a ese país.

El suizo seguro quedó tan atónito y desconcertado como usted, estimado lector. Cómo es posible semejante disparate. Se han oído peores historias, tal vez. Pero nunca dichas con tanta irresponsabilidad y desparpajo desde lo más alto del poder. Por ello es que el muy fuerte editorial de El Nacional apela a la que quizá sea la única explicación a tanta insensatez: “Si quedaba alguna duda sobre el derrumbe mental de los integrantes del alto gobierno madurista, pues a otra cosa mariposa. Cada vez que el jefe de Miraflores asoma su rostro por la televisión ya sabemos que no habrá discurso lógico ni racional, sino una sarta de disparates que lleva a los venezolanos a preguntarse si el señor que está hablando ha sufrido algún accidente y si, a consecuencia de ello, su estabilidad mental está en entredicho”. Apenas el comienzo de un editorial aplastante y en absoluto exagerado.

¿Dónde está la camisa de fuerza para tanta locura?

 

@cmrondon

El Nacional

Dic 06, 2016 | Actualizado hace 3 años
Más que billetes, papelillo. Por César Miguel Rondón

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La conseja ya tiene muchos meses, por no decir más de un año: hay que imprimir nuevos billetes. No se puede seguir funcionando con un cono monetario donde el billete de más alta denominación es de solo 100 bolívares.

Se le insistió mucho al presidente de la república. Cuentan que desde hace tiempo tiene los planes en su escritorio, pero que le daba largas. ¿Por qué? Porque aceptar nuevos billetes significaría que, en efecto, se reconocía un proceso inflacionario trepidante, peligroso y muy, muy grave. Pues la realidad, para el iluso presidente, siempre resulta contundente y lapidaria, y, una vez más, no tuvo otra opción que aceptarla y resignarse a que, muy a su pesar, vienen nuevos billetes. Pero está como tan al margen de la operación, de la decisión en sí, que cuando la semana pasada anuncia que vienen los billetes no da por completo el nuevo cono monetario. Quizá por algo de pudor al citar las cifras o quizá, sencillamente, porque las desconocía. Lo cierto es que vamos a un nuevo cono.

El Nacional: “Billetes de 500, 1.000, 2.000, 5.000,10.000 y 20.000 bolívares”. Estos billetes se suman a los existentes. De tal manera que usted tendrá un disparate en sus manos: un billete de 2 bolívares al lado de uno de 20.000. Pero, además, van a imprimir monedas de 10, 50 y 100 bolívares. Y uno se pregunta, ¿para qué? En Konzapata.com, José Manuel Rotondaro escribe: “Pareciera que, lejos de haber realizado, como dice el comunicado, ‘estudios técnicos que emplean también otros bancos centrales’, el, o los que tomaron la decisión no conocen lo que han hecho otros bancos centrales en entornos de inflación de entre 10% y 20% mensuales: reducir el número de denominaciones de billetes a no más de 3 y dejar de acuñar monedas. ¿Por qué? Con una inflación tan elevada, pronto habrá necesidad de emitir denominaciones superiores a 20.000 bolívares”. Es decir, el billete de 20.000 bolívares, que ahora puede sonarnos exagerado, según esto, tiene vida corta. Más larga, sin embargo, que la moneditas de 10, 50 y 100 bolívares.

¿Pero por qué se están emitiendo monedas y este tipo de billetes? Recordarán una denuncia que hace unos meses hizo en el programa de radio el diputado y economista José Guerra. Al parecer, hay corruptelas detrás de la emisión de algunos billetes. Tanto se insistió con el de 100 porque, según fundadas sospechas, algunos se beneficiaron con las impresiones de ese tipo de papel.

La prensa hoy qué nos dice. Versión Final, en Maracaibo: “Nuevos billetes confirman la escalada inflacionaria”. El Tiempo, en Valera: “El nuevo cono monetario revela la hiperinflación”. Y el mismo José Guerra declara: “El anuncio del Banco Central con la instauración de un nuevo cono monetario no viene sino a reafirmar y ratificar la propuesta hecha en la Asamblea Nacional en el mes de mayo de actualizar la familia de billetes y monedas de acuerdo con la inflación. La emisión de un billete de bolívares 20.000 refleja el potencial inflacionario acumulado que se estaría gestando, y ya para el 2017 se va a manifestar con toda su intensidad”.

