Carolina Jaimes Branger

Como se protege a un bebé dormido

Hay cosas que nada ni nadie –mucho menos un país destrozado como el nuestro– puede darse el lujo de perder. Una de esas cosas es la capacidad de reconocer lo bueno. Venezuela ha perdido tanto en estos últimos años –instituciones,...

Celina Jiménez de Despujols, la profesora que todo el país debería conocer

Celina Jiménez de Despujols acaba de cumplir un siglo de vida. Y yo quisiera que todo el país la conociera. No precisamente por haber llegado a una edad tan avanzada con salud y lucidez, sino porque es una persona...

Dos terremotos, dos Estados

Hay tragedias que no solo ponen a prueba a los gobiernos, sino que, además, ponen al descubierto la calidad de esos Estados. Como los terremotos. Tomemos, por ejemplo, los que han sacudido recientemente a Venezuela y Colombia. Un terremoto, por...

Afiuni: el precio de cumplir la ley

Hay historias que terminan perteneciendo a un país entero. La de María Lourdes Afiuni es una de ellas. Han pasado los años y, sin embargo, basta pronunciar su apellido para que los venezolanos recordemos uno de los episodios más dolorosos...

Cuando la resiliencia deja de ser una virtud

“¡Estoy harto de la palabra resiliencia!”. Esa frase de mi cuñado Antonio Vasco me sorprendió, no porque no la entendiera, sino porque, en el fondo, yo también la había pensado y sentido muchas veces y él había traducido en ese...

Bruto, Judas, Efialtes y… Venezuela

“Las murallas de una ciudad pueden resistir durante siglos. Lo que rara vez resiste es una puerta que se ha abierto desde adentro”. Arnold J. Toynbee Siempre que tengo dudas o inquietudes acerca de algún evento en desarrollo, usualmente busco...

La dignidad de los que no se rinden

Hay derrotas que inspiran mucho más respeto que muchas victorias. Confieso que durante este Mundial de Fútbol terminé “remando” con Noruega. No era el equipo favorito. No era el gigante histórico. Pero jugaba con una mezcla de valentía, disciplina...

Después del terremoto, que no tiemble la justicia

El magnífico artículo de Soledad Morillo Belloso, El pecado del silencio, nos obliga a mirar más allá de las imágenes del desastre. No basta con llorar a las víctimas ni con contabilizar edificios derrumbados. Hay que preguntarse por qué...