A todas estas se anuncia que para mañana Maduro hará anuncios de ajustes en la política cambiaria, según declaró el ministro de Comercio e Inversiones Jesús Faría. Hoy es el gran titular en algunos diarios, entre ellos El Universal: “El tema del ajuste cambiario viene siendo abordado hace varias semanas por el seno del Ejecutivo por cuanto el denominado Dólar Today que había sido controlado ha regresado en medio de tanta turbulencia. Precisó Faría que ello impone la evaluación y emisión permanente de las medidas cambiarias para adecuarse y ajustarse a los nuevos desafíos.”.

Gobierno frágil, débil, de papelillos que se lo lleva cualquier leve brisa. ¿Cómo es posible que todo este desastre económico sea culpa de una paginita en la red, el Dólar Today? Esto, asumiendo que es cierto lo que dice el gobierno de dicha página, y que también es cierto que es víctima de una guerra económica que no ha podido ganar.

Por lo pronto, leo en El Nacional: “Hoy se pagan Bs 14.000 por lo que antes costaba Bs 100, porque el poder de compra del salario integral cayó 50%. Hace ocho años que el BCV implementó la reconversión monetaria que quitó tres ceros a la moneda. Sin embargo, comparado con el de 2008, es poco lo que se puede comprar con el billete de más alta denominación. El economista y profesor Domingo Sinfontes asegura que ‘nadie quiere bolívares porque saben que no valen. Si no se cambia el modelo lo que viene será peor”.

Ese, por lo visto, es el porvenir, mucho, mucho peor.

 

@cmrondon

 

Nov 30, 2016 | Actualizado hace 3 años
Las enseñanzas de Castro, por César Miguel Rondón

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Fidel Castro, el dictador megalómano, narcisista y sangriento que recién ha muerto, encontró en el embargo de Estados Unidos la gran excusa para justificar la destrucción total de la economía cubana, la miseria cubana. Está suficientemente demostrado que el embargo –si bien existió y todavía existe– no ha sido la causa real de las penurias múltiples a las que ha sido sometido el pueblo cubano.

Entre las muchas enseñanzas de Fidel Castro a Hugo Chávez –y ahora a Nicolás Maduro– ésta resalta: Aférrate a una excusa, yo me aferré al embargo. Aférrate tú a la gran excusa de la guerra económica. Así, pues, Maduro exhibe una guerra que no existe de forma alguna en la realidad –a diferencia del embargo norteamericano– para justificar la desgracia económica a la que ha condenado a los venezolanos.

Hoy Últimas Noticias publica: “Hay un enorme ataque a la economía”. Cita a Maduro afirmando: “La agresión a la moneda proviene de Estados Unidos (…) Ordenan a las calificadoras de riesgo dar la puntuación a Venezuela”. Aquí hay un dilema. Una de dos: o Maduro no tiene la menor idea de lo que está diciendo, o sí la tiene y está mintiendo. Cualquiera de las dos es grave, terrible e imperdonable para los venezolanos.

Otra cita en Últimas Noticias: “Afirmó el presidente que en el 2017 se inicia la nueva economía productiva”. ¡Hasta cuándo esta farsa, esta burla al país de seguir hablando en términos de futuro, como si fuera un gobernante que recién está por tomar el poder! Ni Trump en Washington. Dieciocho años al mando y todavía se escuda en un futuro que nunca le llega. Cínicamente afirma que en el 2017 se inicia la nueva economía productiva después de dieciocho años de desgracia improductiva.

El Nuevo País en su gran titular: “Se esfuma el dinero, mientras el dólar paralelo sigue montado sobre un cohete. Los precios aumentan 1,5% diario, según el Cendas, y la inflación puede cerrar el año en 450%”. Cuando dice que va en un cohete ese dólar innombrable es porque se ha disparado en vertical y a toda velocidad. Con alarma semejante 2001 titula: “Sin querer queriendo (parafraseando al Chapulín aquél, con el que ilustra su portada) el verde paralelo subió más de 700 bolos ayer. José Guerra afirma que muchos comerciantes con inventarios cerrarán los primeros días de diciembre a ver cómo se manejan en enero. Suma la falta de efectivo como otro dolor de cabeza. Para que tengamos una idea, el pernil más majunche según cuesta 55.000 bolívares.”

Y en Konzapata, un trabajo con la firma de Roberto Deniz: “Entre enero y octubre el Cencoex apenas liquidó 113 millones de dólares a empresas del sector de alimentos. La parálisis en la liquidación de divisas explica el desabastecimiento generalizado en el mercado venezolano. Datos extraoficiales del Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex), confirman el desplome en las asignaciones de dólares, pese a que el gobierno insiste en el discurso de la ‘guerra económica’. Los números están muy lejos de los entre 2.000 y 3.000 millones de dólares que se requerían este año para resolver ‘estructuralmente’ el problema de la escasez, según las estimaciones de Cavidea”.

De 3.000 millones necesarios apenas se liquidaron 113 millones. Pero ya Maduro debe haber despegado rumbo a La Habana, a rendirle tributo a su maestro en esto de destruir.

Y ese, quizá, sea su verdadero “mérito” para pasar a la historia, que ni lo absolvió ni lo absolverá jamás: Castro, el hombre que destruyó no uno sino dos países, Cuba y Venezuela también.

 

@cmrondon

El Nacional 

Nov 11, 2016 | Actualizado hace 3 años
Presos políticos, por César Miguel Rondón

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El gobierno usa un eufemismo para referirse a los presos, los llama “privados de libertad”. En un magnífico artículo el doctor Alberto Arteaga Sánchez explicó que preso es preso, y no un privado de libertad. El término es inexacto, falso. Pero al régimen siempre le gustó, desde el primer día, disfrazar la realidad y en esto los eufemismos ayudan. Asimismo han dicho que no hay presos políticos, a lo sumo solo políticos presos; presos, pues, por delitos comunes. Pero como esto es falso, siempre ocurre ese momento inesperado en que la trampa, la mentira sale a flote.

Al propio Diosdado Cabello, para muchos el verdadero hombre fuerte del régimen, un desliz le hizo reconocer que en este país sí hay presos políticos. En su programa Con el Mazo Dando, transmitido por VTV, advirtió: “Pasaron una lista de 140 presos políticos y piden que sean liberados ya…”. Se refiere a la oposición y lo planteado en la Mesa de Diálogo. La cita textual la publica Efecto Cocuyo. Continúa: “Ellos (la oposición) quieren convertir el diálogo en Ley de Amnistía, un nuevo carmonazo, quieren que salgan nuevas elecciones. Por favor, no le pidan tanto al diálogo (…) Y les voy a decir algo: Leopoldo López seguirá preso por asesino”.

Habla como si fuese el juez. ¿Será que en efecto lo es? ¿O quizá el que le da las órdenes? La nota en el portal sigue con algo que llama la atención: “Además se solidarizó con el general Viloria, director de la cárcel de Ramo Verde, donde está recluido López, por los supuestos ataques recibidos por la esposa del preso político, Lilian Tintori”. Insólito, la esposa de un preso es la que agrede nada menos que a un general, que es director de la cárcel. La nota finaliza con esta frase de Cabello a Viloria: “Cuente conmigo en lo que necesite (…) Ellos (los opositores) no saben que él (Viloria) es un soldado de esta patria”. ¡Para lo que quedaron los soldados de esta patria!

Siguiendo con presos políticos, hay un caso realmente preocupante. El del diputado suplente a la Asamblea Nacional, militante de Voluntad Popular, Rosmit Mantilla, preso desde 2014. Con él ocurre una circunstancia grave. Ayer, en rueda de prensa, sus abogados expusieron: “El pasado 31 de octubre solicitamos el traslado del defendido Rosmit Mantilla a un centro de atención médica privada a los fines de atender las molestias que padecía. Fue llevado al Urológico San Román donde los facultativos le diagnosticaron microlitiasi vesicular múltiple, cólico biliar a repetición y engrosamiento de pared gástrica, por lo cual era necesario que se le realizara una intervención quirúrgica. Pero el diputado Rosmit Mantilla fue sacado a la fuerza del centro de salud por funcionarios del Sebin, quienes hicieron caso omiso a la orden firmada por la juez Belén Brant y lo regresaron a los calabozos del Helicoide, aislado, y a la fecha sus abogados defensores no han podido verlo”. La señora madre de Rosmit Mantilla dijo en el programa de radio, hablándole directamente al general González López, director del Sebin: “No le pido por la libertad de mi hijo, le pido por la vida de mi hijo”.

¿Por qué este ensañamiento contra el diputado Rosmit Mantilla? ¿Por qué el general González López desconoce, desacata una orden judicial? ¿Es que acaso el general y el Sebin están por encima, al margen de la ley?

Pero no es solo el caso de Mantilla, recordemos que ha habido procedimientos del Sebin en los que este organismo ha actuado como si fuera, por ejemplo, la Fiscalía General de la República. ¿Por qué? ¿González López actúa por su propia cuenta? ¿Son sus decisiones o recibe órdenes directas? Y, si es así, ¿de quién? ¿Quizá Cabello, quien habla como si fuese juez? ¿O será el propio Nicolás Maduro?

 

 

@cmrondon

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